Una mujer de nacionalidad boliviana fue condenada a siete años de prisión por contribuir al transporte de 106 kilos de cocaína dentro de una camioneta. La situación se detectó en el marco de un operativo de control en la ruta nacional N°34, a la altura de la localidad de Ceres, en Santa Fe. La sentencia fue dictada por el juez federal de Garantías de Rafaela, Santiago Saux, tras homologar un acuerdo pleno suscripto por la Sede Fiscal Descentralizada, a cargo del fiscal federal Gustavo Onel y la ahora condenada. Además, fue condenada a tres años de prisión de ejecución condicional otra mujer por su participación secundaria en el transporte de estupefacientes.
La resolución fue dictada el jueves de la semana pasada, en el marco de una audiencia de acuerdo pleno solicitada por la sede fiscal, con la participación del fiscal federal coadyuvante Federico Grimm. Tras realizar el control de legalidad, el magistrado homologó los acuerdos y condenó a Elia Iriarte Mendieta a siete años de prisión efectiva por ser coautora del delito de transporte de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo. A Patricia Elizabeth Ávila se le fijó una pena de tres años de prisión, de ejecución condicional, por ser partícipe necesaria de la maniobra. Ambas reconocieron expresamente su participación en los hechos, el encuadre legal y el monto de la pena impuesta.
100 panes en una 4x4
La investigación comenzó tras el operativo realizado el 30 de noviembre de 2025 en el que personal de Gendarmería Nacional Argentina detuvo una camioneta Jeep Grand Cherokee. Dentro del vehículo, se encontraron 100 panes de clorhidrato de cocaína ocultos en los paragolpes y zócalos.
Desde ese momento, el conductor, J.B.M.B, permanece en prisión preventiva a la espera de un juicio oral y público, señalado como coautor del delito de transporte de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo.
De acuerdo con el peritaje oficial, el peso total de la cocaína incautada fue de 105,911 kilogramos, con una concentración promedio del 84,4%, lo que le otorga un grado muy prominente de pureza, y la posibilidad de confeccionar unas 893.888 dosis umbrales. Según la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el valor de mercado fue establecido en 2.487.213,92 dólares.
Financista y guía
En el marco de la investigación, se pudo establecer que Iriarte Mendieta cumplió un rol fundamental a nivel organizativo y funcional en el hecho, gestionando, financiando y materializando la compra de la camioneta, que luego inscribió a nombre del conductor.
Además, se estableció que la mujer participó también en el transporte de la droga. El 28 de noviembre de 2025 se detectó, a través de datos de geolocalización e impactos de antena, que se encontraba en camino desde el norte del país hasta Ceres. Los impactos de las líneas coincidían con las del conductor.
Según repasaron, a las 12:25 del 30 de noviembre de 2025, horas antes del operativo, arribó en un automóvil Toyota Corolla al hotel “Vista del Sol”, ubicado sobre la ruta nacional N°34, kilómetro 495 de la localidad de Pinto, Santiago del Estero, donde se hospedó en una habitación contigua a la de J.B.M.B.
Para los fiscales, esa actividad “fue desarrollada a los efectos de direccionar su camino, alertarlo de la presencia de las fuerzas de seguridad, y asegurar que la carga llegue a su destino”. Al momento del operativo, Iriarte Mendieta se dio a la fuga, razón por la cual la fiscalía ordenó su captura, que se concretó el 14 de abril de 2026 en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, desde donde pretendía abordar un vuelo hacia el Estado Plurinacional de Bolivia.
En esa circunstancia, se le secuestraron un teléfono celular, una Tablet marca Samsung, 33.000 dólares, 561.300 pesos argentinos y 1.420 pesos bolivianos.

La mujer fue detenida en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza cuando intentaba embarcar hacia Bolivia junto a su hija menor de edad y con 33 mil dólares en su equipaje Foto: Sede Fiscal Descentralizada Rafaela
Participación secundaria
Respecto de Ávila, se estableció en la sentencia que cooperó con la ejecución de “actos no esenciales de apoyo, con pleno conocimiento del hecho delictivo en ejecución, y con voluntad e intención de influir exitosamente en la maniobra”.
Esos actos consistieron en haber cargado el 28 de noviembre de 2025, al inicio del recorrido, 10.000 pesos de saldo desde su cuenta personal de Mercado Pago a cada una de las líneas telefónicas utilizadas por Iriarte Mendieta y a la línea que utilizó el chofer, que en ese momento era su pareja, para comunicarse con Iriarte Mendieta durante el transcurso del viaje que terminó con la incautación de la droga.
Además, se acreditó que Ávila recibió por parte del chofer un depósito de 150 mil pesos, probablemente en concepto de reintegro por las cargas realizadas y para su provecho personal