Interviene el fiscal federal Marcos Romero

Orán: juzgan a dos empleados del Banco Nación acusados de apoderarse de dinero de clientes en la línea de cajas

Se trata de dos cajeros a los que acusan de extraer billetes mientras el dinero era colocado en la máquina contadora y ocultarlos para retirarlos posteriormente. Según la acusación, entre el 19 de julio y el 17 de noviembre de 2023, los registros fílmicos identificaron 22 hechos, por sumas de entre 10.000 y 30.000 pesos. Ambos imputados negaron las acusaciones, mientras que los clientes, al observar los videos, se mostraron sorprendidos.

Dos empleados de la sucursal Orán del Banco Nación comenzaron a ser juzgados, acusados de sustraer dinero de los clientes mientras realizaban operaciones de depósito en la línea de cajas. La maniobra, conocida como “pellizco”, consistía en extraer billetes durante el conteo y ocultarlos para luego retirarlos de la entidad. La investigación permitió identificar 22 hechos, por sumas que van de 10 mil a 30 mil pesos, que fueron registrados por las cámaras de seguridad del banco entre julio y noviembre de 2023.

Los acusados son Silvia Verónica Castro y Fernando Horacio Arias Knudsen, quienes se desempeñaban como cajeros de la entidad y ya declararon que negaban las acusaciones y eran inocentes.

El debate comenzó el 7 de agosto pasado ante el Tribunal Oral Federal N°2 de Salta, a cargo del juez Domingo Batule, bajo la modalidad unipersonal. Ambos están imputados por los delitos de estafa y violación de los deberes de funcionario público.

La acusación fue formalizada el 12 de noviembre de 2024 a partir de una denuncia de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA). En el juicio interviene el fiscal federal Marcos Romero, titular de la Sede Fiscal Descentralizada Orán.

El inicio de la investigación

De acuerdo con la acusación presentada por el Ministerio Público Fiscal, las maniobras se detectaron el 17 de noviembre de 2023, cuando un empleado responsable del área operativa observó un comportamiento extraño de Castro mientras atendía a un cliente en la caja número 5.

El cliente había concurrido a la sucursal con una importante cantidad de dinero para depositar. El empleado advirtió que, durante el conteo, la cajera extraía algunos billetes y los guardaba dentro de un folleto del banco.

La maniobra no era visible para el cliente porque la máquina contadora de billetes estaba ubicada en la caja contigua y fuera de su campo visual. Para verificar lo ocurrido, el empleado se acercó hasta la caja número 6 y entabló una conversación con Castro. En ese momento revisó el folleto y encontró los billetes que habían sido extraídos del dinero presentado por el cliente.

Imagen de uno de los videos, donde se observa a la imputada Silvia Verónica Castro colocando billetes dentro de un folleto. Foto: Sede Fiscal Descentralizada Orán

El depositante no había advertido el faltante y, según la acusación, atribuyó la diferencia a un eventual error propio durante el conteo.

Luego de comunicar la situación a su superior, se revisaron las cámaras de seguridad de la sucursal. Las imágenes permitieron corroborar que Castro había separado los billetes, los había ocultado en el folleto y posteriormente había guardado el dinero en su cartera.

A partir de ese hallazgo, el Banco Nación dio intervención a la PIA, que recopiló y analizó las filmaciones correspondientes al período comprendido entre el 19 de julio y el 17 de noviembre de 2023. En ese lapso se detectaron 20 hechos atribuidos a Castro y dos a Arias Knudsen, pareja de la cajera.

Según explicó el fiscal Romero durante la apertura del debate, las sumas involucradas oscilaban entre los 10 mil y los 30 mil pesos por operación. Para la acusación, esos montos no resultaban llamativos frente al volumen de dinero que se depositaba en la sucursal y permitían que las maniobras pasaran inadvertidas. También destacó el vínculo de confianza que los clientes tenían con Castro, quien llevaba más de 30 años como empleada del banco.

El representante del MPF resaltó la evidencia reunida, entre ella, los registros fílmicos, informes documentales y peritajes, como parte de las medidas realizadas por la fiscalía, con la intervención de Rocío Castillo como investigadora del caso.

Romero sostuvo que la prueba reunida permite tener por acreditada la maniobra y anticipó que ello quedará demostrado durante el desarrollo del debate.

La abogada querellante en representación del Banco Nación, Ángela Mizzau, acompañó la acusación del MPF y destacó que los imputados no eran empleados circunstanciales ni inexpertos. Detalló que Castro ingresó al banco en 1993 y Arias Knudsen en 2002. “Ocuparon cargos de absoluta responsabilidad y el banco confió en ellos”, afirmó.

La querellante afirmó que “es un caso de historia traicionada” y sostuvo que la prueba permitirá demostrar que esa confianza fue utilizada para engañar a los clientes. También señaló que la maniobra provocó un perjuicio económico porque los depositantes, al advertir un faltante, asumían que se trataba de un error y en algunos casos cubrían la diferencia.

Los acusados tomando nota durante una de las audiencias. Foto: S. Rodríguez / MPF

“Los videos no mienten. No se trataba de errores sino de una modalidad deliberada y coordinada para obtener un beneficio económico indebido”, afirmó Mizzau.

Por su parte, los abogados defensores Pedro Arancibia y Susana Aramayo sostuvieron la inocencia de sus clientes y rechazaron que hubiera existido alguna irregularidad. También negaron la comisión de delitos y plantearon que no se produjo una afectación a los clientes ni al banco.

El asombro de los clientes

Durante las audiencias testimoniales, la fiscalía convocó a numerosos clientes de la sucursal de Orán. Al observar los videos de las operaciones que habían realizado, varios expresaron sorpresa y dijeron no haber advertido en ese momento que les faltaba dinero.

“Nunca pensé que me estaban robando”, señaló uno de los clientes. Como otros testigos, explicó que, cuando le informaron que faltaba dinero, pensó que se había producido un error de conteo o que la diferencia se debía al apuro con el que había realizado la operación.

Los clientes también destacaron la confianza que tenían en Castro y señalaron que nunca imaginaron que pudiera estar ocurriendo una maniobra de ese tipo detrás de la ventanilla.

También declararon personas que participaron de la investigación interna realizada por el banco. En sus testimonios remarcaron, entre otros aspectos, que la ubicación de la máquina contadora de billetes resultó clave para la maniobra porque impedía que el depositante observara con claridad el conteo.

Los responsables del sumario administrativo explicaron además que las evidencias reunidas llevaron al Banco Nación a disponer la desvinculación de los empleados. Esa medida se encuentra supeditada al levantamiento de la tutela sindical que adquirieron luego de que se conocieran las maniobras, dado que ambos actualmente se desempeñan como delegados gremiales.

Las declaraciones de los acusados

En la audiencia del viernes pasado, Castro y Arias Knudsen prestaron declaración y negaron los hechos atribuidos.

Arias Knudsen destacó su trayectoria y los cargos de responsabilidad que ocupó en el banco. Actualmente se desempeña como delegado gremial, al igual que su pareja. Durante su exposición evitó referirse en detalle a las escenas registradas por las cámaras y centró sus argumentos en supuestos conflictos internos con el tesorero de la sucursal.

Los imputados son Fernando Horacio Arias Knudsen y Silvia Verónica Castro, quienes se desempeñaban como cajeros de la entidad. Foto: S. Rodríguez / MPF

Castro, por su parte, también hizo referencia a situaciones que calificó como persecución laboral y a supuestas falencias internas, entre ellas la falta de provisión de papel por parte del banco.

Respecto de las imágenes, negó haberse quedado con dinero y sostuvo que, prueba de ello, es que no hubo reclamos de los clientes por el presunto faltante ni tampoco por parte del banco.

Explicó que, en las escenas en las que aparece separando billetes, se trataba de dinero propio que llevaba desde su casa para cambiar por billetes de menor denominación, una práctica que, según afirmó, también realizaban otros empleados.

“No estafé a mis clientes, no tengo reclamos de mis clientes. He devuelto dinero muchas veces y si traía cambio, billetes en mal estado y los cambiaba, es plata mía. Yo le separaba dinero para mis compañeros, eso era habitual, transparente, lo hacíamos todos”, afirmó.