El titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°29, Lucio Herrera (h), solicitó la elevación a juicio de la investigación contra un supuesto productor de moda acusado de abusar sexualmente de seis mujeres. Los ataques habrían ocurrido durante sesiones de toma de medidas, ocurridas entre diciembre de 2024 y enero de 2026, en el interior de tres domicilios ubicados los barrios porteños de Caballito, Retiro y San Nicolás.
En su requerimiento presentado ante el juez Javier Sánchez Sarmiento –del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°48–, el representante del Ministerio Público Fiscal consideró que el hombre de 39 años debía ir a juicio como autor del delito de abuso sexual simple reiterado en seis oportunidades, que prevé una pena de seis meses a cuatro años de prisión.
Los casos
De acuerdo al requerimiento de la fiscalía, el imputado contactaba a las víctimas “bajo la apariencia de una actividad vinculada al modelaje y las convocaba a distintos inmuebles con el pretexto de tomar sus medidas para incorporarlas a la productora ‘Artemoda’”.
Una vez allí, les habría indicado que se quedaran en ropa interior y, con la excusa de tomarles sus medidas, les habría efectuado “reiterados tocamientos en los senos, glúteos y zonas genitales, los cuales excedieron notoriamente cualquier intervención que pudiera reputarse necesaria para la finalidad profesional invocada”. También, en algunas oportunidades, las habría fotografiado.
El fiscal destacó que la anuencia de las víctimas “se encontraba limitada a una práctica que les había sido presentada como necesaria para acceder a una actividad laboral en el rubro de la moda y no comprendía los tocamientos de contenido sexual posteriormente ejecutados por el imputado”.
Los ataques sexuales habrían ocurrido durante sesiones de toma de medidas, ocurridas entre diciembre de 2024 y enero de 2026, en el interior de tres domicilios ubicados los barrios porteños de Caballito, Retiro y San Nicolás.
El primero de los casos ocurrió el 7 de diciembre de 2024, en el interior de un departamento ubicado en la calle Felipe Vallese al 800, en el barrio porteño de Caballito. Luego, el 4 de octubre de 2025, el imputado habría abusado de otra de las víctimas en una vivienda de la calle Tucumán al 1500, en San Nicolás.
Los otros cuatro abusos habrían ocurrido a mediados de noviembre de 2025, los días 10 y 23 de diciembre de ese año y el 19 de enero pasado, dentro de un espacio que el imputado alquilaba en un edificio de la avenida Santa Fe al 1179, en el barrio de Retiro.
Procesamiento
Entre las medidas dispuestas por la fiscalía, se recibió el testimonio de dos diseñadoras de moda –una de las cuales había trabajado con el imputado– quienes explicaron que, cuando se toman las medidas, las modelos suelen estar en ropa interior o traje de baño, pero nunca sin ropa.
“Frente a los dos testimonios juramentados de personas ligadas a la moda y a la confección de vestidos de alta costura, no puedo más que tener por acreditado que el acusado tomó las medidas de una manera por demás inapropiada, que vulnera la integridad sexual de las modelos, al desnudarlas y tocar sus cuerpos de forma inverecunda”, señaló el juez, en su resolución de junio pasado, en la que amplió el procesamiento con prisión preventiva del imputado. Además, trabó embargo sobre sus bienes hasta cubrir la suma de 10 millones de pesos.
A juicio
Ahora, en base a las pruebas recolectadas durante la investigación, el fiscal Herrera consideró que la instrucción estaba completa, por lo que le solicitó al juez la elevación a juicio de la causa.
En tal sentido, destacó que el imputado “se valió del contexto previamente generado —la convocatoria de mujeres jóvenes interesadas en incorporarse a una supuesta productora— para dotar a su conducta de una apariencia profesional y colocarlas en una situación en la que la confianza inicial, el desconocimiento acerca de la modalidad habitual de esas prácticas y la expectativa de obtener trabajo dificultaron que pudieran identificar inmediatamente el carácter abusivo de su accionar y reaccionar frente a él”.
De acuerdo al requerimiento de la fiscalía, el imputado contactaba a las víctimas “bajo la apariencia de una actividad vinculada al modelaje y las convocaba a distintos inmuebles con el pretexto de tomar sus medidas para incorporarlas a la productora ‘Artemoda’”.
Por otra parte, la fiscalía consideró la información brindada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), de la que se desprende que la productora “Artemoda” no está formalmente inscripta y que el imputado “no se encontraba registrado como productor, diseñador ni agente vinculado con el ámbito de la moda, sino como taxista”, dato corroborado por la aplicación de viajes Didi que confirmó la existencia de una cuenta registrada a su nombre desde diciembre de 2020.
En su requerimiento, el representante del MPF también destacó el informe enviado por la firma Uber, del que surge que, en julio de 2025, una pasajera presentó una queja contra un conductor –cuyas características coinciden con las del imputado– porque que durante un viaje le realizó preguntas de contenido sexual. “Si bien ese episodio no integra el objeto de la presente causa ni constituye por sí mismo una conducta delictiva, resulta indicativo de una tendencia del imputado a introducir contenidos de naturaleza sexual y exceder los límites propios de la actividad que se encontraba desarrollando”, se destacó en el dictamen.
También destacaron que, el 22 de noviembre de 2017, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal le impuso una condena de tres años de prisión en suspenso como autor del delito de abuso sexual reiterado en dos oportunidades.
Ahora, el juez Sánchez Sarmiento elevó la causa a juicio. El debate se realizará ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°13 de la Capital Federal –integrado por los jueces Adolfo Calvete, Enrique Gamboa y Diego Leif Guardia– y la acusación estará a cargo del fiscal general Aldo de la Fuente.