Tras un trabajo conjunto entre la Fiscalía Nacional en lo Penal Económico N°3, encabezada por el fiscal Emilio Guerberoff, y la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), a cargo del fiscal Diego Iglesias, tres hombres fueron detenidos en ocho allanamientos, acusados de estar involucrados en el envío de más de 52 kilos de MDMA, que iban ocultos en un auto importado desde Bélgica. Además, se ordenó la captura internacional de otro integrante de la organización que habría llevado adelante la maniobra.
Según se determinó, el estupefaciente estaba repartido entre el chasis, el tanque y los asientos de una furgoneta Opel Combo, que se encontraba en la Terminal Zárate, donde fue escaneada. El vehículo había sido importado vía marítima desde la ciudad de Amberes. Según el cálculo realizado en el expediente, su valor alcanza los 2,34 millones de dólares. Las detenciones involucran a un argentino y a dos hombres de nacionalidad venezolana y mexicana, respectivamente. En la causa, se incautaron sus celulares y diverso material de interés para la investigación.
Para avanzar sobre la estructura criminal se utilizaron distintas técnicas especiales de investigación, entre ellas la actuación de un agente revelador, un agente encubierto y una entrega vigilada con sustitución total del cargamento.
El inicio del caso
En febrero de 2026, a partir de la información recibida por Policía Federal Argentina, proveniente de Drug Enforcement Administration, la PROCUNAR, inició una investigación preliminar con la intervención de su Área de Investigaciones y Litigación Estratégica de la Región Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a cargo del fiscal coadyuvante Ezequiel Coscia y del secretario Juan Ignacio Echeverría. para identificar una presunta célula operativa local que actuaría de manera coordinada con un grupo narcocriminal de México. El objetivo sería introducir grandes cantidades de metanfetamina al territorio nacional.
De esa forma, se articuló un trabajo conjunto entre la División Operaciones Federales de la Superintendencia de Investigaciones contra el Narcotráfico de la Policía Federal Argentina y la División Narcotráfico Metropolitana del Departamento Investigaciones Narcotráfico Metropolitana de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). En el marco de la investigación, se utilizó la figura de un agente revelador, lo que permitió que se interactúe preliminarmente con los supuestos miembros de la organización criminal.
A partir de los avances recolectados, se procedió a la judicialización, que recayó en el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°2, en ese momento a cargo del magistrado Pablo Yadarola y que ahora dirige el juez Gustavo Darío Meirovich.
Tras delegar la investigación en la fiscalía, se avanzó en diferentes medidas, al mismo tiempo en que el agente policial pudo mantener contactos telefónicos e incluso participar, tras la debida autorización judicial, de una reunión presencial con parte de los integrantes de la estructura criminal, compuesta por mexicanos y argentinos.
Luego, se obtuvo información vinculada al envío del vehículo desde Bélgica, que de acuerdo a lo informado iba a tener oculto en su interior alrededor de 20 kilos de MDMA. Al momento de identificar la furgoneta y luego de un trabajo coordinado entre ARCA y PFA, se estableció que se encontraba en la Terminal de Zárate y se procedió a la requisa, donde se halló la sustancia estupefaciente.
Durante la inspección fueron hallados inicialmente 20 kilos de una sustancia que, tras los análisis correspondientes, resultó ser MDMA. La requisa de otros sectores del vehículo permitió encontrar 32 kilos adicionales, hasta alcanzar aproximadamente 52 kilos de esa droga sintética.

Agentes de la Policía Federal y de ARCA descubrieron la droga sintética escondida en diversas partes del vehículo. Foto: Policía Federal
En ese contexto, y a pedido del MPF, se ordenó la entrega vigilada con sustitución total del cargamento (de acuerdo a lo previsto en la ley 27.319). Al mismo tiempo, se le ampliaron las facultades al policía para que continuara con su intervención de agente encubierto y fueron designados tres agentes reveladores adicionales con el objetivo de simular un escenario propicio para la entrega.
Este tramo de la investigación se extendió durante varios días en los que se efectuaron negociaciones y coordinaciones con interlocutores de la organización criminal. Fue en ese marco que se logró identificar a la persona de nacionalidad mexicana que llegó al país para “ocuparse” de la recepción del cargamento y su posterior destino. Además, el hombre venezolano fue señalado como el encargado de contribuir en la entrega de un pago parcial al agente policial encubierto.
Tras la información reunida en el expediente, se llevaron adelante ocho allanamientos y se detuvo a las tres personas involucradas. El material secuestrado será analizado para profundizar la investigación, que sigue en curso.
La relevancia de la cooperación internacional
En el marco de la Red de Fiscales Antidroga de Iberoamérica (RFAI) de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP), el Ministerio Público Fiscal generó un canal de comunicación con pares de los países involucrados, a efectos de obtener información y habilitar canales de cooperación internacional.
Así, la actividad desarrollada y la proyección del caso se inscribe en una línea de trabajo orientada a fortalecer la persecución penal y contribuir a la desarticulación de organizaciones narcocriminales vinculadas con el tráfico transnacional de drogas sintéticas, desarrollada a partir de acciones conjuntas entre el MPF y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), inicialmente en el marco del Programa contra las Drogas Sintéticas en Argentina (DROSINAR) y, actualmente, a través del Centro Regional de Información y Análisis sobre Crimen Organizado (CRIACO), implementado por UNODC y apoyado por la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) de la Embajada de los Estados Unidos.
En ese marco se desarrollaron entrenamientos prácticos sobre entregas vigiladas y otras técnicas especiales de investigación, en conjunto con PROCUNAR y la Red de Fiscales Antidrogas de Iberoamérica (RFAI) de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP), así como la elaboración y socialización de insumos estratégicos sobre rutas y modalidades emergentes de tráfico ilícito de sustancias tipo éxtasis desde Europa hacia el Cono Sur, incluida la utilización de la vía marítima.