El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°5 de San Martín comenzó a juzgar hoy al comandante de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) Juan Alberto López Torales, por haber simulado ser atropellado, a la altura del kilómetro 31,5 de la Autopista Panamericana, durante una protesta de trabajadores de la firma LEAR, el 30 de julio de 2014. El Ministerio Público Fiscal está representado por el subrogante de la Fiscalía General N°5 ante los TOCF de esa jurisdicción, Carlos Cearras.
Durante la jornada de hoy, se leyeron los requerimientos de elevación a juicio realizado por el fiscal y la querella. Tras ello, el tribunal (integrado por las jueces Juan Gasset Maisonave, Esteban Rodriguez Eguers y Javier Arzubi Calvo) le consultó a López Torales, de 64 años, si iba a declarar en indagatoria, a lo que el imputado respondió que no.
La próxima audiencia se llevará adelante la semana que viene, con los testimonios de la víctima de la presunta maniobra llevada adelante por el acusado y sus acompañantes. El debate se llevará adelante los miércoles de octubre y noviembre.
López Torales llegó a juicio imputado como autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia y falso testimonio, contemplados en los artículos 142 inciso 1º, 144 bis inc. 1º y último párrafo y 275 del Código Penal de la Nación. La escala penal prevista para estos delitos va de uno a cinco años de prisión e incluye la inhabilitación especial por el doble tiempo de la condena.
El caso
La causa, que recayó en la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N°2 de San Isidro, a cargo de Fernando Domínguez, se inició por la denuncia del abogado Manuel Garrido, a la que se sumó la presentación de la por entonces diputada nacional Miryam Bregman, por los hechos ocurridos el 30 de julio de 2014, sobre la autopista Ingeniero Pascual Palazzo (conocida como Panamericana).
Aquel día, pasadas las 9 de la mañana, trabajadores de la firma autopartista LEAR realizaban una protesta en las inmediaciones del kilómetro 31,5, en la localidad de El Talar de Pacheco, en el partido bonaerense de Tigre. Mientras personal de la Gendarmería rodeaba a los manifestantes, el imputado corrió hacia un Chevrolet Corsa que uno de ellos conducía a baja velocidad y “se arrojó deliberadamente contra el capot del vehículo, simulando haber sido atropellado”, tal como surge de la denuncia de Garrido.

Foto: Fiscalía General N°5 ante los Tribunales Orales en lo Criminal Federal de San Martín
El suceso fue presenciado por distintos testigos y fue registrado por las cámaras de los canales de noticias y medios de comunicación que cubrían la protesta.
Ante ello, bajo la orden del excoordinador de Fuerzas de Seguridad Roberto Ángel Galeano, los demás efectivos sacaron al conductor por la fuerza y lo apresaron. El hombre permaneció detenido varias horas y se le abrió una causa por lesiones culposas y resistencia a la autoridad agravada, que tramitó ante la Unidad Funcional de Instrucción Distrito El Talar del Departamento Judicial de San Isidro, en la que resultó sobreseído el 20 de mayo de 2016.

Foto: Fiscalía General N°5 ante los Tribunales Orales en lo Criminal Federal de San Martín
También, en su requerimiento de elevación a juicio, el fiscal Domínguez destacó que fueron falsos los motivos alegados para justificar la detención del conductor del automóvil, que el gendarme no fue embestido por el manifestante “sino que se arrojó deliberadamente sobre el vehículo”.
“La intervención de López Torales (simular un atropellamiento y afirmación falsa de dicho evento, en un acta de procedimiento y en dos declaraciones testimoniales prestadas bajo juramento de ley los días 30 y 31 de julio de 2014) resultó esencial para la invención –a sabiendas de su falsedad– de una causal de detención –volcada en las actuaciones cuestionadas– destinada a simular una privación de libertad (que se determinó ilegal, cometida mediando abuso funcional y violencia)”, indicó.
El representante del Ministerio Público Fiscal añadió que los testimonios, filmaciones y fotografías tomadas por los medios de comunicación evidenciaban que el imputado se arrojó deliberadamente sobre el capot del vehículo y que “tal fue la ‘alevosía’ de su inconducta que el periodismo bautizó al procesado, parafraseando una película nacional, como el ‘gendarme carancho’”.
En base a toda la prueba recabada, el fiscal Domínguez concluyó que Lòpez Torales “mintió bajo juramento” y que la detención del manifestante “se intentó legitimar en la ‘actuación’ de López Torales y de sus falsas declaraciones, natural refuerzo de lo falsamente afirmado en el acta de procedimiento”.