Se desarrolló en el Salón Rojo de la Facultad de Derecho de la UBA

Panel con el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de las Naciones Unidas

Participaron Ariel Dulitzky, Jasminka Dzumhur y Bernard Duhaime y estuvo acompañado por Jorge Taiana, Víctor Abramovich y Fabián Salvioli. La invitación fue realizada por las maestrías en derechos humanos de cuatro universidades públicas argentinas.

El Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de las Naciones Unidas (GTDFI), que sesionó en la Argentina del 2 al 6 de marzo, participó el jueves 5 de un panel en el Salón Rojo de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Estuvieron presentes los integrantes del GTDFI Ariel Dulitzky (Argentina), Jasminka Dzumhur (Bosnia y Herzegovina) y Bernard Duhaime (Canadá), quienes explicaron que el objetivo al salir de su sede de Ginebra es "acercar al grupo de trabajo a las sociedades" y llamó a abrir fosas y archivos, rechazando categóricamente la idea de no hacerlo porque signifique abrir heridas del pasado. Durante el encuentro, se habló de las reparaciones colectivas, de mecanismos de exhumación integrales: con acceso a los archivos, su desclasificación, ordenamientos y búsqueda que requiere de política pública.

el presidente del GTDFI y activista de derechos humanos, Ariel Dulitzky, definió al grupo como "un habeas corpus internacional limitado", un canal de comunicación entre familiares y gobiernos sobre la suerte y condiciones de las víctimas de desaparición forzada y remarcó que la historia de la desaparición forzada no se puede entender sin analizar América Latina y Argentina. Agregó que es hoy un "fenómeno global". Explicó que además el grupo tiene por mandato monitorear cómo los estados cumplen con la Declaración de Naciones Unidas para la protección de personas contra las desapariciones forzadas. Por otra parte, instó a pensar sobre la relación entre desaparición forzada y derechos económicos, sociales y culturales - analizan si la falta de derechos predispone a las personas a ser víctimas de desapariciones forzadas: dio el ejemplo de desapariciones que llamó "aisladas", como la de Luciano Arruga, joven, varón y pobre; o de casos de líderes sindicales que sufren la desaparición forzada como represalia por su condición de tales. Se refirió también a las secuelas, tanto en la salud física, mental y psíquica de las personas, agregó que las desapariciones forzadas afectan los derechos humanos -económicos, sociales y culturales- de quienes desaparecen y de quienes sufren la desaparición -las familias-, inclusive se refirió a "cuando el sostén económico desaparece" y al derecho de las familias desarticuladas "que encima tienen que estar reclamando la aparición de su familiar a la vez que pugnar por memoria, verdad, justicia y garantía de no repetición". Además concluyó enque hay nuevas formas de desapariciones forzadas que plantean nuevos desafíos y recordó que se trata de un "crimen continuado hasta que sepamos lo que pasó: hasta que sepamos dónde están y qué pasó".

Por su parte, Jasminka Dzumhur trajo a colación que en Bosnia y Herzegovina hubieron 30.000 desaparecidos al igual que en Argentina, que se han encontrado muchas fosas comunes con cuerpos y restos y que urge un marco legislativo adecuado, que por ejemplo establezca un proceso de exhumación, para luego recién poder enjuiciar a los responsables. Explicó que hasta el año 2000, los cuerpos se identificaban por métodos clásicos, hasta que con el ADN hubo que hacer exhumaciones e informar a las familias y decirles en su caso que los cuerpos que recibieron en realidad no eran los de sus familiares desaparecidos. Denunció que en su país hay cajas y cajas de restos mortales y que no hay donde conservarlos, ni lineamientos prácticos sobre procesos de exhumaciones, ni procedimientos claros. Respecto a la ayuda legal, la mujer detalló la necesidad de contar desde el principio con un asesoramiento para acceder a datos públicos de todos los ciudadanos y que cada estado debe tener un procedimiento definido.

A su turno Bernard Duhaime expuso sobre desapariciones forzadas llevadas a cabo por parte de organizaciones del crimen organizado. Relató que Canadá sufre casos de mujeres indígenas desaparecidas y que "no hay respuesta que explique lo que está pasando". Recordó que cuando se trata de desapariciones llevadas a cabo por agentes del Estado subyace un problema de indefensión.  Aunque agregó que está probado que a veces la responsabilidad por la desaparición de personas privadas tiene relación con el estado y dio el ejemplo de Colombia y los paramilitares. Remarcó que el interrogante es cómo diferenciar los conceptos de público y privado en el grupo de trabajo y dijo que "es más complejo cuando el estado está voluntariamente ciego". Contó que vinieron a verlos a Buenos Aires familiares de ciudadanos japoneses capturados supuestamente por autoridades de Corea del Norte. Precisó que otro tipo de desaparición forzada sobre la que se puede reflexionar es la del caso de conflictos armados: personas que no se encuentran en el campo de batalla ni son prisioneras.

La exposición fue acompañada por Jorge Taiana en representación de la Universidad Nacional de San Martín, Víctor Abramovich en representación de la Universidad Nacional de Lanús y Fabián Salvioli en representación de la Universidad Nacional de La Plata. Jorge Taiana expresó también el placer de recibir la visita del GTDFI, y dijo que se trata del "legado de una Argentina trágica" pero en su faz positiva, demostrando que de las tragedias se puede salir adelante con verdad, con justicia, con reparación y construyendo. Recordó que se lleva a cabo la reunión número 105 del Grupo de Trabajo, a 35 años de creado y coincidiendo con su sesión en Argentina. Dijo que la primera reunión fue una muestra de la reacción del sistema internacional, un primer mecanismo que señaló un camino. Por su parte Víctor Abramovich se sumó a la bienvenida al grupo de trabajo, explicó que se trató de una de las primeras actividades programadas por las cuatro maestrías en derechos humanos de las universidades nacionales de Buenos Aires, Lanús, La Plata y San Martín y recordó que hoy se habla de desaparición forzada y de otros temas actuales que también representan violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad. Para finalizar tomó la palabra Fabián Salvioli quien enfatizó que "lo importante son las víctimas"; dijo que el GTDFI pone énfasis muy importante en las víctimas y quiere ir más allá, que va hacia "lugares molestos", que por ejemplo vinculan a las desapariciones forzadas con la carencia de derechos económicos, sociales y culturales. Reiteró "lo más importante es la gente" y agregó que a quienes integran los organismos internacionales "no les queda otra aunque moleste a los gobiernos y a los estados". Pidió avanzar hacia actitudes más progresistas y que se hable más de las víctimas.

Por la Asociación Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora se hizo presente Nora de Cortiñas, quien pidió al Grupo de Trabajo la definición de delito de lesa humanidad en relación al caso Malvinas respecto de las torturas sufridas por los combatientes que se hallaban en el archipiélago en defensa de la Patria. También hizo referencia al Habeas Corpus que reitera por su hijo año tras año, señaló que le han sido archivados en los últimos dos años y entregó los antecedentes al grupo de trabajo.

La Facultad de Derecho, en nombre de su Decana Mónica Pinto, expresó el honor que le representó a la Casa de Altos Estudios ser sede de la reunión y destacó que el actual Presidente del GTDFI Ariel Dulitzky, es graduado de la Facultad, e integró una de las primeras camadas de estudiantes que tuvieron la materia Derechos Humanos incluida como obligatoria en su plan de estudios, en lo que la Universidad de Buenos Aires ha sido pionera.