25 de agosto de 2019
25 de agosto de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Córdoba
Tras siete meses sin verse, un joven mantuvo un encuentro con su madre en el penal de Bower
El encuentro familiar se extendió durante 7 horas y constituyó el primero en meses. Se produjo por gestión de ATAJO, adonde el joven concurrió a fin de asesorarse sobre los trámites que debía realizar para poder verse con su madre, detenida en el Complejo Carcelario “Reverendo Francisco Luchesse”.

Tras haberlo reclamado en la agencia ATAJO que funciona en el barrio Maldonado, en la periferia de Córdoba capital, un joven de 17 años de edad excarcelado en mayo, logró ver a su madre en el penal de Bower, donde la mujer cumple una condena. La visita se extendió por 7 horas, y constituyó el primer encuentro desde la última vez que habían estado juntos, durante un encuentro entre presos.

Luego del reclamo ante la agencia ATAJO de Córdoba, los operadores de la Dirección general de Acceso a la Justicia oficiaron al juez que había dictaminado la excarcelación transitoria del joven, a fin de solicitarle una resolución que facilite “generar visitas periódicas” intramuros entre madre e hijo. La solicitud se produjo luego de constatar la información vertida por el joven y realizar múltiples entrevistas. En el escrito, ATAJO pidió que las visitas se realicen una vez al mes con el acompañamiento de un trabajador social y un psicólogo.

Antes de la gestión de ATAJO, la secretaría de Adolescentes del gobierno provincial había autorizado una entrevista entre madre e hijo de sólo 45 minutos en el locutorio del Penal de Bower, donde pudieron abrazarse entre rejas.

El joven, domiciliado en la sede de la Casita del Barrio Maldonado, a cargo del padre Mariano Oberlin, salió del Centro Socioeducativo para Menores “Complejo Esperanza”, tras haber cumplido una condena de tres años de encierro. El egreso transitorio y en calidad de “experimental” del instituto carcelario, se produjo en mayo por orden del titular del Juzgado de Control, Niñez, Juventud y Penal Juvenil y de Falta de Alta Gracia, Claudio Lasso, quien lo derivó al cuidado del cura Oberlin.

Por su parte, la madre se encuentra detenida desde hace tres años en el Complejo Carcelario “Reverendo Francisco Luchesse”, más conocido como Penal de Bower, por la localidad donde se encuentra ubicado el penal de alta seguridad, en el centro de la provincia.

Desde su excarcelación, en mayo, madre e hijo interrumpieron todo contacto, que se había extendido a razón de una vez al mes desde el ingreso de ambos a sus respectivos institutos carcelarios.

Tras la salida del Complejo Esperanza, el joven inició su penúltimo año de la escuela secundaria y comenzó a concurrir a múltiples talleres de promoción de derechos y oficios.

Finalmente, y en virtud de la intervención de ATAJO, el joven pudo mantener un encuentro con su madre, su tío y su hermano por el lapso de 7 horas, lo que mereció el reconocimiento hacia ATAJO por parte del juez provincial que ordenó la salida transitoria y el involucramiento en el caso de los trabajadores sociales de las Casas de Atención y Acompañamiento Comunitario (CAAC), dependientes de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (SEDRONAR), que mantiene un trabajo activo en la Casita del Barrio Maldonado.