La Unidad Fiscal Especializada en Criminalidad Organizada (UFECO), dirigida por el fiscal federal Santiago Marquevich, publicó su informe anual sobre secuestros extorsivos que revela que en 2025 se registraron un total de 14 hechos en todo el país, la cifra más baja de los últimos diez años.
De acuerdo con el relevamiento, los 14 casos se distribuyeron entre las provincias de Buenos Aires (5 hechos), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (4 hechos), Córdoba (3 hechos), Salta (1 hecho) y Misiones (1 hecho), con intervención de las fiscalías federales con competencia en cada jurisdicción según el turno.
El reporte destaca la continuidad de la tendencia descendente en la cantidad de secuestros extorsivos en el país: 294 hechos en 2015, 227 en 2016, 185 en 2017, 111 en 2018, 44 en 2019, 48 en 2020, 30 en 2021, 27 en 2022, 16 en 2023, 22 en 2024 y 14 en 2025.
En ese contexto, el promedio mensual de casos durante el último año fue de 1,17, el más bajo desde la creación de la unidad especializada.

Vínculo con el crimen organizado
Uno de los datos más relevantes del informe es que 9 de los 14 casos (el 64%) registrados en 2025 no responden exclusivamente a una finalidad económica, sino que estuvieron vinculados al crimen organizado. Entre ellos, se identificaron hechos asociados al narcotráfico —4 casos—, la corrupción policial —2 casos— y actividades marginales —3 casos—.
Según el análisis de la UFECO, esta vinculación no solo surge del relevamiento estadístico, sino también de las investigaciones judiciales, que evidencian que el secuestro extorsivo suele funcionar como una herramienta dentro de estructuras criminales más complejas.
Víctimas y características de los hechos
El informe da cuenta de un total de 16 víctimas en los 14 secuestros registrados. En el 86% de los casos (en 12 secuestros) hubo una sola persona en cautiverio, mientras que en el resto (los dos secuestros restantes) hubo dos víctimas.
A su vez, 12 de las víctimas activas fueron varones (75%) y 4 mujeres (25%), mientras que en relación a las franjas etarias, un 94% eran mayores de edad (15 víctimas) y el 6 % (1 víctima), era un menor de entre 16 y 18 años.
En relación con la modalidad de los hechos, se observó que en el 50% de los casos las víctimas fueron liberadas tras el pago de rescate, mientras que en la otra mitad recuperaron la libertad sin que se concretara el pago.

Modos de comisión y perfiles
En cuanto a la dinámica de los hechos, el 64% de las víctimas fue interceptada mientras se desplazaba a pie, y en los restantes casos se trasladaban en vehículos, principalmente de gama media o baja.
Respecto de los autores, se identificó la participación de al menos 57 personas, con predominio de grupos de tres o más integrantes en el 64% de los casos. Asimismo, el 88% de los imputados fueron varones.
En la mayoría de los hechos, los secuestros tuvieron una duración breve: el mayor porcentaje se concentró entre una y doce horas, aunque se detectó un leve incremento en casos que superaron las 24 horas respecto del año anterior.
Días, lugares y modalidades de cautiverio
El informe señala que la mayor cantidad de secuestros extorsivos se concentró hacia el final de la semana, con picos los días viernes (4 hechos) y sábado (3 hechos), mientras que no se registraron casos los martes. Respecto de la franja horaria de inicio, el 43% de los hechos ocurrió entre las 0.00 y las 12.00.
El análisis también muestra que en el 64% de los casos la distancia entre el lugar de interceptación y el de liberación fue menor a 10 kilómetros. En cuanto al cautiverio, predominó su realización en vehículos (57%), seguido por viviendas particulares.
Asimismo, se mantuvo la concentración de hechos en el Área Metropolitana de Buenos Aires —especialmente en los corredores Sur y Oeste— y se registró un aumento relativo en provincias del interior como Córdoba, Salta y Misiones.
El proceso de recopilación y publicación de datos estadísticos de la unidad especializada cuenta, desde 2020, con la certificación de la Norma IRAM-ISO 9001:2015, por lo que el tratamiento y producción de la información estadística se adecúa a un estricto control de calidad.