23 de agosto de 2019
23 de agosto de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El juicio por la represión policial que en 2001 dejó cinco muertos en el centro porteño
19 y 20 de diciembre: el operador de la sala de situación señaló a Rubén Santos como el encargado de impartir órdenes
El testigo Oscar Passi era el encargado de comunicar las directivas al personal desplegado en la Plaza de Mayo. En su declaración testimonial, de casi cinco horas, refirió la realización de detenciones puntuales, evitar que los manifestantes traspasen el vallado y el desalojo del lugar.

El 20 de diciembre de 2001, Oscar Passi se desempeñó como jefe de servicio en la sala de situación de la Dirección General de Operaciones (DGO) de la Policía Federal Argentina y era el encargado de comunicar (“modular”, en la jerga policial) las directivas al personal que se encontraba en la calle. En la audiencia de hoy en el marco del juicio por la represión desatada aquella jornada en la que murieron cinco personas en el centro porteño, el testigo señaló al entonces jefe de la fuerza de seguridad, Rubén Santos, como quien impartió las órdenes para “realizar 50 detenciones”, que los manifestantes “no lleguen a la Casa Rosada” e impedir “que derriben el vallado”, entre otras.

“Fue un día atípico, había mucha gente en la sala”, describió Passi sobre el clima que imperaba en el lugar. Entre esas personas -recordó ante una pregunta del equipo del Ministerio Público Fiscal integrado por Mariano Domínguez, Santiago Vismara y José Piombo- estaban el titular de la DGO Norberto Gaudiero y el superintendente de Seguridad Metropolitana Raúl Andreozzi. Todos ellos son juzgados, junto al ex secretario de Seguridad del gobierno de la Alianza Enrique Mathov, por el delito de abuso de autoridad y violación de deberes de funcionario público, lo que derivó en la imputación de “homicidio culposo”.

“El objetivo era que los manifestantes no lleguen a la Casa de Gobierno. Nadie [en la sala de situación] lo iba a contradecir en sus directivas”, añadió el comisario retirado en 2012. En ese sentido, agregó que el jefe de Policía le daba las indicaciones a él directamente, para que las transmitiera a quienes estaban en la calle. “Me llamó mucho la atención. No me había sucedido nunca que pidan detenciones puntuales en esa cantidad”, destacó ante una pregunta del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que interviene en el debate oral y público como querellante. En un tramo del interrogatorio, Passi dijo que las órdenes se dieron “por la mañana, luego de un par de llamados. Pudo haber sido a nivel político, no sé con quién hablaba por teléfono”.

Sobre el accionar de la PFA, el testigo consideró que “hubo una equivocación en sacar a la gente fuera de la Plaza de Mayo y haber retrocedido”. “Íbamos y veníamos, íbamos y veníamos”, graficó.

“Modulaciones”

En el último tramo del extenso interrogatorio desarrollado en el SUM de los tribunales federales porteños de Comodoro Py 2002, las partes solicitaron la reproducción de las grabaciones que constan en la causa con las comunicaciones entre Passi y el personal policial desplegado en la Plaza y alrededores.

“Proseguimos corriendo a la gente detrás de las vallas”; “que deje de hablar con esta gente y empiecen las detenciones”; “vamos a proceder al desalojo de la plaza. La policía montada por el centro de la plaza y los grupos de combate por Hipólito Irigoyen y Rivadavia. Desplazarlos hasta la calle Bolívar”, fueron algunas de las directivas reproducidas por Passi. “Me parece perfecto”, se escuchar responder a alguien del otro lado de la línea.