10 de diciembre de 2018
10 de diciembre de 2018 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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La represión que en 2001 dejó cinco muertos en el centro porteño
19 y 20 de diciembre: un ex subcomisario dijo que la orden de desalojar la Plaza de Mayo fue dada por la Presidencia
El ex subcomisario Francisco Miglino, que se desempeñó en el lugar, brindó declaración testimonial. Señaló que el jefe de la Policía Federal, Rubén Santos, dio las directivas para las “detenciones puntuales” y elogió “el profesionalismo del personal policial”. También declaró el ex jefe de la SIDE, Carlos Becerra, quien aseguró que el presidente De la Rúa "sabía perfectamente que movilizaciones así no se resuelven con represión".

En las audiencias del juicio por la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001 realizadas esta semana, el por entonces subcomisario de la Policía Federal Argentina Francisco Santos Miglino declaró en calidad de testigo y atribuyó la decisión de desalojar la Plaza de Mayo al gobierno de Fernando De la Rúa. Además, en la audiencia celebrada hoy, el ex titular de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), Carlos Becerra, consideró que "el conflicto no se solucionaba con represión".

Miglino declaró por primera vez, ya que no lo había hecho durante la etapa de instrucción de las causas que ahora son juzgadas. Durante las audiencias explicó que estuvo afectado al servicio desplegado aquél día porque era jurisdicción de la Comisaría 2ª, donde se desempeñaba.

La noche del 19

El interrogatorio comenzó con las preguntas de los fiscales Mauricio Viera, Mariano Domínguez y José Piombo. El relato de Miglino fue en orden cronológico y comenzó con los sucesos del “cacerolazo” en la noche del 19 de diciembre.  “Estuve hasta el intento del ingreso a la Casa de Gobierno. Notábamos esa intención y así eran los cánticos”, manifestó. Al respecto, narró que “400 o 500 personas” atacaban las puertas y los “repelieron con grupos de combate”, por temor a que los granaderos armados que había en el interior hicieran fuego.

Mañana y tarde del 20

Al día siguiente llegó a la Plaza de Mayo “entre las 7:30 y 8 de la mañana”. El ex subcomisario dijo que para ese entonces ya tenían presente que estaba vigente el estado de sitio decretado por el presidente. Quedaban algunas personas y “a las 9 o 9.30” lo llamó el titular de la Dirección General de Operaciones (DGO), Norberto Gaudiero, y le dijo: “Fíjese si se puede llevar a la gente detrás del vallado”. Para ello, señaló que apeló al diálogo con frases como “muchachos, si tocan a un policía van presos”.

Pero más tarde, de acuerdo al relato, empezó a llegar mucha gente. Adujo que cantaban y algunas personas estaban muy enojadas y arrojaban piedras y botellas; “era algo atípico, nunca me tocó algo así”, graficó.

La Plaza de Mayo se llenó y “teníamos que desalojarla en virtud del estado de sitio”. Luego refirió: “Aparece [la jueza federal María Romilda] Servini de Cubría por la Catedral pidiendo que pare el accionar policial”. Después, señaló, la magistrada se fue con el comisario inspector René Derecho y “comienza una agresión más virulenta”, por lo que informó a la sala de situación. Fue tras ello que, de acuerdo a su testimonio, habría llegado la orden a instancia de Servini de Cubría para “restablecer el orden y mantener la posición”.

Ante la consulta de la fiscalía sobre si hubo directivas acerca de cómo proceder, Miglino contestó que “no hacía falta”, pues en todas las ocasiones la intención era “disuadir el enfrentamiento”. La orden llegó por medio de la DGO. “No me caben dudas de que las órdenes vinieron de la Presidencia, o de Seguridad en representación del presidente", precisó. "Hubo órdenes -añadió- que no podían emanar sólo de la policía".

“No me tenían que explicar con qué medio -agregó. Se intentó por megáfonos, después con los gases y la Montada. No sé si hubo hidrantes; era una situación violenta”, describió. "Con caballería empezamos el barrido por la zona de la pirámide y el avance de los grupos de combate", continuó.

Respecto de las “50 detenciones puntuales”, indicó que fueron ordenadas por el jefe de la Policía Federal, Rubén Santos, antes de que llegase la jueza al lugar. Al respecto, dijo: “Especulamos con que se iban a retirar cuando vieran las detenciones”. Sin embargo, hoy deslizó que "no queríamos producirlas por lo que podría pasar después"-

La declaración del policía retirado como comisario mayor se extendió durante la audiencia del miércoles y la de hoy, jornada en la que durante casi seis horas se reprodujeron modulaciones policiales, e imágenes de canales de televisión informativos y las obtenidas por el sistema de la fuerza de seguridad.

“Lucho, me dieron”

Otra declaración relevante del miércoles fue la de la víctima José Luis Cecchi, quien fue herido en el abdomen con una bala de plomo que quedó alojada en su cadera.

Ese día se había acercado con un amigo desde Caballito, “de curioso”. En la audiencia recordó perfectamente cómo iba vestido: llevaba una camiseta de Unión de Santa Fe, shorts de fútbol y zapatillas blancas. Eran alrededor de las 16 e iba como acompañante a bordo de una Honda Biz negra, circulando por la Avenida 9 de Julio entre Avenida de Mayo y Rivadavia, en dirección al Obelisco, cuando sintió “como un piedrazo”, o a lo sumo “una bala de goma. No pensábamos que era de plomo”. “Lucho, me dieron”, alertó al conductor.

“Al rato se me empezó a hinchar la panza y a arder la herida”, describió. Antes se había encontrado con un conocido que lo siguió: “me terminó salvando la vida, porque me llevó al Hospital de Clínicas”, explicó. Los médicos que lo operaron le indicaron que suponían que se trata de una bala calibre 22.

Ese día, relató, no vio manifestantes con armas de fuego. Pero sí dijo que visualizó motos de la policía “que iban disparando”. “¿Cómo sabe que eran policías?”, inquirió una de las defensas. La respuesta fue terminante: “Porque el de atrás iba parado tirando. Estaban con chalecos negros e iban y venían por la avenida”. Por otra parte, narró que los accesos a la Plaza de Mayo estaban cerrados por grupos de infantería, entre ellos la Avenida de Mayo.

Además de Miglino y Cecchi, el miércoles también brindaron su declaración testimonial los médicos Eduardo Migliónico y Patricia De Medicis y los policía de la Comisaría 2° y 4°, de apellido Morales y Miglio, respectivamente.

La declaración de Becerra

En horas de la tarde de hoy todavía declaraba el titular de la ex SIDE entre agosto de 2000 y el 20 de diciembre de 2001, Carlos Becerra. Durante el interrogatorio expresó que en la tarde del 19 de diciembre mantuvo una reunión con el ministro del Interior Ramón Mestre (que estuvo imputado en la causa hasta su fallecimiento en 2003), pero explicó que no trataron cuestiones de seguridad, sino que conversaron sobre cuestiones políticas.

"Los hechos no pudieron ser previstos con anticipación. El 'cacerolazo', la gente en la calle, el pedido de renuncia [a De la Rúa] se dio en la inmediatez", evaluó. Declaró, además, que el 20 estuvo reunido con el presidente en más de una oportunidad, sobre quien aseguró que no desconocía lo que ocurría en la Plaza de Mayo. "Por nuestra militancia radical, el presidente sabía perfectamente que movilizaciones así no se resuelven con represión. Todos en el gobierno sabíamos que el conflicto no se solucionaba así", agregó.