20 de septiembre de 2019
20 de septiembre de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El juicio por la represión que dejó cinco víctimas fatales en el centro porteño
19 y 20 de diciembre: fue indagado uno de los policías vinculado a la muerte de Alberto Márquez
Se trata de Mario Seia, acusado junto a otros ocho miembros de la Policía Federal por un homicidio y por las graves heridas producidas con balas de plomo a Paula Simonetti y Martín Galli. Dio su versión de los hechos a lo largo de más de cuatro horas de declaración.

El Tribunal Oral Federal N°6 recibió hoy una nueva declaración indagatoria del ex efectivo de la Policía Federal Mario Seia, quien integra el grupo de acusados por la muerte de Alberto Márquez y por las graves heridas causadas a Paula Simonetti y Martín Galli, en la tarde del 20 de diciembre de 2001.

El imputado declaró durante más de cuatro horas y desde el comienzo aclaró que aceptaría preguntas de la Fiscalía -representada por Mariano Domínguez, José Piombo y Santiago Vismara-, los abogados de las querellas Maximiliano Medina y Rodolfo Yanzón y las defensas, como así también de los jueces José Martínez Sobrino, Rodrigo Giménez Uriburu y Adrián Martín.

Seia enumeró su recorrido profesional, tanto en la Policía Federal Argentina y como contador. Adujo que hasta pocos días antes de los sucesos analizados en el debate siempre había desempeñado cargos administrativos en esa fuerza. El imputado es juzgado por su presunta responsabilidad junto a otrosuniformados del Departamento de Control de Integridad Profesional -o como el propio Seia definió, “la policía de la policía”-, quienes vestidos de civil conformaron brigadas y se trasladaron en vehículos no identificables. Ellos son Orlando Oliverio (por entonces comisario inspector); Carlos José López (ex subcomisario); Eugenio Figueroa (ex principal); Roberto Juárez (ex sargento primero); Gonzalo Firpo Castro (ex agente); Norberto Sabbino (ex inspector); Sebastián Saporiti (por entonces auxiliar) y Horacio Berardi (ex auxiliar).

A lo largo de su relato, explicó cómo se conformaron las “seis u ocho” brigadas que salieron de la sede de la dependencia y el recorrido que realizaron, que incluyó una escala frente al domicilio del ex jefe de la Policía Federal en aquél tiempo y hoy también acusado, Rubén Santos. En el Departamento de Control de Integridad Profesional recibió una escopeta Browning 2000 y cartuchos, sobre los que dijo haber constatado que tenían postas de goma. Precisó que su comitiva estuvo integrada por una camioneta Ford Ranger -comandada por Oliverio-, un Peugeot 504 blanco y un Fiat Palio bordó, en el que iba junto a López y Berardi. Narró que al llegar a la 9 de Julio la recorrieron en el sentido Constitución-Obelisco y describió el escenario como “un caos: había piedras de todos los tamaños, policías, manifestantes”.

Señaló que al llegar al cruce con la calle Perón la Ranger se detuvo y tras ello lo hizo el auto en el que su grupo se trasladaba, por lo que López habría ordenado “¡Abajo, abajo!”. Así lo hizo y se “cubrió” con el auto porque les tiraban piedras desde el Obelisco, momento en el que escuchó “disparos de todos lados”. “Quise cargar mi escopeta y no lo logré, se me trabó. Estábamos inmersos en una nube de gas [lacrimógeno])”, indicó. Tras ello, “salió la Ranger en contramano” y se subió al Palio que “arrancó con la puerta abierta porque la gente estaba casi encima”. Sobre ese suceso, en el que habrían caído las víctimas Márquez, Galli y Simonetti, aseguró que su “intención era hacer un disparo al aire, evitar el enfrentamiento” y que “fue la primera manifestación en la que estuve en mi vida”. Tras narrar los hechos desde su perspectiva, consideró: “Soy investigado por estar en el lugar equivocado, por cumplir una orden”.