19 de febrero de 2020
19 de febrero de 2020 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Las audiencias se retomarán el próximo 6 de agosto
19 y 20 de diciembre: "La orden era evitar que los manifestantes llegaran a la Plaza de Mayo"
Uno de los policías que participó del operativo en el Obelisco la tarde del 20 de diciembre de 2001 reconoció la orden de sus superiores. Otros tres efectivos declararon ante el Tribunal Oral Federal Nº6 en el juicio donde se juzga la responsabilidad política y material de la represión que terminó con 5 muertos y más de 100 heridos en la Ciudad de Buenos Aires.

El Tribunal Oral Federal Nº6 finalizó hoy con las audiencias que tenía previstas realizar durante la feria judicial en la causa que investiga el desempeño policial y político de 17 acusados durante las jornadas del 19 y 20 de diciembre en los alrededores de Plaza de Mayo, el Obelisco y el Congreso Nacional. Cuatro policías que participaron de diversos operativos respondieron las preguntas de la Fiscalía, a cargo de Mauricio Viera, las querellas y las defensas.

El debate se retomará el miércoles 6 de agosto. Los testigos que debían formar parte de la audiencia de la mañana (que finalmente se suspendió) serán reprogramados para ese día. Se estima que luego comiencen los testimonios relacionados a la causa donde se investiga si el ex subcomisario Omar Bellante encubrió al responsable de la muerte de Gustavo Benedetto.

"Ese día nada fue habitual"

Walter Idiart trabaja actualmente en la Unidad Anterrorista. En diciembre de 2001, había ingresado al Departamento de Control de Integridad Profesional, cuya principal tarea era fiscalizar la labor policial. Ese 20 de diciembre, junto con un comisario y un chofer, formó una de las siete brigadas que fueron destinadas a diversos puntos de la Ciudad de Buenos Aires.

Tres de esas brigadas están acusadas de la muerte de Alberto Márquez y las lesiones de Martín Galli, ocurridas en la Avenida 9 de Julio y Sarmiento alrededor de las 19:00. Idiart describió el recorrido que realizó su unidad, que pasó primero por la Embajada de Estados Unidos, luego por la explanada de casa de gobierno y por la noche en las inmediaciones del Obelisco. Allí, vio a policías arrojando gases lacrimógenos para "repeler las agresiones" de los manifestantes.

Ante las preguntas de la Fiscalía, explicó que todos los móviles que pertenecían al Departamento eran "no identificables" para que pudiera realizarse su tarea de una manera eficaz. Después, aclaró que "debido a los desmanes" no habían podido ver a ningún agente que cometiera irregularidades o delitos. "La totalidad salió a fiscalizar. La magnitud del evento requirió que todo el personal saliera a la calle", fundamentó.

Sobre el armamento que llevaban los móviles, Idiart especificó que, antes de su salir, a su móvil le habían asignado cartuchos de goma que podían suministrar si había algún agente que lo necesitase pero ninguna escopeta como para que ellos los usaran.

César Orge se desempeñaba como inspector dentro del Cuerpo de Operaciones Federales (COF) y fue convocado el 20 de diciembre a realizar una misión el Diagonal Norte y Carlos Pellegrini. Junto con su pelotón (compuesto por otros 5 efectivos), se dirigieron hasta allí. "La orden era evitar que los manifestantes que estaban en la Plaza de la República llegaran a la Plaza de Mayo así que nos formamos en línea", recordó.

Especificó que el subcomisario Francisco Miglino, a cargo de los tres grupos, estaba en contacto permanente con la Sala de Operaciones, a través de la cual recibía las ordenes de la Dirección General de Operaciones. Aproximadamente media hora después de su llegada, recibió un piedrazo en la boca, por lo que fue trasladado al Hospital Churruca, previo paso por el Argerich para recoger a otros tres agentes heridos.

Luego de diversas preguntas, Orge explicó la escala del uso de la fuerza para la Policía Federal que va desde la presencia hasta el enfrentamiento cuerpo a cuerpo con los manifestantes. En el medio, hay medidas como el uso de megáfono como advertencia, del camión hidrante, los gases lacrimógenos, la policía montada y el disparo de balas de goma. "Supongo que alguien les habría advertido antes de nuestra llegada, nosotros disparamos gases para mantener la distancia", dijo, aunque admitió no haber visto policías con megáfono o los efectos del hidrante en la calle.

Además, refirió que el uso de armas de fuego solo estaría contemplado en situaciones de riesgo como si los manifestantes las tuvieran y las usaran contra los efectivos. Antes, había aclarado que no vio ningún civil portando armas.

Los efectivos de la Comisaría 3ª

Cristian Gramajo y Rodolfo Grutería eran revistaban en la comisaría que por jurisdicción cubría los alrededores del Obelisco. Ambos fueron solicitados como testigos por las defensas de los imputados. Gramajo era jefe de servicio externo y su turno terminaba a las 12:00. "Después de ese horario, por orden de un superior, fui asignado junto con otros policías a Libertad y Bartolomé Mitre", relató. Según explicó, su misión era desviar el tránsito e impedir que avancen autos hacia el lado de Avenida Corrientes.

Grutería pertenecía a la parte motorizada de la comisaría y realizó "panoramas" en los alrededores del Obelisco y en la 9 de Julio entre Corrientes y Rivadavia. Él manejaba y detrás suyo lo acompañaba un ametralladorista, además de otras tres motos de la dependencia. "Nos movíamos en grupo para evitar las agresiones", dijo y especificó que su acompañante disparó con balas de goma para dispersar a los manifestantes que se les acercaban. Reconoció, además, haber regresado a la comisaría en dos oportunidades: la primera para solicitar autorización para cargar combustible y la otra, para pedir mas "parque", es decir, municiones"