03 de octubre de 2022
03 de octubre de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
Menu
Declararon familiares de víctimas e integrantes de Memoria Activa
AMIA: “No se puede elaborar un duelo sin justicia”
En una nueva audiencia del juicio por el encubrimiento del atentado, Diana Malamud y Adriana Reisfeld coincidieron en que desde el juzgado a cargo de Galeano se les dificultó el acceso al expediente y apuntaron contra el ex presidente de la DAIA Rubén Beraja. “No pusieron la bomba, pero no quisieron que sepamos la verdad”, aseveró Reisfeld respecto de los acusados.

Con una sala de audiencias repleta, se reanudó hoy el juicio por el encubrimiento y desviación del atentado a la AMIA, que el 18 de julio de 1994 provocó la muerte de 85 personas. Entre abrazos, murmullos y por momentos aplausos, el público siguió las declaraciones testimoniales de Diana Malamud y Adriana Reisfeld, ambas familiares de víctimas y querellantes por la organización Memoria Activa. Los cotitulares de la Unidad Fiscal AMIA Sabrina Namer, Roberto Salum y Leonardo Filippini, junto a los fiscales ad-hoc Fernando Comparato y Miguel Yivoff, intervinieron en representación del Ministerio Público Fiscal.

Diana perdió en el ataque a su marido Andrés, quien tenía a su cargo la refacción del edificio de la calle Pasteur. “Nuestra vida cambió en todo” y “No se puede elaborar un duelo sin justicia” fueron algunas de las primeras frases que dejó ante las preguntas de los abogados. Durante su exposición, se refirió al surgimiento de Memoria Activa y su posterior constitución como parte querellante en el proceso, “para que con la investigación no pase lo mismo que con el atentado a la Embajada”, ocurrido dos años antes y del que hoy se cumple un nuevo aniversario.

“Queríamos que se sintiera que fue contra todos los argentinos”, graficó. Sin embargo, irregularidades en peritajes, autopsias equivocadas y errores en la documentación incorporada al expediente –“que no nos gustaban y no eran creíbles”, precisó la testigo- llevaron a la conformación de la querella en forma independiente.

Sobre el ex juez de la investigación y uno de los acusados en el debate Juan José Galeano contó que en el primer contacto que tuvieron con él les dijo que “la justicia no estaba preparada y los jueces no sabían sobre terrorismo”. Además, tanto Malamud como Reisfeld coincidieron en que  sus abogados León Smoliansky, Alberto Zuppi, y Pablo Jacobi, cada uno a su turno, no eran recibidos en el juzgado o los trataban de manera diferente a las otras partes: medidas de prueba que no se realizaban, fojas que no existían o escritos que eran devueltos por un error en el margen llevaban a “tener que apelar todo”. Por ejemplo, Malamud refirió que se enteró de que Wilson Dos Santos había anunciado el ataque a través de uno de los abogados de la DAIA, quien habría tenido acceso a un “legajo secreto”.

En cuanto a la relación con la dirigencia de la comunidad judía, indicó que al principio confiaron en que “nos iba a representar. No pasó mucho tiempo hasta que nos dimos cuenta de que no era así”. Por entonces, el titular de la DAIA era el ahora imputado Rubén Beraja.

“Cuando decíamos que Galeano y los fiscales (Eamon Mullen y José Barbaccia) nos engañaban, dijeron que estábamos locos” dijo Resifeld, que declaró en segundo lugar. Respecto a los ex funcionarios del Ministerio Público Fiscal acusados, indicó que junto a Alberto Nisman “parecían invisibles”. “El recuerdo más grande que tengo fue en un evento privado para juntar fondos, en medio del juicio, en el que contaban cómo estaba la causa”, en referencia al debate por el atentado llevado adelante ante el Tribunal Oral Federal N°3 y que en 2004 culminó con la absolución de todas las personas que fueron juzgadas.

El discurso de 1997

Ambas testigos-querellantes indicaron que en las semanas previas al discurso del 18 de julio de 1997, Beraja había anunciado en un acto en la Plaza Lavalle la presentación de una lista de personas vinculadas al encubrimiento. Pero ese día, luego del recordado “yo acuso de encubrir la impunidad” pronunciado por Laura Ginsberg contra el entonces presidente Carlos Menem -también imputado- y el gobernador bonaerense Eduardo Duhalde, el presidente de la DAIA no la dio a conocer y fue abucheado. Para Reisfeld, hermana de una víctima del atentado, lo que pasó con la dirigencia “después del acto fue vergonzoso: cruzaron a pedir perdón. Cada uno cuidaba su quinta. Tenían sus negocios y reclamos personales”.

“Lo acusado en el discurso, ¿lo ve hoy acá?” le preguntó la fiscal Namer. “Todos los que están acá, todos estos grandes funcionarios de la comunidad argentina, son la conexión local. No pusieron la bomba, pero no quisieron que sepamos la verdad”, aseveró Reisfeld, lo que despertó aplausos entre el público de la sala ubicada en el subsuelo de los tribunales federales de Comodoro Py.

Antes de concluir la audiencia, el Tribunal Oral Federal N°2 comunicó que el juicio continuará el jueves 31 de marzo. Para esa jornada está prevista la declaración de Eduardo Toledo y Marcelo Casas. En virtud de lo declarado hoy por las integrantes de Memoria Activa respecto a amenazas y expedientes secretos, algunas de las partes -incluida la Fiscalía- solicitaron que se convoque a Laura Ginsberg y a Zuppi para declarar como testigos.