El Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOCF) N°8 de la Capital Federal inició ayer el juicio oral contra un extesorero del Servicio de Hidrografía Naval de la Armada, acusado de haber sustraído en 2015 cerca de dos millones de pesos correspondientes al pago del canon anual por el uso de un predio perteneciente al Estado nacional, donde funcionó uno de los parques acuáticos de la empresa Mundo Marino, en la localidad bonaerense de San Clemente del Tuyú.
En la audiencia de inicio de debate —en la que el acusado declaró— intervinieron el auxiliar fiscal Miguel Yivoff, acompañado por el prosecretario Raúl Salinas, en representación de la Fiscalía General N°8 ante los TOCF, a cargo del fiscal general Marcelo Colombo. La investigación estuvo a cargo del fallecido fiscal federal Jorge Di Lello, entonces titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°1.
El imputado es el capitán de corbeta Andrés Ramón Tapia Ruiz (44), quien llega a juicio acusado como autor de peculado, delito que, según el artículo 261 del Código Penal, prevé una pena de 2 a 10 años de prisión e inhabilitación absoluta perpetua al “funcionario público que sustrajere caudales o efectos cuya administración, percepción o custodia le haya sido confiada por razón de su cargo” o que “empleare en provecho propio o de un tercero, trabajos o servicios pagados por una administración pública”.
De acuerdo con la acusación, en su carácter de tesorero de la División Tesorería del Servicio de Hidrografía Naval, Tapia Ruiz habría realizado distintas maniobras para apropiarse del dinero correspondiente al pago del canon anual que debía abonar la empresa Mundo Marino, concesionaria del predio donde funcionó el parque Bahía Aventura, en el marco del convenio de uso compartido celebrado con la Armada Argentina, el 4 de octubre de 1999.
Según el Ministerio Público Fiscal, los hechos ocurrieron entre noviembre y diciembre de 2015 y consistieron, por un lado, en evitar que los fondos abonados por la empresa ingresaran a la cuenta oficial del organismo y, por otro, en ocultar esa maniobra mediante la entrega de recibos apócrifos. En ese contexto, se le atribuye haber sustraído un monto total de 1.849.000 pesos correspondiente al pago del canon anual.
Además, la acusación sostiene que Tapia Ruiz habría dado una aplicación indebida a la suma de 49.693,72 libras esterlinas que había sido abonada por el ente “The UK Hydrographic Office” en concepto de venta de cartas náuticas, imputando ese ingreso al pago del canon anual correspondiente al año 2015, con el objetivo de cubrir el faltante generado por la maniobra anterior.
Alegato de apertura y la declaración del imputado
A pedido del Ministerio Público, y con la conformidad de la defensa, el tribunal —integrado por las juezas Sabrina Namer y Gabriela Iníguez y el juez Nicolás Toselli— tuvo por incorporado el requerimiento y el auto de elevación a juicio, y la audiencia se inició con un alegato de apertura por parte de la fiscalía, en similares términos a los previstos en el artículo 294 del Código Procesal Penal Federal (CPPF).
En ese marco, el auxiliar fiscal Yivoff desarrolló la imputación y las maniobras que, según la acusación, habría realizado el acusado y— se probarían en el juicio— para sustraer el pago del canon anual y ocultar la maniobra. Por su parte, la defensa sostuvo que el imputado era “un chivo expiatorio”.
A continuación, Tapia Ruiz prestó declaración indagatoria. Relató que cumplió funciones como tesorero del Servicio de Hidrografía Naval (SHN) entre los años 2013 y febrero de 2016. Afirmó que la imputación en su contra fue armada, sobre la base de “dichos” y a partir de un “encono personal” contra él. Negó su responsabilidad en los hechos investigados y afirmó: “Yo no soy responsable de la mesa de entradas”, al tiempo que atribuyó las irregularidades detectadas a otros empleados del sector donde él trabajaba y se desempeñaba como tesorero.
El imputado aceptó preguntas y durante su extensa declaración reconoció como propia la firma en una nota cursada a las autoridades de Mundo Marino, mediante la cual pedía que el canon anual fuera abonado mediante una modalidad distinta de la que lo venía haciendo. También admitió haber enviado desde su cuenta personal un correo electrónico a esa firma. No obstante, en ambos casos se desligó del contenido de esas comunicaciones. Asimismo, reconoció su firma en los cheques entregados por Mundo Marino, aunque negó responsabilidad sobre el destino que se les dio a esos instrumentos.
Al término de la declaración indagatoria, el tribunal dispuso de un cuarto intermedio hasta el próximo 18 de febrero, a las 10.
Los detalles de la imputación
De los términos del requerimiento de elevación a juicio surge que la investigación se inició a partir de una denuncia presentada el 2 de noviembre de 2016 por el capitán de fragata y contador de la Armada Argentina Diego José Sala, en su carácter de jefe del Departamento de Contabilidad y Finanzas del Servicio de Hidrografía Naval (SHN). En esa presentación, el denunciante advirtió la existencia de una serie de irregularidades vinculadas al pago del canon anual correspondiente al año 2015 por el uso de un predio estatal, cuyo valor, conforme al convenio vigente, debía equivaler a 8.600 entradas al parque Mundo Marino.
Según la denuncia, Tapia Ruiz realizó distintas maniobras con el objetivo de apropiarse del dinero correspondiente al alquiler anual, que ascendía entonces a la suma total de 1.849.000 pesos. En el contexto de esas maniobras, el imputado habría notificado a la empresa la supuesta existencia de modificaciones dispuestas por el Ministerio de Economía —que no eran verídicas— vinculadas a la modalidad de pago del canon, requiriendo que el importe fuera dividido en dos partes iguales y que por cada una se emitiera un cheque a nombre del Servicio de Hidrografía Naval.
Sin embargo, al verificarse las cuentas oficiales, no se detectó el ingreso de ninguno de los montos correspondientes a los cheques emitidos por la empresa Bahía Aventura S.A. para afrontar el pago del canon anual 2015, los cuales totalizaban 1.849.000 pesos.
La investigación acreditó que los cheques emitidos por Mundo Marino a nombre de Servicio de Hidrografía fueron cobrados, endoso mediante, por la firma financiera Recaudadora Centenario S.A.
Una vez detectadas estas irregularidades, se requirió a la firma Mundo Marino que exhibiera los recibos que contaba en concepto de pago del canon anual. En respuesta, se aportó un recibo firmado por el propio imputado, que resultó ser apócrifo.