Los jueces María Cristina Bertola, Inés Cantisani y Sergio Real condenaron a diez años de prisión a un hombre de 70 años que abusó sexualmente de su nieta entre 2009 y 2012. En el debate, intervino el fiscal Fernando Fiszer, quién había solicitado 12 años de cárcel para el acusado. Durante el juicio, el imputado reconoció haber cometido los hechos y dijo “sentirse arrepentido” de lo sucedido.
El Tribunal Oral en lo Criminal Nº16 consideró que Ángel Muñoz realizó distintos hechos contra la integridad sexual de su nieta, tanto en la casa de la niña como en varios viajes que realizaron juntos. Los abusos ocurrieron entre los nueve y los doce años de la chica y según los profesionales médicos que la entrevistaron, “tuvieron entidad suficiente como para promover la corrupción de la menor y desviar el normal desarrollo de su sexualidad”.
Tanto los jueces como la fiscalía tuvieron en cuenta la Cámara Gesell de la víctima, donde narró lo sucedido “con vergüenza” pero sin contradicciones ni signos de “fabulación o mendacidad”. Durante el juicio, declaró el padre de la niña, que vivía en México y se enteró de los abusos a través del director de la escuela, quién le contó que su hija había denunciado en el colegio que su abuelo materno abusaba de ella. Tras hablar con la chica y su ex pareja, decidió hacer la denuncia judicial a mediados de 2015. Sostuvo, además, que los abusos se dieron cuando él ya estaba separado de la madre de la víctima.
Otro de los testimonios que valoró el Tribunal fue el del director del colegio, quién contó lo difícil que fue hablar con la madre de la adolescente, ya que negaba los hechos. La fiscalía consideró el contexto familiar en el que se dieron los hechos, lo que fue retomado por los jueces: “quién debía protegerla, quien representaba además de su padre la figura paterna y de quien debía recibir afecto y contención, fue el que, aprovechando su vulnerabilidad y la falta de atención de su madre (su hija), utilizó a la niña para satisfacer sus instintos sexuales durante tanto tiempo”.
Durante su alegato, Fiszer solicitó que se le de intervención al Defensor de Menores para que se inicie un proceso de re-vinculación entre la chica y su padre. También pidió que se prohíba el contacto entre el imputado y su nieta hasta que la sentencia quedara firme. Como Muñoz no presentó ningún recurso de Casación, el fiscal pidió el allanamiento de su casa para efectuar su detención, lo que fue aceptado por los jueces.