23 de junio de 2024
23 de junio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
Menu
Interviene el fiscal Ignacio Mahiques
Homicidio de la estudiante chilena: los peritos de la junta médica ratificaron que el acusado comprendía la naturaleza de sus actos
Los psicólogos y psiquiatras sostuvieron que el imputado Lucas Azcona, acusado por la muerte de Nicole Teresa Sessarego Borquez, tiene un “componente de conflictividad con la figura femenina”. Al explicar las conclusiones de su informe, puntualizaron que comprendía sus actos y que no entraba en ninguno de los supuestos del artículo 34 inciso 1 del Código Penal, que enumera los posibles casos de inimputabilidad.

El Tribunal Oral en lo Criminal Nº15 continuó con el debate en el juicio que tiene como imputado a Lucas Azcona, acusado de matar a Nicole Teresa Sessarego Borquez en julio de 2014. Los jueces Patricia Llerena, Adrián Martín y Hugo Decaría escucharon a diez testigos entre los cuales estuvieron los peritos y psiquiatras que participaron de la junta médica realizada en la causa en noviembre de 2014. En el juicio, interviene el fiscal Ignacio Mahiques

La psicóloga Mónica Herrán y el psiquiatra Esteban Toro Martínez fueron los especialistas del Cuerpo Médico Forense que participaron de la junta médica realizada a Azcona junto a los peritos por parte de la querella Pablo Novara y Néstor Stingo. Los cuatro explicaron las conclusiones del informe oportunamente realizado, donde puntualizaron que el acusado comprendía sus actos y que no entraba en ninguno de los supuestos del artículo 34 inciso 1 del Código Penal, que enumera los posibles casos de inimputabilidad.

Herrán indicó que encontraron rasgos “de personalidad antisocial y de conflictividad con la figura femenina”. Explicó que Azcona tenía “un conflicto relacionado con la sexualidad y lo femenino” y que las mujeres aparecían en los tests psicológicos “en desmedro de lo masculino” y  relacionadas con “riesgo, amenaza, quiebre, daño y muerte”. Puntualizó en que el imputado presentaba indicadores de “una necesidad de dominio y control sobre la figura femenina en el ámbito sexual”.

Herrán marcó también que si bien poseía una “carga impulsiva muy fuerte”, era capaz de controlarla y que podía llevar adelante acciones “sin sentir culpa”. Toro Martínez sostuvo que, en el análisis de las cámaras que registraron la persecución previa a la muerte de la estudiante chilena, “se vio una persona tranquila, que no estaba desorientada ni confusa ni presentaba un conducta que puede relacionase con una descompensación psicótica”.

Los peritos de parte hicieron hincapié en que el imputado “puede responder a las consignas y a la autoridad de manera adecuada” y que tiene una capacidad de “enmascarar, ocultar y cambiar”. Toro Martínez aseguró, ante las preguntas de la defensa, que no encontraron indicios de delirios o alucinaciones: “la problemática de Azcona está en el terreno de la personalidad, no del estado mental”.

Cuerpo Médico Forense

En la audiencia, declaró el perito tanatólogo Pedro Grondona, quién realizó la autopsia de la víctima en la Morgue Judicial. Detalló que se encontraron 12 lesiones en el cuerpo de Nicole, todas vitales (es decir, mientras la chica estaba con vida) y contemporáneas entre sí. Expuso que se produjeron con un arma blanca de “tipo punzo cortante” e indicó que en este tipo de armas, el filo genera lesiones superficiales mientras que la punta es la que lesiona órganos vitales. A preguntas de la fiscalía, dijo que podría haberse utilizado un bisturí en el ataque y resaltó que se trató de un elemento con un gran poder de filo.

Luego, describió los lugares del cuerpo en donde encontró las lesiones y consideró que la mortal fue la ubicada en la cara lateral del cuello, ya que afectó la carótida y produjo una hemorragia considerable. “No es habitual ver esta cantidad de cortes, escapa a lo común” concluyó, ante una pregunta del juez Decaría.

María Cristina Interlandi es la médica legista que examinó a Azcona dos días después de que su padre lo entregara en la comisaría de San Francisco Solano. Repasó el informe donde hizo constar las heridas que presentaba el imputado, entre las que destacó una en el dedo índice derecho, aparentemente del tipo cortante y que el joven le relató que se produjo “antes de agosto, en julio” .

Otros testigos

Ana Latorraca, María del Carmen Valle y María Ortiz Lugo son profesionales que integran el Programa Interministerial de Salud Mental Argentino (Prisma), que funciona dentro del Servicio Penitenciario Federal Nº1 de Ezeiza. Las tres están dentro del equipo que se encarga del diagnóstico y evaluación de los pacientes que solicitan ingresar al Programa.

Aclararon que a Azcona se le realizaron varias entrevistas en las que consideraron que no correspondía su ingreso. De allí, fue derivado al Hospital Penitenciario Central, donde permaneció algunos meses aislado. Al tomar conocimiento de esa situación, solicitaron su ingreso al Prisma pero con la aclaración de que no presentaba ningún trastorno mental sino que se debía a la irregularidad de mantenerlo en aislamiento.

Por último, declaró Daniel Navarro, el psiquiatra que visitó en dos oportunidades a Azcona en el penal. Propuesto por la defensa, aseguró que no compartía los criterios que la Junta Médica expuso en su informe y relató que en su último contacto con el imputado, éste le dijo que tenía delirios y alucinaciones. “El acto impulsivo de matar a una persona que no conocía constituye un acto psicótico”, dijo y agregó: “tenía un franca disminución de su capacidad para comprender lo que estaba realizando”.

Antes de finalizar la audiencia, el fiscal Mahiques solicitó que se cite a declarar a otra de las chicas que habría sido agredida por Azcona en San Francisco Solano. El Tribunal hizo lugar al pedido y comunicó que el juicio seguirá el 13 de octubre, luego de lo cual se podrá fijar fecha de alegatos.