20 de octubre de 2020
20 de octubre de 2020 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Investigación de la Fiscalía Federal de Hurlingham, con colaboración de la UFESE
Indagaron a cuatro personas por seis secuestros extorsivos cometidos en el conurbano y pidieron la captura de otros acusados
Fueron detenidas esta semana, al término de una serie de allanamientos solicitados por el Ministerio Público Fiscal. Se les imputaron los hechos cometidos en la zona oeste entre marzo y comienzos de este mes, junto al delito de asociación ilícita.

Cuatro integrantes de una organización criminal a la que se le atribuye haber cometido al menos seis secuestros extorsivos durante este año en el oeste del conurbano bonaerense fueron indagados hoy, en el marco de una investigación encabezada por la Fiscalía Federal de Hurlingham, a cargo de Santiago Marquevich. La dependencia, que cuenta con la asistencia de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (UFESE), les atribuyó esos hechos y el delito de asociación ilícita mediante audiencias celebradas por videoconferencia en atención a las medidas sanitarias dispuestas ante la pandemia del COVID-19. Por otra parte, el Ministerio Público Fiscal también le requirió al Juzgado Federal Nº2 de Morón, a cargo de Jorge Rodríguez -Secretaría Nº7 de Claudio Galdi-, la captura de otras personas que se encuentran prófugas e integrarían la banda desbaratada esta semana.

La fiscalía federal había solicitado las aprehensiones este mes, junto a casi una docena de allanamientos. Los procedimientos fueron realizados este martes por la Delegación Departamental de Investigaciones de Morón (DDI Morón) y concluyeron con las detenciones de tres hombres y una mujer. El pedido incluía también el secuestro de distintos elementos de interés para la pesquisa.

Los hechos investigados

Al momento de solicitar las detenciones el MPF reparó en que la organización criminal operó al menos desde marzo de este año, y sus integrantes cometieron, entre otros delitos contra la propiedad y las personas -cuya investigación tramita en el fuero provincial-, los seis secuestros extorsivos. Para Marquevich el grupo actuó con acuerdo previo, permanencia en el tiempo y organización, lo que encuadra con lo previsto en el artículo 210 del Código Penal, que castiga al delito de asociación ilícita.

De acuerdo a la acusación, los hechos ocurrieron:

  • el 9 de marzo, cuando un hombre fue interceptado a las 8.30 en la localidad de Haedo. La víctima fue liberada una hora y media después en Ramos Mejía, tras el pago de un rescate.
  • al mediodía del 7 de mayo, ocasión en la que la víctima se encontraba estacionada a bordo de su vehículo en el partido de Ituzaingó, cuando fue abordada desde un Toyota Corolla. Fue liberada en el partido de Morón. Si bien no se abonó una suma a cambio de la liberación, los captores conservaron una mochila con dinero en su interior.
  • el 19 de mayo. Ese día, entre las 13.00 y las 14.00, un hombre fue interceptado en Ituzaingó. En este suceso sí se produjo el pago de un rescate. La víctima fue liberada en la localidad de Morón.
  • el 24 de junio del 2020, entre las 08.30 y las 11.30. Esa mañana la víctima se dirigía a su trabajo en San Justo, cuando fue secuestrado. El pago también se concretó, esta vez en Ramos Mejía, y el hombre fue liberado cerca del lugar.
  • el 11 de agosto. Esa mañana, alrededor de las 8:30, un hombre comenzó a ser perseguido por otro vehículo al descender de la Autopista del Oeste. Tras unas cuadras lo alcanzaron. El dinero a cambio de la liberación fue entregado en Morón, tras lo cual la víctima recobró la libertad.
  • el 5 de octubre. El hecho comenzó siendo investigado por la Fiscalía Federal N°2 de Morón, a cargo de Mariela Labozzetta, pero por su vinculación con los anteriores fue acumulado a la pesquisa preexistente. La víctima fue capturada cerca de las 9.15 en Haedo y liberada a las 10.40. La liberación se produjo sin haberse realizado pago de rescate.

De acuerdo al MPF, todos los episodios tuvieron en común que las víctimas fueron interceptadas por captores que descendían de vehículos -un Toyota Corolla, una Honda CRV, una Ford EcoSport o una VW T-Cross, según el caso- exhibiendo armas de fuego y las obligaban a subir a ellos. Luego comenzaban a realizar los llamados extorsivos a sus familiares y allegados, mientras golpeaban a los secuestrados y los violentaban psicológicamente.

Las tareas investigativas, llevadas a cabo por la DDI Morón y la División Operativa Central de la Policía Federal Argentina, incluyeron también el análisis de teléfonos celulares incautados en procesos que tramitan en el fuero ordinario y fueron remitidos a la justicia federal. En la extracción de información y posterior análisis de los teléfonos mencionados intervino también la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Esas diligencias permitieron corroborar la información aportada por la DDI Morón como parte de la pesquisa llevada a cabo y establecer la conexión entre los presuntos integrantes de la asociación criminal.