El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional (TOC) N°13 de la Capital Federal juzgará a tres hombres acusados de haber asesinado al jubilado José Alberto Ronderos, de 70 años, durante un robo cometido el 7 de diciembre de 2025 en la vivienda que habitaba solo, en el barrio porteño de Núñez.
La jueza a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°37, Fabiana Galletti, hizo lugar en febrero pasado al requerimiento formulado por el auxiliar fiscal Facundo Vidal y elevó a juicio la investigación desarrollada por la Fiscalía de Distrito de los barrios de Saavedra y Núñez, que encabeza el fiscal José María Campagnoli.
En virtud de ello, S.J.M. (42) será juzgado como coautor del delito de homicidio triplemente agravado por haber sido cometido con ensañamiento, con el concurso premeditado de dos o más personas y por criminis causae (matar para ocultar otro delito y lograr la impunidad), en concurso real con el de robo. Por su parte, S.M.A.J. (34) y el ciudadano venezolano Y.E.V.F. (29) deberán responder como partícipes necesario y secundario, respectivamente, de los mismos delitos.
Por el caso, hay un cuarto sospechoso identificado que aún permanece prófugo, D.A.M., señalado por la fiscalía como uno de los coautores del homicidio.
El debate oral estará a cargo del TOC N°13, integrado por los jueces Adolfo Calvete, Enrique Gamboa y Diego Leif Guardia. La acusación durante el juicio —cuya fecha aún no se ha fijado— estará a cargo del fiscal general Aldo de la Fuente.
El caso
La investigación comenzó el 9 de diciembre pasado, luego de que familiares de Ronderos denunciaran en la Comisaría 13B de la Policía de la Ciudad, que el hombre no les respondía los mensajes desde hacía dos días. Al concurrir a su domicilio, ubicado en la calle Vuelta de Obligado al 3100, lo encontraron sin vida.
La víctima estaba semidesnuda, atada de pies y manos y había sido brutalmente golpeada. De acuerdo a la autopsia, su muerte se produjo a consecuencia de “politraumatismos” y a una “hemorragia interna".
Oportunamente, el auxiliar fiscal Vidal solicitó informes a distintas compañías de telefonía y encomendó tareas de investigación a diversas divisiones de la Policía de la Ciudad. La Dirección de Video Seguridad y las divisiones Video Judicial, Apoyo Tecnológico, Análisis de Imágenes y la Sección Apoyo Rápido a Intervenciones de Monitoreo (SARIM) de esa fuerza analizaron las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona y lograron reconstruir los movimientos de los sospechosos e identificar a los involucrados.

El análisis de las cámaras de seguridad fue clave en la investigación. Aquí, tres sospechosos merodean las inmediaciones de la casa de la víctima la madrugada previa al crimen. Foto: dictamen Fiscalía de Distrito Saavedra-Núñez
El análisis de las cámaras y el testimonio de la cocinera del bar que Ronderos solía frecuentar permitieron establecer que, durante los días previos al crimen, algunos de los acusados habían vigilado los movimientos de la víctima.
Según la reconstrucción efectuada por la fiscalía, tras cometer el crimen, S.J.M. y D.A.M. abordaron un colectivo junto a S.M.A.J. hacia la zona de Parque Patricios.
También, tras la difusión del homicidio de Ronderos, el 10 de diciembre de 2025, S.J.M. y S.M.A.J. tomaron un micro de larga distancia hasta la localidad bonaerense de Dolores y luego se dirigieron a Mar del Plata. Al día siguiente, fueron detenidos tras chocar —en estado de ebriedad— una vivienda en esa ciudad balnearia.
Tras un allanamiento fallido realizado en la mañana del 7 de enero pasado, Y.E.V.F. finalmente fue apresado esa misma tarde cuando salía de la nueva vivienda que habitaba con su pareja, en la localidad bonaerense de Longchamps.
El 30 de diciembre de 2025, la jueza Galletti procesó con prisión preventiva a S.J.M. y S.M.A.J. y, el 15 de enero pasado adoptó igual temperamento respecto de Y.E.V.F. Además, embargó sus bienes por más de 100 millones de pesos.
A juicio
Finalmente, en febrero pasado, el auxiliar fiscal Vidal le solicitó a la jueza Galletti la elevación a juicio de la investigación respecto de estos tres imputados.
En su requerimiento, les atribuyó haber intervenido “en la planificación y posterior ejecución, previa distribución de roles, del asalto finalmente materializado el día 7 de diciembre de 2025, entre las 14.40 y 18 horas aproximadamente” en el interior de la vivienda donde Ronderos vivía solo.
El representante del Ministerio Público Fiscal destacó que, como parte de la planificación, los tres imputados —junto al prófugo D.A.M.— “estudiaron los movimientos de la víctima y las características de la vivienda; presumiblemente, con el objeto de determinar la forma y momentos más adecuados para acceder a su domicilio y perpetrar el ataque”.
Añadió que, en el mediodía del 5 de diciembre de 2025, los cuatro involucrados efectuaron un reconocimiento de la finca y sus inmediaciones. La misma tarea fue repetida por S.J.M., S.M.A.J. y D.A.M. durante la mañana del día siguiente y en la madrugada del 7 de diciembre, día del hecho.
El requerimiento también señala a S.M.J. y a D.A.M. como quienes, cerca de las 14.40 del 7 de diciembre, ingresaron a la vivienda de Ronderos y lo “maniataron y dieron muerte a golpes para luego apoderarse de sus pertenencias”. Para ello, esperaron que la víctima saliera del bar ubicado en la avenida Cabildo y Manuela Pedraza, lo siguieron y lo abordaron cuando ingresaba a su vivienda.
Siempre según la investigación, una vez dentro del domicilio “redujeron a la víctima y lo ataron de pies y manos con cinta adhesiva plástica transparente, un cordón y un cable de teléfono. Así anulada toda capacidad de resistencia por parte de Ronderos, lo golpearon en su rostro, torso y extremidades, provocándole numerosas excoriaciones y equimosis, la fractura de varias vértebras y finalmente, la muerte por politraumatismos y hemorragia interna”. Tras ello, los acusados llenaron dos mochilas con el celular de Ronderos y otras pertenencias –que no se pudieron determinar– y se retiraron del lugar cerca de las 18.