29 de enero de 2022
29 de enero de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El alegato continuará el próximo lunes
La fiscalía consideró responsables a dos hombres por los homicidios del diputado Héctor Olivares y su asesor Miguel Yadón
Se trata de Juan José Navarro Cádiz y Juan Jesús Fernández. El fiscal Ariel Yapur señaló que actuaron con alevosía aquella madrugada del 9 de mayo de 2019. La querella que representa a la familia de Olivares requirió prisión perpetua para ambos implicados.

El fiscal Ariel Yapur comenzó hoy con la exposición del alegato en el juicio por los homicidios del diputado Héctor Olivares y su asesor Miguel Yadón, ocurridos en la madrugada del 9 de mayo de 2019. Ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº9, la fiscalía consideró que se probó que Juan José Navarro Cádiz y Juan Jesús Fernández acecharon y atacaron a las víctimas desde adentro de un auto que estaba estacionado sobre la Avenida de Mayo, en una de las plazas situadas frente al Congreso de la Nación.

El representante del Ministerio Público Fiscal repasó lo expuesto por la fiscal Estela Andrades en el requerimiento de elevación a juicio y sostuvo que se había podido acreditar durante el debate que el 9 de mayo de 2019, aproximadamente a las 06.50, Navarro Cádiz y Fernández atacaron con una pistola calibre 40 al diputado y a su asesor, que realizaban en ese momento una caminata alrededor de la plaza Mariano Moreno. Yadón falleció en el lugar mientras que Olivares murió tres días después en el Hospital Ramos Mejía.

El fiscal repasó los videos que muestran cómo ocurrió la secuencia esa madrugada: Fernández manejaba el auto y lo estacionó cerca de las 06.20 detrás de un ómnibus de larga distancia. En las filmaciones se observa cómo las víctimas pasaron una primera vez frente a los dos hombres cerca de las 06.41. Nueve minutos después, al ver que Olivares y Yadón regresaban, bajaron la ventanilla del auto y, tomandolos por sorpresa, les dispararon.

“Atacaron a las víctimas con alevosía, acechándolas, aguardándolas ocultos dentro del auto y las sorprendieron sin darles la oportunidad de reaccionar”, resaltó el fiscal y consideró que no había discusión posible de cómo se llevó adelante el hecho pues todo había quedado registrado. En las filmaciones también se observa que, tras el ataque, Fernández bajó primero del auto y luego lo hizo Navarro Cádiz, quien no solo se fue de la escena sino que se llevó unos cartuchos que después descartó en dos recipientes de basura cercanos.

Al analizar los distintos elementos y peritajes que se exhibieron durante el debate, el fiscal sostuvo que no había dudas de que los disparos que mataron a las víctimas salieron de la pistola que fue secuestrada el 10 de mayo de 2019 en el domicilio de Navarro Cádiz. Recordó que, de acuerdo a los exámenes, el arma era apta para disparar, aunque tenía una anomalía que podía generar que a veces no salieran los disparos.

“Atacaron a las víctimas con alevosía, acechándolas, aguardándolas ocultos dentro del auto y las sorprendieron sin darles la oportunidad de reaccionar”, resaltó el fiscal.

Expuso también las evidencias que demostraron que Navarro Cádiz fue el que disparó: el peritaje que detectó restos de pólvora tanto en sus manos como en su campera y los informes realizados sobre la mecánica en la que se efectuaron los disparos. Con respecto a Fernández, consideró que manipuló también la pistola (se encontró su ADN allí y en un cartucho hallado en el auto) y que bajó la ventanilla del auto para que su familiar pudiera disparar.

En ese momento, el fiscal Yapur recordó el testimonio de uno de los médicos que trasladó a Olivares y que habló con él ese día. De acuerdo a ese relato, el diputado le contó que estaban caminando con Yadón y que, cuando pasaron cerca del vehículo, los ocupantes bajaron la ventanilla y les dispararon. “Fernández no solo puso el vehículo sino que posibilitó el disparo por sorpresa a través de la apertura de su ventanilla. Nadie que no estuviera en la puerta del conductor podía habilitar que se abriera”, ejemplificó.

La fiscalía analizó después las declaraciones de los acusados y descartó la versión brindada por Navarro Cádiz, quien afirmó que su intención era disparar una vez hacia un ombú que había en la plaza y que “salió una ráfaga de tiros” cuando accionó la pistola. “Esta versión está descartada y desdibujada: se trata de un arma semiautomática y no es posible que se realice con una única presión una ráfaga de disparos como la que describió”, detalló.

Recordó después que en los videos se pueden observar tres secuencias de disparos y que el tirador cambió la dirección de sus tiros a medida que se movían las víctimas. “El objetivo no era un ombú sino Yadón y Olivares”, remarcó el fiscal.

El fiscal recordó que Navarro Cádiz y Fernández escaparon del lugar, intentaron eliminar parte de las pruebas y elaboraron un plan para que sus familiares ocultaran el arma homicida.

Si bien Fernández no declaró durante el debate, sí lo hizo durante la instrucción y sostuvo que no había visto el arma y que le sorprendió escuchar cómo se accionaba la corredera de la pistola. Para la fiscalía, eso quedó descartado pues había ADN suyo tanto en el arma como en la munición que quedó en el auto.

La fiscalía entendió que se trató de un homicidio cometido con alevosía: “Los dos acusados permanecieron ocultos dentro del vehículo y esperaron el momento propicio para actuar, les dispararon cuando estaban a su merced”. Sin embargo, consideró que no se habían encontrado elementos para suponer que se trató de un crimen cometido por placer, como constaba en el requerimiento de elevación a juicio. Tuvo en cuenta también que ninguno de los dos acusados tenía permiso para utilizar armas, por lo que los consideró responsables también por la portación del arma sin la debida autorización legal.

Descartó también que no estuvieran en condiciones de comprender sus actos al momento de los hechos y remarcó que su conducta previa y posterior al hecho mostraron que tenían conocimiento de sus acciones. Recordó que escaparon del lugar, que intentaron eliminar parte de las pruebas y que elaboraron un plan para que sus familiares ocultaran el arma homicida. Ambos quisieron abandonar el país: Fernández no lo logró pero Navarro Cádiz fue detenido en Montevideo, Uruguay.

El fiscal pasó después a describir la conducta que tuvieron los tres familiares que trasladaron el arma desde la cochera donde Fernández dejó el auto, a pocas cuadras de los homicidios, hasta la casa de Fernández primero y luego hasta el domicilio de Navarro Cádiz. En este caso, los consideró partícipes necesarios del delito de tenencia ilegal de arma de guerra.

Tras esta exposición, el tribunal oral -integrado la jueza Ana Dieta y los magistrados Fernando Ramírez y Luis Salas- comunicó que el alegato continuará el próximo lunes 30 de agosto, cuando el fiscal seguirá con su exposición y luego hará el pedido de penas para los acusados. Antes del alegato del la fiscalía, la querella que representa a la familia de Olivares había requerido prisión perpetua para ambos implicados.