Interviene en el juicio la fiscal María Luz Castany

“Lo dejaron morir como a un perro”: declaró la pareja del paciente que murió tras una operación realizado por el médico Lotocki

La mujer se presentó ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17 y relató cómo Christián Zárate se contactó con el imputado para operarse una hernia y realizarse una dermolipectomía. En la causa, se comprobó que se le realizó el segundo de estos procedimientos junto con una liposucción. Además, declaró el amigo que lo acompañó tras las intervenciones: “Solo repetía que le dolía mucho”. Antes de los testimonios, el anestesiólogo y dos cirujanos brindaron su indagatoria y recalcaron que el plan médico fue diseñado por Lotocki.

En la segunda audiencia en el juicio donde se juzga al médico Aníbal Lotocki por el homicidio simple —con dolo eventual— de un paciente tras una operación estética realizada en abril de 2021, cuatro testigos se presentaron ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17. Además, tres imputados brindaron su indagatoria para relatar su versión de los hechos.

Se trata del médico especialista en cirugía plástica Daniel Enrique Zambrano García; el médico anestesiólogo Santiago Luis Olguín y el médico y cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos. Todos ellos junto a la contadora y directora del Centro Médico Conde (CEMECO) Andrea Isabel Torelli —que se negó a declarar la semana pasada— están señalados también como responsables del homicidio de Rodolfo Christian Zárate (50). Ninguno de ellos aceptó preguntas ni de la fiscal María Luz Castany, a cargo de la Fiscalía General N°30 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, ni del tribunal.

La médica anátomo-patóloga Silvia Mabel Fernández también se encontraba entre los acusados pero el proceso en su contra fue suspendido por razones de salud. Por otra parte, la instrumentadora quirúrgica Florencia Marina Krzeczek está acusada por presuntamente haber ocultado el teléfono de Lotocki para que no lo hallaran los investigadores, lo que se catalogó bajo la calificación de encubrimiento agravado por ser el hecho precedente un delito especialmente grave.

Cabe recordar que Lotocki está acusado, además, de las lesiones gravísimas que sufrieron cuatro mujeres que se operaron con él entre 2009 y 2021. En esta etapa del debate y tras las indagatorias brindadas por los imputados, los jueces Pablo Vega, Julio López Casariego y Juan Giudice Bravo escucharán primero a los testigos relacionados con la causa por el homicidio.

“Perdió mucha sangre y pasó mucho dolor”

La primera en presentarse fue Romina Sicoli, pareja de Zárate al momento de su muerte, acompañada por personal de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC). Contó que el hombre no tenía inconvenientes de salud, no consumía ningún tipo de estupefacientes ni tomaba alcohol. Explicó que le había manifestado que “se veía gordo” y que por ello se quería hacer un procedimiento para “marcar el abdomen”, a lo que se le sumaba una presunta operación de hernia. 

En la causa, figura que Zárate se sometió a una liposucción y a una dermolipectomía el jueves 15 de abril de 2021 en el Centro Médico Conde (CEMECO), ubicado en el barrio porteño de Caballito. Mencionó que lo acompañó un amigo y que todo se dio en un contexto de pandemia. Además, describió que la víctima llevaba un bolso con dos pijamas y artículos de higiene personal porque estaba previsto que se quedara esa noche.

La pareja de Cristian Zarate declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17. Foto: captura de la transmisión por YouTube

“Tuvo la primera operación por la tarde y tras una complicación, lo operaron por segunda vez. Ahí se desencadenó todo el horror”, resaltó y manifestó que la clínica no estaba habilitada para esos procedimientos y que “no entraba ni siquiera una camilla en el ascensor”. “Lo abrieron dos veces, perdió mucha sangre. Pasó mucho dolor a la noche y lo dejaron morir como a un perro”, manifestó.

Luego, se presentó el amigo de Zárate que lo acompañó en su llegada a la clínica y estuvo con él después de las dos intervenciones. “Podes estar anestesiado pero de la primera operación no salió ni prolijo, tenía manchas de sangre por todos lados”, describió. Recordó que cuando volvió a la habitación tras la primera cirugía, se presentó Lotocki a los pocos minutos y le dijo que “lo iban a volver a subir” porque “era muy inquieto” y “se le habían corrido unos puntos”.

Marcó que volvió a ver a Zárate cerca de las 21 en otra habitación y que si bien le habían dicho que no iba a poder quedarse con él durante la noche por cuestiones relacionadas con el protocolo por la pandemia, finalmente le dijeron que harían una excepción para que pudiera quedarse.

“Mi amigo cada media hora se quejaba de los dolores que tenía”, describió y especificó que la víctima se durmió recién cerca de las cuatro de la mañana y luego de que le hayan dado varios calmantes. “Lo tocaba y estaba frío”, agregó.

Cerca de las siete de la mañana, ingresó a la habitación el personal médico y le pidieron que se retirara porque lo iban a trasladar a otra habitación para “controlarlo mejor”. Según dijo, aseguró que un tiempo después bajó una mujer para decirle que iban a trasladarlo a otro centro de mayor complejidad porque “no tenían los métodos suficientes para controlarlo e intervenirlo”.

Tras las preguntas de la fiscalía, señaló que vio tres ambulancias fuera de la clínica y que fue el propio Lotocki quien le contó que Zárate había fallecido. “Dijo que mi amigo se había descompensado, que se le había ido de las manos y que lo había perdido”, citó.

Acceso prohibido

Luego, declaró un policía de la Ciudad de Buenos Aires que llegó hasta el lugar luego de que arribaran las ambulancias. “El personal de la clínica me prohibió el acceso y me dijeron que era una orden de arriba”, rememoró. En ese momento, y después de recabar información con las unidades que allí estaban, se presentó Lotocki, que le permitió ingresar al centro médico.

El imputado le habría dicho que el hombre se había realizado una operación de forma exitosa y que al día siguiente (en relación al 16 de abril) había presentado “dificultades para respirar” y que por eso habían llamado a las ambulancias.

El efectivo policial señaló que en ese momento ya estaba el cuerpo sin vida del hombre en la clínica, por lo que realizó la consulta judicial pertinente con el magistrado de turno, que ordenó la detención de Lotocki.

Por último, declaró la secretaria de Zárate, que fue quién llevó la seña de 2.000 dólares a la oficina que el médico tenía en el microcentro porteño. Explicitó, además, que los otros 4.500 dólares para la operación fueron llevados por la víctima el día de la operación.

Recalcó que estuvo en contacto con el amigo de su jefe durante todo el jueves 15 y que el viernes 16 la secretaria de Lotocki le mandó un mensaje para consultarle si Zárate “consumía algo” porque “no era normal que estuviera tan alterado”. 

Las indagatorias

Sin aceptar preguntas de los jueces, el anestesiólogo Olguín sostuvo que no conocía a Lotocki y que no formó parte del plan quirúrgico del paciente. Describió todos los pasos que realizó en el marco de la “intervención anestésica” y que Zárate se mantuvo todo el tiempo “anestesiado, sin dolor y no se despertó durante la cirugía”. 

Explicó que lo dejó al cuidado de la médica Fernández y que un tiempo después, Lotocki le avisó que el damnificado “estaba agitado y con dolor” por lo que le iban a realizar una segunda intervención. “Tras esto, otra vez estaba hemodinámicamente estable, estaba vigil y lúcido”, describió y aseguró que no tuvo intervención en lo sucedido el viernes 16. “Abandoné la clínica con un paciente a cargo de una médica competente”, recalcó.

El médico anestesiólogo Santiago Luis Olguín durante su indagatoria.  Foto: captura de la transmisión por YouTube

El médico cirujano Pelaez, que sigue el juicio de manera remota desde Colombia, marcó que fue citado como “ayudante quirúrgico” y que llegó al quirófano cuando Zárate ya estaba intubado y a cargo de Lotocki. Aseguró que Zambrano ejerció como cirujano principal en una parte de la operación y consideró que el proceso transcurrió “con total normalidad”.

 El médico y cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos sigue el debate de manera remota. Foto: captura de la transmisión por YouTube

A su turno, el también médico plástico Zambrano aseguró que conoció a Lotocki cuando se encontraba “en proceso de formación”, que asistió a varias de sus cirugías como observador y que desde 2018 lo asistía en alguna de sus intervenciones.

“Fue una novedad para mi que Lotocki tuviera que ausentarse durante el procedimiento”, dijo en relación al momento que quedó filmado por las cámaras del quirófano. Según la investigación, el principal acusado se habría retirado para tener una reunión con su abogada por 40 minutos. 

“No hubo ninguna alarma en el proceso. Él no era mi paciente, no tenía porqué saber dónde iban a hacer el post operatorio ya que el paciente estaba bajo la responsabilidad de Lotocki”, argumentó.

El médico especialista en cirugía plástica Daniel Enrique Zambrano García durante su declaración. Foto: captura de la transmisión por YouTube