03 de agosto de 2020
03 de agosto de 2020 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El hecho ocurrió en diciembre de 2017
Pidieron 18 años de prisión para un hombre acusado de matar a una mujer en Villa Urquiza
El acusado admitió haber cometido el hecho pero su abogado aseguró que lo hizo "bajo emoción violenta". La Fiscalía consideró que no tenía ningún motivo que justifique el ataque.

El fiscal Oscar Ciruzzi, interinamente a cargo de la Fiscalía General Nº 10 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional, solicitó hoy que se condene a 18 años de prisión a Jorge Blanco por el homicidio de Alejandra Cellerino. El hombre admitió su responsabilidad en el hecho aunque su defensor planteó que cometió el crimen bajo un estado de “emoción violenta”.

Por otro parte, el fiscal Ciruzzi pidió la absolución de los tres hijos del hombre por considerar que no tenía los elementos necesarios para acusarlos. Debido a esto, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº10 dispuso la absolución y liberación de los tres.

Los hechos
De acuerdo al alegato de la fiscalía, entre la noche del martes 19 de diciembre de 2017 y la madrugada del 20, Blanco asfixió a la víctima dentro de una casa ubicada en Quesada al 5000. Según la autopsia, la mujer falleció debido a una “asfixia mecánica con compresión extrínseca del cuello, modalidad estrangulamiento manual”. Tenía, además, múltiples golpes en su rostro, tórax, brazos y piernas, lo que era compatible con maniobras de lucha y defensa.

De acuerdo al alegato de la fiscalía, entre la noche del martes 19 de diciembre de 2017 y la madrugada del 20, Blanco asfixió a la víctima dentro de una casa ubicada en Quesada al 5000.

El fiscal explicó que Cellerino era vecina de Blanco, quién tenía una remisería en la cuadra donde vivía la mujer. De acuerdo a los testimonios recolectados y a lo que contó el propio imputado, habrían acordado ambos que si él arreglaba la casa de Quesada (que estaba en un estado de abandono), ella le permitiría vivir allí con su familia.

La casa estaba en plena refacción en diciembre de 2017. La noche del 19, Cellerino le habría dicho a Blanco que debía irse de allí y que le diera las facturas de los gastos. En ese momento, y de acuerdo a lo expresado por el imputado, el hombre la atacó y la mató. En su relato, desvinculó a sus hijos de cualquier tipo de participación en el caso.

El fiscal puntualizó que si bien debe tenerse en cuenta la confesión de Blanco, hay que resaltar que su relato de los hechos no coincide exactamente con la mecánica de la muerte que los especialistas del Cuerpo Médico Forense describieron en la autopsia. Marcó también que, si bien no tiene elementos para acusar a los tres hijos, el informe dejó en claro que en el hecho no intervino una sola persona.

Hizo hincapié luego en el testimonio de uno de los albañiles que trabajaba en la casa, quien hizo la denuncia en la comisaría que permitió el hallazgo del cadáver. De acuerdo a su declaración, Blanco le habría pedido ayuda para ocultar el cuerpo debajo de una escalera de la vivienda.

La acusación
Blanco estaba procesado por el delito de “homicidio doblemente agravado por codicia y con el concurso premeditado de dos o más personas”. El fiscal explicó que, al desvincular a los hijos, la agravante por la intervención de dos personas no era aplicable. Con respecto a la codicia, sostuvo que no era prueba suficiente el incumplimiento de la promesa por parte de Cellerino como para justificar esa agravante. “El móvil de la muerte fue que no los iba a dejar estar en la casa que estaban reformando pero eso no alcanza como para avalar la codicia”, remarcó.

Para la fiscalía, el hombre actuó con conocimiento y voluntad y no tuvo en ningún momento una alteración ni desborde que le hiciera perder la capacidad de entender lo que hacía.

Sostuvo, sin embargo, que el hombre actuó con conocimiento y voluntad y que no tuvo en ningún momento una alteración ni desborde que le hiciera perder la capacidad de entender lo que hacía. Resaltó que no hay desborde emocional que se prolongue durante el tiempo que lleva asfixiar a una persona de la manera que lo hizo, cara a cara y con la mujer resistiéndose.

“Blanco no tiene motivos ni manera de justificar la reacción que tuvo ni el calvario que hizo vivir a la víctima”, consideró. Tuvo en cuenta, al momento de pedir los 18 años de prisión por “homicidio simple”, justamente la mecánica con la que cometió el hecho.

Luego, fue el turno del defensor que representa a los hijos del ahora único acusado, quién consideró que el dictamen de la fiscalía estuvo fundado y que correspondía la absolución. El abogado de Blanco, por su parte, sostuvo que el hombre tuvo un “shock emocional muy fuerte” y que eso lo llevó a cometer el asesinato. Por disposición de los jueces Silvia Mora, Alejandro Becerra y Alejandro Noceti Achával, su alegato continuará el próximo martes 30 de abril.