En el marco de un acuerdo pleno impulsado por el Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta, el juez federal de Revisión Luis Renato Rabbi Baldi Cabanillas condenó ayer a una pena de 3 años de prisión efectiva y por el delito de homicidio con exceso en la legítima defensa, a un interno de la cárcel federal de la localidad de Cerrillos que en noviembre de 2024 mató de un puntazo a otro detenido de su mismo pabellón durante una reyerta.
El condenado, Héctor Manuel Villalbas, reconoció su responsabilidad en la muerte de Conrado Saravia, y dado que cumplía una condena previa por narcotráfico -al igual que la víctima-, el juez dispuso una pena única de 7 años y 6 meses de prisión y lo declaró reincidente por primera vez.
El acuerdo —que abarcó el hecho, la participación, la calificación legal y la pena— fue instado por el fiscal Ricardo Toranzos y la auxiliar fiscal Carolina Aráoz Vallejo, y homologado por el magistrado tras la conformidad de la defensa y del propio imputado.
Al momento del hecho, Villalbas cumplía una pena de cinco años de prisión por un delito vinculado al narcotráfico, impuesta por el Tribunal Oral Federal N°1 el 25 de noviembre de 2021.
Por su parte, el defensor público de Víctimas, Nicolás Escandar, quien intervino como querellante, en representación de la madre de la víctima, acordó con la defensa el pago de una reparación simbólica en compensación por los gastos realizados durante el tiempo que su hijo estuvo en agonía. No obstante, adelantó que presentará una demanda civil contra el Estado Nacional por la atención médica recibida por Saravia.
Al respecto, la fiscalía adelante una investigación específica con intervención de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), que analizó los informes médicos y forenses y concluyó que Saravia tuvo una atención médica acorde a la lesión sufrida.
El caso
De acuerdo con lo expuesto por los representantes del Ministerio Público Fiscal, el hecho ocurrió alrededor de las 12.40 del 13 de noviembre de 2024 en el Pabellón “C” de la Unidad N°16 del Servicio Penitenciario Federal (SPF) de la mencionada localidad salteña, tras una discusión verbal entre la víctima y otro interno por alimentos que Saravia había guardado en la heladera comunitaria y que habrían sido consumidos por terceros.
En ese contexto, Saravia dirigió su reclamo hacia ese detenido, quien al verse amenazado comenzó a correr por el pabellón. En esas circunstancias, Villalbas intervino con aparentes intenciones de calmar la situación, ya que se trataba de un día de visitas.
Según los testimonios de los internos que presenciaron el hecho, Saravia se había armado de un palo de escoba afilado, mientras Villalbas tenía un arma blanca de fabricación casera, con la cual le asestó a la víctima un puntazo a la altura del abdomen.
Personal penitenciario advirtió el enfrentamiento desde una de las cabinas de vigilancia e intervino de inmediato. Saravia fue trasladado de urgencia al hospital San Bernardo de la ciudad de Salta, donde permaneció internado en terapia intensiva. Cuatro días después, pese a haber sido sometido a una intervención quirúrgica, falleció como consecuencia de la grave lesión sufrida, la que le produjo un masivo sangrado hepático. Por otra parte, se constató también que Villalbas resultó con heridas a causa de la pelea mantenida con la víctima.
Reunidos los elementos probatorios y ante la voluntad de la defensa de resolver el caso mediante una salida alternativa, las partes arribaron a un acuerdo pleno, que fue formalizado por la fiscalía y posteriormente ratificado por la defensa y el propio acusado.