05 de febrero de 2023
05 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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En la causa interviene el fiscal general Martín Suárez Faisal
Santa Fe: comenzó un nuevo juicio al ex comisario Marcelo Lepwalts, acusado de asociación ilícita
El ex titular de la Delegación de la Policía Federal de Santa Fe había sido condenado por delitos en cumplimiento de sus funciones junto a cinco subalternos que en esta ocasión aceptaron un juicio abreviado.

El Tribunal Oral Federal de Santa Fe dio inicio este lunes a un nuevo juicio al ex comisario Marcelo Lepwalts, acusado de asociación ilícita. El ex jefe de la delegación de la Policía Federal Argentina de Santa Fe fue condenado en abril pasado por media docena de delitos cometidos en cumplimiento de sus funciones, junto a otros cinco subalternos (Cristian Bogetti, Darío Duarte, Lucas Bustos, Carlos Gómez Navarro y Michael Arbildo), quienes en la causa que llegó a debate aceptaron un juicio abreviado. El fiscal general Martín Suárez Faisal interviene en el proceso.

El tribunal está integrado por los jueces Germán Sutter Schneider, Mario Gambacorta y Eugenio Martínez Ferrero. El juicio comenzó el lunes por la tarde, y continuó este martes, con una jornada de declaraciones testimoniales. La declaración del imputado y los alegatos están previstos para el lunes 1 de noviembre, y se especula que la sentencia se dé a conocer al día siguiente. 

De acuerdo al requerimiento de elevación a juicio del fiscal federal Walter Rodríguez, Lepwalts lideró una organización delictiva con una finalidad recaudatoria, que funcionó desde que asumió el cargo en la delegación a su cargo el 14 de marzo de 2018, hasta su detención el 9 de mayo del año siguiente. La causa tuvo origen a partir de una nota anónima recibida en la fiscalía federal en septiembre de 2019, en donde se pedía se investigase al titular de la Delegación Santa Fe de la Policía Federal Argentina. Poco después, la persona denunciante se presentó en la dependencia y declaró en calidad de testigo, donde dio cuenta de un sistema de recaudación paralelo de larga data que continuaba en el presente. 

La declaración permitió identificar lo que el representante del Ministerio Público Fiscal calificó como “un plan común ideado, implementado, ordenado y controlado por los miembros de la Delegación Local de la Policía Federal Argentina, la cual resultó afectada por el comportamiento de sus propios agentes a raíz de la configuración de un sistema de recaudación ilegal nutrido cuanto menos por utilidades provenientes del narcotráfico y que tenía como objetivo principal el lucro de cada uno de sus integrantes”.

El avance de la investigación permitió identificar que Lepwalts y sus subalternos llevaban adelante un mecanismo recaudatorio con la intención de obtener dinero y material estupefaciente de parte de personas vinculadas al narcotráfico.

El avance de la investigación permitió identificar que Lepwalts y sus subalternos llevaban adelante un mecanismo recaudatorio con la intención no solo de obtener dinero, sino también material estupefaciente de parte de personas vinculadas al narcotráfico mediante interceptaciones sorpresivas, o durante la ejecución de medidas judiciales. Los resultados de estos procedimientos eran luego escondidos a las autoridades intervinientes, y el dinero obtenido era distribuido por partes iguales entre el personal policial que integraba el grupo, acusó la fiscalía. En el caso del material estupefaciente, una porción era resguardada para “embagallar” futuros procedimientos. 

Según la acusación, la organización liderada por Lepwalts también incluía el ofrecimiento a personas vinculadas a la comercialización de estupefacientes de cobertura policial a cambio de una suma periódica de dinero, hasta que se decidía que debían ser privados de su libertad ambulatoria por no resultar funcionales a este sistema. Además, la banda se valía no solo de la información obtenida en el marco de su trabajo, sino también de informantes propios  y del contenido de teléfonos celulares que eran secuestrados a las personas detenidas, y luego devueltos a cambio de una suma de dinero.  

En el allanamiento a la oficina de Lepwalts se encontró una caja fuerte, en cuyo interior se hallaron 42 mil pesos, una suma que no aparece vinculada a una partida oficial suministrada por los canales regulares ni proveniente de las áreas competentes en materia de asignación de recursos de la Policía Federal, destacó la fiscalía.

La primera condena

El 8 de abril, el mismo tribunal pero con distinta composición (Luciano Lauría, María Ivón Vella y José María Escobar Cello) condenó a Lepwalts a la pena de cuatro años y tres meses de prisión e inhabilitación perpetua, por los delitos de incumplimiento de deberes de funcionario público y abuso de autoridad, sustracción de elementos de prueba, cohecho, falsedad ideológica de documento público y tenencia simple de estupefacientes. 

También fueron condenados los cinco integrantes de la Brigada de Investigaciones (Bogetti, Duarte, Bustos, Gómez Navarro y Arbildo), un organismo que -de acuerdo al tribunal- Lepwalts utilizaba para proteger a narcotraficantes locales. En esa ocasión también fue condenado a cuatro años de cárcel por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, cohecho y tenencia simple de arma de guerra sin la debida autorización Guillermo Kernc, un narcotraficante acusado de trabajar en connivencia con la organización liderada por Lepwalts.