28 de mayo de 2022
28 de mayo de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Los cinco acusados integrarían una banda que operaba en la Villa 21
Solicitaron condenas de hasta 13 años por tráfico de estupefacientes
El fiscal Diego Luciani sostuvo en su alegato que la organización criminal se valió “de los sectores más desprotegidos y vulnerables de la sociedad”. Durante los allanamientos realizados en 2012, se secuestraron más de 300 kilos de marihuana y 57 de cocaína.

El fiscal Diego Luciani solicitó hoy condenas de entre 10 y 13 años de prisión para los integrantes de una banda que operaba en la Villa 21 de Barracas acusada de tráfico de estupefacientes. Durante su alegato ante el Tribunal Oral Federal N°5, el representante del Ministerio Público hizo hincapié en que la organización criminal se instaló en ese lugar de la Capital Federal aprovechando la situación de vulnerabilidad y compleja situación socio-económica que atraviesan sus habitantes, además del difícil acceso a las casas en las que se acopiaba cocaína y marihuana en un radio de entre 50 y 80 metros cuadrados.

Para Luciani, los imputados desempeñaron distintos roles en la organización, que por estar integrada por más de tres personas encontró como agravante: había custodias y satélites en las viviendas en que se guardaban las sustancias, en tanto que una panadería era utilizada como pantalla para luego distribuirlas. En una serie de allanamientos realizados en 2012, se encontraron grandes cantidades de efectivo y armas de fuego. Para cuatro de los acusados pidió penas de 13 años, y 10 para el restante.

En su exposición, que acompañó con la proyección de imágenes, croquis y documentación sobre la titularidad de las camionetas 4x4 secuestradas, el fiscal afirmó que los acusados “se valieron de los sectores más desprotegidos y vulnerables de la sociedad, lo que hace más grave la situación ilícita desarrollada”. En ese sentido, añadió que los vecinos del barrio tenían temor a declarar.

De acuerdo a la acusación, la organización penetró camuflada “en un lugar estratégico”. La panadería tenía varios accesos y estaba conectada con otra casa en la que también se encontró droga. Además, se podía salir a un playón en el que se estacionaban sus vehículos. Por otro lado, los estrechos pasillos estaban vigilados y podían realizarse “pasamanos”, como quedó registrado en un video.

Los 57 kilos de cocaína incautados equivalen a 103.129 dosis umbrales, en tanto que los más de 300 kilos de marihuana significarían más de 5 millones de dosis. “Sería como proveerle dos dosis umbrales a cada habitante de la Ciudad de Buenos Aires”, comparó, con la consecuente afectación de la salud pública.

A solicitud de las defensas de todos los imputados, el Tribunal, integrado por Sergio Paduczak, Angel Nardiello y Oscar Hergott, dispuso que la próxima audiencia se realice el 1° de diciembre, ya que para hoy estaban previstos los alegatos de esas partes.