El juez Gustavo Rofrano, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Nº7, comenzó con el juicio unipersonal contra un hombre acusado de amenazar en reiteradas ocasiones a su pareja, de desobedecer una prohibición de acercamiento y de privarla de su libertad. En el debate, interviene el fiscal Oscar Ciruzzi.
Diego Luján Peccatiello está acusado de cuatro hechos. El primero es del 26 de marzo de 2013 cuando amenazó en una parada de colectivos a su por entonces ex pareja: “ si no estás conmigo, te voy a matar; si no estás conmigo, no estás con nadie”. El hombre tenía varias restricciones de contacto respecto de la víctima.
El 15 de febrero de 2014, por la tarde, Peccatiello volvió a amenazar a la joven dentro del departamento donde él vivía, en Balvanera: “te voy a matar no le digas a nadie”. Inmediatamente después, comenzó a golpearla en el ojo izquierdo, en el rostro y en la zona de las costillas. La agarró del pelo y golpeó su cabeza contra la pared mientras le decía: “te voy a matar a vos y a tus padres, no me metas preso porque salgo y te mato”.
El tercer hecho ocurrió dos semanas después. El 27 de febrero se dirigió hacia el Hospital Ramos Mejía, donde estaba internada su pareja con su hijo y la obligó, mediante amenazas, a que fuera hacia su casa del barrio de Balvanera. Allí, la retuvo hasta el 3 de marzo de 2014, cuando su madre se presentó en el lugar junto con personal de la comisaría 8º. La última acusación contra Peccatiello es por amenazar al padre de la víctima.
Los delitos por los que se lo acusan son: desobediencia; amenazas coactivas; privación ilegítima de la libertad y amenazas simple. Según apuntó el fiscal, Peccatiello ya había sido condenado a dos años y seis meses de prisión en suspenso por los delitos de amenazas, amenazas simples, lesiones leves y amenazas coactivas.
El hombre de 40 años no declaró en el juicio. Durante la instrucción, presentó dos escritos donde negó su responsabilidad en los hechos y aseguró que, en ese momento, tenía “un grave problema de adicción” y que no recordaba mucho de lo sucedido. Ante las preguntas de la defensora oficial Marina Soberano explicó que estuvo bajo tratamiento en el Hospital Nacional en Red especializado en Salud Mental y Adicciones (ex CENARESO) aunque no lo finalizó.
La víctima fue la primera en declarar y solicitó que su testimonio sea en ausencia del acusado. Por más de tres horas, relató diversos episodios de violencia que sufrió a lo largo de su relación. La convivencia comenzó en 2009, antes del nacimiento de su primer hijo, aunque se separaron y volvieron en varias oportunidades. Manifestó que cuando Peccatiello consumía drogas, la situación de violencia que sufría se agravaba. “Sufrí violencia económica, psicológica y verbal”, recalcó.
Con respecto al episodio de la parada de colectivos, dijo que tuvieron una discusión a los gritos sobre la Avenida San Juan y que él, además de amenazarla, le pegó una cachetada. “La amenaza del ‘no me dejes porque te voy a matar’ fue en varias ocasiones”, recordó. Además, aseveró que Peccatiello nunca cumplió las prohibiciones de acercamiento.
Luego, ante las preguntas del fiscal, detalló lo sucedido dentro del departamento de Balvanera en febrero de 2014: que llegó al lugar con su bebé recién nacido y que, cuando lo dejó en uno de los cuartos, notó que su pareja cerró con llave y cerrojo la puerta de entrada. “No pasaron más de quince minutos que comenzó a insultarme, a golpearme”, puntualizó y agregó: “le pedía que pare porque mi hijo estaba ahí, él me decía que me iba a matar”.
Cuando logró salir del lugar, fue hasta un locutorio donde pidió ayuda, al igual que lo hizo con dos efectivos que había en la calle. Según su relato, Peccatiello apareció en un momento y charló con uno de ellos. Finalmente, fue auxiliada por una persona, que la aconsejó para que llamara al SAME. Esa mujer declaró también en el juicio y expresó que notó a la joven “muy asustada, mareada y ojerosa” y que no quería llamar a la ambulancia por miedo a que le quitaran el bebé.
Una vez internada en el Hospital Ramos Mejía fue luego derivada al sector de Pediatría junto con su hijo. Según la denuncia que hicieron los padres de la víctima, de allí fue “raptada” por el acusado cuando la joven salió a hablar por teléfono. En la audiencia, ella dijo que Peccatiello apareció en el lugar y que luego la llevó hasta su casa en Balvanera. “Siempre tuve miedo de que le haga algo a mi familia”, indicó.
Cuando llegaron, su ex cerró con llave y ella no podía salir. “Estaba en un estado de sueño constante, no me podía levantar de la cama”, rememoró y aclaró que le pedía a Peccatiello que la dejara irse pero que éste tenía diferentes respuestas. “A veces me decía que ya iba a volver con mi hijo y otras amenazaba con matarme”, sostuvo.
Tanto el padre como la madre se presentaron en la sala de audiencias. El padre recordó un episodio donde fue amenazado por Peccatiello dentro del hospital pero no pudo determinar la fecha. Aseguró que la vio golpeada a su hija muchas veces y que solía amenazar a todo el grupo familiar. Refirió, además, sobre la situación de consumo y adicción a las drogas que tenían tanto el acusado como su hija.
En ese mismo sentido, la madre recordó cómo fue el episodio donde tuvieron que ir a buscarla a la casa de Peccatiello: “estaba muy angustiada, me decía que Diego no la dejaba irse”. El debate continuará el próximo 17 de abril.