Interviene la fiscal María Luisa Piqué

Comenzó el juicio contra un hombre acusado del femicidio de su pareja en Villa Lugano

El homicidio ocurrió en mayo de 2024 dentro del departamento donde vivía la mujer. Tras el ataque, el cuerpo de la víctima fue envuelto en una frazada y llevado hasta un centro de salud de la zona en una secuencia que quedó filmada por un domo policial.

El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°25 comenzó hoy con el juicio oral contra un hombre de 29 años acusado de haber asesinado a su pareja, en mayo de 2024, dentro de un departamento ubicado en el barrio porteño de Villa Lugano. En el debate, interviene la Fiscalía N° 18 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional, interinamente a cargo de la fiscal María Luisa Piqué.

Cristian Gabriel García está acusado de los delitos de homicidio doblemente agravado por su comisión en contra de una persona con quien ha mantenido una relación de pareja y por haber sido cometido contra una mujer y mediando violencia de género (femicidio) y por la desobediencia a funcionario público. 

Además, García llegó a juicio por una serie de hechos y denuncias que había presentado la víctima contra él, que incluyen abusos sexuales y amenazas coactivas ocurridas entre 2021 y 2023. El hombre está detenido desde mayo de 2024 en el Complejo Penitenciario N°1 de Ezeiza.

El femicidio

De acuerdo con el requerimiento realizado por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 32, interinamente a cargo del fiscal Leonel Gómez Barbella, Mariel y el acusado se conocieron en 2020 y mantuvieron desde ese momento hasta la muerte de la joven una relación con intermitencias debido a los episodios de violencia que ella sufría y que dieron origen a varias denuncias.

Según la investigación, García habría asfixiado a la víctima dentro de su casa, ubicada sobre la calle Nicolás Dezcalzi al 5500, el 24 de mayo de 2024 entre las 6:15 y las 8:15 de la mañana. Previamente, la habría atado de manos y piernas para evitar que se moviera.

El cuerpo sin vida de Mariel fue llevado envuelto dentro de una frazada por el acusado y uno de sus hermanos hasta el Centro de Salud y Acción Comunitaria N° 3, donde lo dejaron y se fueron. La secuencia quedó filmada por una cámara del Centro de Monitoreo Urbano de la Policía de la Ciudad. En el centro, una médica constató que la víctima ya había fallecido y llamó al 911 al notar que el cuerpo presentaba signos de violencia.

Los testigos

Ante los jueces Hugo Navarro, Marcelo Bartomeu Romero y Gustavo Alterini, declararon primero los dos hermanos de Mariel, que son querellantes en la causa. Uno de ellos relató que la había acompañado a hacer la denuncia por situaciones de violencia que había vivido con el acusado.

El otro hermano sostuvo que vio a la mujer con distintos tipos de quemaduras y moretones y que ella misma le había comentado que el imputado le generaba temor. “Tenía miedo de que la golpeara, la matara o que lastimara a alguien de nuestra familia”, sostuvo. Además, indicó que el hombre era muy celoso y que en varias ocasiones había amenazado de muerte a su hermana con un arma de fuego.

Tras esto, declararon tres policías de la comisaría con jurisdicción en la zona. Uno de ellos se entrevistó con la madre del implicado, que estaba en la puerta del centro médico y que dijo que su hijo supuestamente había estado con la joven esa noche. El oficial fue quien se conectó con el Centro de Monitoreo Urbano para solicitar si el domo de la zona había captado quién había dejado el cuerpo de la víctima allí.

Sostuvo, además, que en medio de las consultas judiciales y las distintas medidas que se iban llevando a cabo, llegó al lugar el padre del implicado, quién le habría dicho que su hijo “se había mandado una macana”.

Otro de los policías resaltó que, cuando lo trasladaron hacía la comisaría, García le habría revelado la mecánica del hecho y que “se había mandado una cagada”. Según le habría relatado, habría tenido una discusión con la víctima porque ella no quería darle su celular. En ese momento, el acusado la habría arrojado a la cama, la habría atado manos y pies y luego se habría subido sobre ella, presionando su cara sobre el colchón para que no gritara.

De acuerdo con su declaración, el hombre estaba consciente de lo que había dicho y se mostraba arrepentido de la situación. El juicio continuará el próximo 28 de mayo con las declaraciones de peritos y médicos que intervinieron en el caso.