06 de marzo de 2026
06 de marzo de 2026 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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8 de marzo – Día Internacional de las Mujeres
El 53% de los homicidios dolosos de mujeres registrados en la ciudad de Buenos Aires durante 2025 fueron femicidios
El informe anual de la UFEM indica que la violencia por motivos de género sigue siendo la principal causa de muertes intencionales de mujeres en el territorio porteño.

Durante 2025 se registraron en la Ciudad de Buenos Aires 19 homicidios dolosos de mujeres. La cifra es similar a la registrada en los últimos dos años, y se ubica en línea con el promedio de mujeres víctimas de homicidios dolosos de la última década (20 víctimas por año entre 2015 y 2024). En 10 de estos casos se observaron indicadores de violencia de género, por lo que el 53% de los homicidios fue calificados como femicidios por la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), cuya titular es la fiscal Mariela Labozzetta.

Los datos surgen del informe Femicidios, transfemicidios, travesticidios y homicidios dolosos de mujeres en contextos no femicidas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires 2025, que constituye el undécimo de la serie producida por la UFEM desde su creación, y que se publica en el marco del Día Internacional de las Mujeres.

La proporción de femicidios en el total de homicidios de mujeres de 2025 fue levemente menor al promedio histórico, pero desde la unidad especializada resaltaron que el despliegue de violencia por motivos de género se mantiene como la principal causa de muertes intencionales de mujeres en la Ciudad de Buenos Aires.

El análisis

El trabajo destacó el perfil de las víctimas de femicidios durante 2025, con un promedio de 44 años, un registro similar al observado durante la última década. Entre estas, se advirtió una mayor relevancia de víctimas mujeres adultas mayores, y la no tan habitual presencia de dos víctimas adolescentes.

En la mitad de los casos, los agresores utilizaron armas blancas de uso doméstico para perpetrar los femicidios. La preponderancia de este instrumento en 2025 fue incluso mayor que la registrada en la última década.

Además, el informe remarcó que, en 9 de los 10 femicidios, la víctima y el agresor mantenían un vínculo previo, principalmente de pareja o familiar. En 5 de esos casos, la mujer convivía con el hombre al momento del hecho.

Por otro lado, el espacio privado fue el escenario de ataque en 8 de los 10 femicidios, entre los que se destaca la vivienda de la víctima. De acuerdo al análisis de la UFEM, se trata de una proporción sostenida en el tiempo, lo que muestra que el hogar y las relaciones de intimidad son el espacio de mayor riesgo para las mujeres.

De acuerdo con el trabajo, en todos los femicidios fue identificado un único autor. El promedio de edad entre ellos fue de 35 años, menor al registrado para las víctimas. Todos los autores eran varones adultos, de entre 18 y 53 años.

Según se señaló, al menos 5 de los 9 agresores presentaban situaciones de consumo problemático, mientras que 3 padecían afecciones en su salud mental. Además, 3 de los hombres habían tenido episodios de violencia contra otras mujeres, distintas a la víctima fatal.

En la mitad de los vínculos, las damnificadas habían padecido episodios de violencia de género con anterioridad por parte del agresor. En uno de los casos, la víctima lo había denunciado en distintas oportunidades, lo que derivó en su detención y condena por estos hechos previos.

Con respecto al comportamiento posterior al hecho, 4 autores de femicidio intentaron darse a la fuga, aunque todos fueron finalmente hallados. En el resto de los casos, los autores procuraron encubrir el hecho o fueron detenidos durante su comisión.

11 años de informes

Desde su creación en 2015, UFEM construye información criminal sobre distintas manifestaciones de la violencia de género y, en particular, sobre los femicidios como su expresión de mayor gravedad. Para ello releva los hechos dolosos letales contra las mujeres, conforme las funciones asignadas en la Resolución PGN N°427/16.

El relevamiento y análisis sostenido del fenómeno permite identificar patrones estructurales y aspectos críticos de su dinámica, como insumo para planificar líneas de acción y estrategias de política criminal para la investigación y persecución penal, la sanción a los responsables y la reparación integral a las víctimas.