18 de agosto de 2019
18 de agosto de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Ayer a la tarde en el Salón Auditorio de la Procuración General de la Nación
La Dirección General de Políticas de Género presentó su estudio sobre el impacto del género en el proceso de selección de fiscales
Su titular, Romina Pzellinsky, dio a conocer los resultados. También participaron el procurador general de la Nación interino, Eduardo Casal, la directora ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), Natalia Gherardi, las fiscales María Piqué y Paloma Ochoa y la responsable del informe, Leila Giani.

El procurador general de la Nación interino, Eduardo Casal, encabezó ayer junto a la titular de la Dirección General de Políticas de Género (DGPG), Romina Pzellinsky, la directora ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), Natalia Gherardi, las fiscales María Piqué y Paloma Ochoa y Leila Giani, la presentación del documento “El impacto del género en el proceso de selección de fiscales”, elaborado por la DGPG.

El evento tuvo lugar en el Salón Auditorio de la Procuración General de la Nación, en la calle Tte. Gral Perón 667, en el microcentro porteño. Al encuentro también asistieron fiscales, magistradas y magistrados del Poder Judicial, funcionarias e integrantes del Ministerio Público Fiscal, de la Oficina de la Mujer (OM) y la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, del Ministerio Público de la Defensa, del Poder Ejecutivo Nacional, diputadas, académicas y periodistas.

El procurador general interino destacó que el documento invita a la reflexión y al debate: “Desde el plano institucional venimos intentando dar respuestas y espero que el documento contribuya en los procesos de igualación”, agregó.

Tras ello, tomó la palabra la titular de la DGPG, quien explicó que este estudio evalúa el impacto del género en el proceso de selección de fiscales por concurso -desde su inicio en el año 1999 y hasta el año 2016- sobre la situación de las mujeres que se postularon para ocupar los espacios de decisión y mayor jerarquía del Ministerio Público Fiscal.

Algunos de los resultados enumerados por Pzellinsky fueron que, del total de fiscales del MPF designadas/os por concurso entre 2000 y 2016 (187 nombramientos), el 27% son mujeres (51)  y el 73% (136) son varones. A su vez, destacó que el porcentaje de mujeres inscriptas en los concursos no varió sustancialmente, con un promedio de participación del 26%.

Del total de fiscales designadas/os por concurso entre 2000 y 2016 (187 nombramientos), el 27% son mujeres (51)  y el 73% (136) son varones.

“Creemos que hay dos desafíos que se nos presentan de acá en adelante: Por un lado, el desarrollo de políticas públicas que busquen o tiendan a una mayor corresponsabilidad en las tareas de cuidado y, por otro, trabajar en la modificación de los reglamentos para incentivar mayores inscripciones y garantizar una mayor presencia de mujeres en las ternas”, señaló.

Luego, Leila Giani -responsable del informe- destacó que el documento partió de una intuición. “Pensamos que había aumentado el número de las mujeres en los concursos y entonces dijimos ‘por qué no hacer una medición desde sus inicios”. Y añadió: “Nos interesaba mostrar que las mujeres que llegan a este proceso son pocas. La gran sorpresa es que en estos 16 años el porcentaje se mantuvo prácticamente igual”.

“Nos parecía importante mostrar con datos lo que nosotras advertimos porque históricamente a nosotras no se nos cree. Esperemos que este trabajo siembre la semilla para estudios a futuro”, concluyó.

"Esperemos que este trabajo siembre la semilla para estudios a futuro", señaló la responsable del informe Leila Giani.

A su turno, Natalia Gherardi señaló la importancia que tiene la elaboración de este informe por parte de este tipo de instituciones y, en línea con los resultados, aseguró que la gran conclusión es que “el tiempo no repara las injusticias”.

“Los privilegios son invisibles a quienes los tienen y/o tenemos”, destacó. Y continuó: “El resultado es que los magistrados no representan a la base del MPF ni a quienes proveen la materia prima. La obligación de trabajar con una agenda de varones y mujeres tiene que ser una prioridad para que realmente sea una agenda comprometida con los valores democráticos. El desarrollo de políticas públicas son el gran factor igualador y las mujeres que tenemos posibilidades compramos en el mercado lo que no recibimos de las políticas públicas”.

“Se necesita promover que haya mujeres en las ternas y que exista un compromiso para que haya nombramientos de mujeres. Sin eso no veremos cambios efectivos”, sintetizó.

Por su parte, Paloma Ochoa describió cómo es ser una de las dos fiscalas mujeres de las doce dependencias en lo criminal y correccional federal ubicadas en los tribunales de Comodoro Py. En ese sentido, hizo hincapié en la diferencia que percibió en el trato pese a que ella hace uso del término “fiscala”. Asimismo, narró cómo desde su labor busca introducir la perspectiva de género en las causas en las que interviene, por ejemplo en los casos con personas trans imputadas, reconociendo su género autopercibido conforme a la ley.

Finalmente, Piqué señaló que las mujeres allí presentes son las que pudieron alcanzar ciertos objetivos profesionales. “Todas sabemos el costo que eso implicó y que fue más alto que el de los varones”. A su vez, destacó que hay muchas dinámicas de trabajo que dependen de quienes lideran ciertos espacios y, en esa línea, resaltó la importancia de los criterios que se tienen en cuenta a la hora de los ascensos. Luego de la presentación hubo un espacio de debate con las personas participantes.