25 de junio de 2024
25 de junio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Interviene el fiscal general Pablo Ouviña
Comenzó el juicio a un ex vicecomodoro de la Fuerza Aérea por crímenes de lesa humanidad perpetrados en el CCD "Virrey Cevallos"
Jorge Espina está acusado por los delitos de privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos, en perjuicio de diez víctimas. Se trata del segundo tramo de la investigación por los hechos perpetrados en el Centro Clandestino de Detención que funcionó en el barrio porteño de Montserrat.

Con la intervención del fiscal general Pablo Ouviña, este viernes comenzó ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el debate oral y público seguido contra el ex vicecomodoro de la Fuerza Aérea Argentina, Jorge Espina, por crímenes de lesa humanidad cometidos en perjuicio de diez víctimas que estuvieron detenidas ilegalmente en el Centro Clandestino de Detención (CCD) “Virrey Cevallos”, que funcionó entre 1977 y 1978, en el barrio porteño de Montserrat.

Se trata del segundo tramo de la investigación por los hechos cometidos en el CDD que funcionó en la calle Virrey Cevallos 620, donde Espina está imputado por los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por mediar violencia o amenazas, reiterada en perjuicio de diez víctimas, y en tres de los casos también agravado por durar la privación más de un mes, todo ello en concurso real con el delito de imposición de tormentos reiterado en ocho oportunidades.

El listado de víctimas incluye a Carlos Daniel Gurbanov, Juan Crisoto Alcaráz, José Oscar Osuna, Osvaldo Antolín, Miriam Liliana Lewin, Osvaldo Antonio López, Vilma Gladys Aoad, Osvaldo Gabriel Lanzilloti, Jorge Augusto Lorenzo y Alejandro Andrés Lorenzo, quienes -en su calidad de perseguidos políticos- estuvieron detenidos en el CCD entre 1977 y 1978. De acuerdo a la imputación, Jorege Augusto y Alejandro Andrés Lorenzo fueron privados ilegalmente de su libertad en el CCD, al igual que Gurbanov, Alcaráz, Osuna, Antolín, Lewin, López, Aoad y  Lanzilloti, quienes además sufrieron tormentos.

Durante la audiencia virtual realizada a través de la plataforma Zoom, se leyó el requerimiento de elevación a juicio, tras lo cual el Tribunal, integrado por los jueces Rodrigo Giménez Uriburu, Jorge Gorini y Javier Ríos, declaró abierto el debate. En el marco de las cuestiones preliminares, la fiscalía solicitó que se incorporaran al expediente doce legajos de personal militar, vinculados con la acusación contra Espina, quien se negó a contestar preguntas.

Finalmente, el tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el viernes 24 de septiembre, cuando se reanudará el debate con la declaración de dos testigos.

El rol de Espina

El Ministerio Público Fiscal detalló, en su requerimiento de elevación a juicio del segundo tramo de la investigación, que el vicecomodoro Espina “era parte de los hilos conductores a través de los que descendían las ordenes ilegales”, en su rol de jefe del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea.

Asimismo, de acuerdo al testimonio de una de las víctimas, entre las personas que participaron de dos de los operativos de secuestro de los que fue víctima, estaban el fallecido auxiliar de la División “C” del Departamento Interior de la Jefatura II- Inteligencia, Félix Morilla, quien además era superior jerárquico de Jorge Luis y Enrique Julio Monteverde. Todos ellos dependían funcionalmente de Espina.

La acusación sostiene que el ex videcomodoro “tuvo un rol en la cadena de mandos a través de la cual se transmitieron las órdenes que culminaron con la comisión de los hechos investigados”. Además, fundamentó que “la pérdida de proximidad al hecho representada por la distancia entre el autor y la víctima -y, en consecuencia, de la acción típica directa- incrementa en proporción inversa la responsabilidad atendiendo a que tal lejanía se compensa con el dominio organizativo, el cual a su vez aumenta en correlato con el ascenso en la escala jerárquica del aparato hacia la cima de la pirámide, donde reside el dominio decisivo y desde donde descienden las órdenes a través de la escala organizativa”.

El CCD “Virrey Cevallos”

De acuerdo con el requerimiento de elevación a juicio, el Centro Clandestino de Detención “Virrey Cevallos” funcionó, al menos, entre el 22 de febrero de 1977 y el 26 de marzo de 1978, en el predio ubicado en la manzana de las Virrey Cevallos, México, Chile y Presidente Luis Sáenz Peña, y formaba parte de los bienes integrantes del “Legajo Andrés Visca” de la Policía Federal Argentina. El 16 de julio de 1971 fue adquirido en remate público por dos hermanos que lo alquilaron entre, 1977 y 1983. Asimismo, un testigo y vecino del barrio declaró que, según pudo averiguar su padre, la casa era ocupada por personas del “Servicio de Informaciones de la Aeronáutica”.

El CCD operó, en primer término, bajo la órbita de la Jefatura II de Inteligencia, que dependía del Departamento Interior de la Fuerza Aérea Argentina y luego, desde julio de 1977, pasó a depender del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea cuyo jefe era, en el periodo en que funcionó como lugar de detención, el vicecomodoro Jorge Alberto Espina.

Según consta en el requerimiento de elevación a juicio elaborado por el Ministerio Público Fiscal, varias de las víctimas que pasaron por el CCD fueron interrogadas por atentados que afectaron a la Fuerza Aérea, lo que así vincula las tareas allí realizadas con actividades de contrainteligencia y la importancia de la creación del Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea Argentina (SIFA), entre cuyas funciones se encontraban realizar este tipo de tareas ilícitas.