02 de febrero de 2023
02 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Están imputados los apropiadores y el médico que firmó la partida de nacimiento falsa
Conmovedores testimonios en el juicio por la apropiación de Florencia Reinhold Siver
Durante la segunda audiencia, prestaron su testimonio la cuñada de la madre de la joven, dos testigos ofrecidos por la defensa y el ex yerno del fallecido médico militar Aldo Clemente Chiappe, acusado de entregar la beba al matrimonio apropiador.

Durante la segunda audiencia del juicio por la apropiación de Florencia Laura Reinhold Siver ocurrida en febrero de 1978, prestaron su testimonio la tía política y cuñada de la madre de la joven, Alicia Siver, y el ex yerno del médico militar Aldo Clemente Chiappe, Santiago Colomer. También, lo hizo el testigo presentado por la defensa Carlos Jesualdo Sbaldi y además fueron incorporados los testimonios grabados durante el debate por la causa “Plan Sistemático de Apropiación de Menores” de Sara Solarz de Osatinsky, Lila Pastoriza, Ana María Martí y Alicia Elisa Tokar.

Los jueces Oscar Alberto Hergott , Adriana Palliotti y Daniel Horacio Obligado escucharon el testimonio que Siver prestó vía teleconferencia desde Tel Aviv. La testigo dijo que a Susana la conoció cuando eran muy jóvenes, al poco tiempo que inició una relación su hermano Lito, y que, ni bien ella comenzó a hacer lo mismo con Marcelo Reinhold, comenzaron a salir los cuatro juntos. la testigo agregó que en ese momento ella ya tenía dos hijos, Tamara y Mariano, a los que sus cuñados Susana y Marcelo acostumbraban llevar a pasear. Alicia aseguró que tenía una excelente relación con la familia Siver, e incluso con los Reinhold, y que sigue siendo amiga de Adriana, la hermana de Marcelo y tía paterna de Florencia Laura.

En noviembre de 1977, Susana llamó desde la ESMA a la casa de sus padres y logró hablar con la madre, Sara. Durante la conversación, dijo que tanto ella como Marcelo estaban bien y que la semana siguiente volvería a comunicarse. “Eso nunca ocurrió y desde ese momento mi suegra quedó prendida al teléfono, esperando la llamada, hasta el fin de su vida”, afirmó visiblemente emocionada Alicia Siver. Dijo que Sara estaba desesperada, que hablar con ella era llorar y llorar y que intentaban no hacerlo delante de la hermana menor de Marcelo y Susana, ya que Silvia tenía sólo 10 años cuando los secuestraron y les daba mucho miedo que hablara en la escuela.

Alicia Siver tuvo su tercer hijo el 27 de enero en el Sanatorio Güemes. Durante su testimonio, recordó que en esos días no podía parar de pensar que mientras ella estaba cómoda en una habitación privada y bien atendida por enfermeras, no podía dejar de pensar en cómo estaría su cuñada, quien tenía fecha de parto para esos mismos días. Señaló además que muchos años después, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, se enteró de que Susana había dado a luz, a través de Abuelas de Plaza de Mayo. “Recién en 1995, cuando regresamos por primera vez de visita a Argentina con mi marido y mi hijo menor, me enteré de muchos más detalles. En el año 2000, tres años después de que enviudé, viajé sola y fui a la sede de Abuelas y pregunté por Susana y Marcelo. Me trajeron una carpeta con información y me dijeron que a mi cuñada le habían sacado al bebé a los pocos días del parto. Desde ese momento, muchas veces imaginé cómo sería el reencuentro, el momento en que me dijeran 'esta es tu sobrina' y poder explicarle que sus padres no la abandonaron, sino que se la arrancaron de sus manos. Me ponía en el lugar de Susana cuando se la quitaron a los pocos días de la cesárea y se me pone la piel de gallina, me parece terrorífico”, relató ante los jueces del Tribunal Oral Federal N°5.

(Re)encuentro

“Y un día mi hija me mandó un mensaje de texto: 'apareció la hija de Susana'. No podía parar de llorar, el sueño se había cumplido. Me fui del trabajo a mi casa y llamé a mi amiga Adriana, la cuñada de Susana, la hermana de Marcelo, quién me contó los pormenores. Lo primero que hice fue reunir a mis cuatro hijos y decirles: 'yo viajo a la Argentina'. Lito, mi marido, el hermano de Susana, hubiese hecho eso. En ese momento, ya no estaban ni él ni sus padres vivos y sentí que debía representarlos. Viajé con todos mis hijos, mi mamá, nueras y nietos. Éramos diez los que fuimos a conocer a Florencia, quien se merecía saber que no fue abandonada, sino entregada a otra familia. Acaso nosotros, sus abuelos, sus tíos, ¿no existíamos, éramos invisibles, éramos nulos? ¿Cómo un matrimonio recibe a un bebé y no piensa en su familia? ¿Florencia era un objeto?”, preguntó Alicia con firmeza y sin esperar respuesta.

Además, explicó las dificultades que debieron afrontar para presentarle a esa "chica encantadora" de 35 años a la nueva familia "porque los vínculos se construyen día a día, pero que ni ella ni nosotros éramos culpables de esto. Yo no le pido que nos quiera como nosotros a ella, pero sí que nos comprenda”.

“Me separé de mi novia el día que su padre nos contó su actuación en la ESMA”

Santiago Colomer fue durante nueve años pareja de la hija del médico militar Aldo Clemente Chiappe. Señaló ante el Tribunal que es hijo de desaparecidos y que fue criado por su abuelo, quien era capitán de fragata, y su abuela, integrante de Madres de Plaza de Mayo.

Ante los jueces, recordó que en el año 2003, tras una discusión con las hijas por cuestiones de dinero, su ex suegro intentó suicidarse y que entonces admitió que tuvo participación en la ESMA y que atravesaba una depresión por ese motivo.

Señaló también que hasta ese momento Chiappe siempre había negado haber tenido algún rol en el terrorismo de Estado y agregó que ese mismo día él le preguntó a su novia sobre su padre pero ella le dijo no saber nada y ahí mismo terminaron el noviazgo.

Colomer aseguró que Chiappe no usaba uniforme y que durante la década del '90 trabajó en el Centro Gallego, pero que por los escraches tuvo que hacerlo solamente en la guardia de los días sábados.

Al ser consultado sobre qué decía Chiappe acerca de esas protestas por su participación en la ESMA, Colomer dijo que el médico militar sostenía que eran injustos y que no había tenido nada que ver con los crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de represión de la Armada.

“Había sido adoptada o algo así”

El médico Carlos Jesualdo Sbaldi fue ofrecido por la defensa de Juan Carlos Lavia, quien está acusado de ser el apropiador de Florencia Reinhold Siver. Conoció al padre de crianza de la joven en la guardia de la clínica de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Haedo durante los años '70. Dijo haber conocido muy poco a Chiappe, quien murió, y que casi no tenía recuerdos de él, sólo que roncaba mucho y que tenía apneas de sueño.

Sbaldi dijo que tenía vínculos con la esposa de Lavia y que no recuerda haber conversado sobre el embarazo, ni haberla visto encinta. Admitió haberla conocido a Florencia en alguna de las fiestas de fin de año que se realizaban en el centro de salud, cuando todos iban con sus familias y que mucho tiempo después supo que “había sido adoptada o algo así”.

Entonces, la jueza Adriana Palliotti preguntó qué quería decir con “algo así”. El testigo argumentó que sólo había sido "una mala forma de expresarse". Más tarde se contradijo y afirmó haberse enterado en 1978 o 1979 que Florencia era adoptada. Sbaldi negó haber conocido al médico imputado por haber falsificado el certificado de nacimiento, Francisco Vicente De Luca, y también desconocer si De Luca y Chiappe eran amigos.

Al ser interrogado por el fiscal Miguel Palazzani y el abogado querellante Alan Iud, reiteró que no recordaba nada, que todo ocurrió hace muchos años. También, evitó responder con precisión sobre qué le habría dicho Lavia sobre el juicio oral, por lo que el representante del Ministerio Público le solicitó al presidente del Tribunal que le advirtiera a Sbaldi que no sea reticente en su declaración porque esa conducta está penada por la ley.

Finalmente, Sbaldi dijo: “Con Lavia, casi nunca hablábamos de política ni tampoco acerca de bebés desaparecidos hasta hace unos pocos años atrás, cuando él me dijo que a raíz de que Florencia quiso saber su historia, se generó está situación y que estaba inmerso en este problema legal”. La jueza Palliotti le preguntó si sabía que el juicio era penal y la imputación que tienen Juan Carlos Lavia y Serafina Susana Marchese, a lo que el testigo respondió: “Sé que están involucrados por la adopción de Florencia”.

Recuerdos del horror

En el último tramo de la audiencia, se emitieron fragmentos audiovisuales de testimonios de las sobrevivientes de la ESMA Sara Solarz de Osatinsky, Lila Pastoriza, Ana María Martí y Alicia Elisa Tokar, durante el juicio por la causa “Plan Sistemático de Apropiación de menores”. En las grabaciones, las testigos afirmaron recordar a Susana Siver, mientras permanecía secuestrada y embarazada. Además, afirmaron que los represores la llevaron a realizar la cesárea al Hospital Naval y que regresó con una hermosa beba a la que la llamó Laura y le decía “Lauchita” porque era muy pequeña.

Sara Solarz de Osatinsky agregó que estuvo en el sector para embarazadas desde octubre  noviembre de 1977 y rememoró que para la navidad de ese año recibió una tarjeta hecha en cartulina que decía “Te queremos mucho. Tus hijas. María José, Susanita, Lily y Paty”. Se trataba de María José Rapella, Susana Siver, Liliana Pereyra y Patricia Mancuso.

También, pudo verse el testimonio de Lila Pastoriza, quien había señalado que el 14 de agosto de 1977 "Susanita" fue llevada junto con su marido Marcelo al sector de la ESMA denominado “Capuchita”. En una oportunidad, ella le pidió que le hiciera masajes en los pies, mientras no podía parar de llorar. También, dijo que Susana era muy joven, muy linda, que cantaba canciones de Sui Generis y que “tuvo” por cesárea en enero de 1978. A los pocos días, le pidieron que escribiera una carta a su familia y le dijeron que se la entregarían junto a su hija.

Ana María Martí había explicado durante el juicio por el plan sistemático que la ESMA estaba dividida en diferentes pabellones, uno al que denominaban “Capucha”, otro “Capuchita” y que había uno especial para las embarazadas a las que trataban "mejor", como “envases”, porque su objetivo era quedarse con los niños. “No teníamos la certeza sobre cuál era el destino de los bebes pero pensábamos que podían ser apropiados por represores”, subrayó en su testimonio.

Entre las grabaciones, los jueces también vieron y escucharon la declaración de María Alicia Milia de Pirles, quien había afirmado "con absoluta certeza" la fecha en la que nació la hija de Susana porque fue el mismo día en que mataron a “Gaby” Norma Arrostito: el 15 de enero de 1977. “Fue una sensación muy extraña ver como se la llevaban muerta a 'Gaby' y al rato la trajeron a Susana todavía dormida por la anestesia de la cesárea junto a su beba”, relató.

El último testimonio emitido fue el de Beatriz Elisa Tokar, quien recordó que “un día [el prefecto Héctor] Febrés llegó con un moisés muy hermoso y ropita espectacular, dijo que era para la hija de Susana y le pidió que escribiera una carta para la familia".

El debate continuará el próximo lunes 1º de junio a las 9:30 con los alegatos.