24 de junio de 2024
24 de junio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Investigación de la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Rosario
Rosario: identifican los restos de un joven militante que estaba desaparecido desde 1976 y que habían sido inhumados como NN
La víctima identificada es Santiago Luis Werle, privado ilegítimamente de su libertad el 22 de octubre de ese año y posteriormente conducido al Servicio de Informaciones de la Jefatura de Policía, donde sufrió brutales tormentos que le provocaron la muerte. Su cuerpo fue quemado en un vehículo, en el marco de una escena de enfrentamiento fraguado con las fuerzas represivas, y sepultado sin identificación.

El Juzgado Federal N° 4 de Rosario declaró que los restos hallados en una tumba NN del cementerio La Piedad de esa ciudad corresponden a Santiago Werle, quien estaba desaparecido desde 1976. La resolución es el resultado de un trabajo de investigación llevado a cabo por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) bajo la dirección de la Unidad Fiscal de Asistencia para causas de violaciones a los Derechos Humanos cometidos durante el terrorismo de Estado de Rosario, a cargo del fiscal general Adolfo Villatte.

De esa oficina especializada se informó que Santiago Luis Werle nació en la ciudad de Santa Fe el 8 de agosto de 1955 y que era estudiante de medicina y militante de Montoneros al momento de su desaparición. Los hechos que lo tuvieron como víctima fueron acreditados en la sentencia dictada en 2020 en el marco de la causa conocida como “Feced III” por el Tribunal Oral Federal N°2 de Rosario. Allí se demostró que Werle fue privado ilegítimamente de su libertad la tarde del 22 de octubre de 1976 y posteriormente conducido al Servicio de Informaciones de la Jefatura de Policía de Rosario, donde sufrió brutales tormentos que le provocaron la muerte. El joven, de por entonces 22 años, estaba casado con Graciela Porta, quien al momento de los hechos cursaba un embarazo de cinco meses y también fue posteriormente privada de su libertad.

Luego del secuestro de Werle, su familia sufrió allanamientos en su domicilio y amenazas telefónicas para que abandonaran su búsqueda, e incluso su hermana fue varias veces interceptada con el objeto de amedrentarla. Con el paso del tiempo, convencidos de que ya no iban a poder encontrarlo, la angustia de sus seres queridos se profundizó ante la imposibilidad de elaborar un duelo por su pérdida, señaló la fiscalía en la información brindada.

La reciente identificación de Werle se enmarca dentro de las investigaciones llevadas a cabo por el MPF junto al EAAF con el objeto de encontrar los restos de las víctimas del terrorismo de Estado que fueron inhumados sin identificación en el Cementerio de La Piedad y en virtud de la cual se han explorado más de 120 sepulturas.

De acuerdo a lo informado por la fiscalía, en noviembre de 2011 el equipo de antropólogos exhumó de la sepultura n° 174 del solar 75 un conjunto óseo con signos de interés pericial al que se le realizó un análisis bioantropológico que concluyó su correspondencia con un adulto de entre 20 y 28 años, de sexo masculino, con lesiones postmortem compatibles con alteración térmica y/o exposición al fuego.

Del relevamiento que hiciere la Unidad Fiscal de los registros del cementerio y demás prueba documental de la época, surge que la sepultura cuyos restos se investigaron integra un conjunto de cuatro inhumaciones “N.N” en la misma fecha y vinculados con partidas de defunción que refieren al incendio de un auto en calle España al 6600. Los restos inhumados en una de estas sepulturas, fueron identificados en 2015 como pertenecientes a Miguel Ángel Rubinich.

Esta información permitió a la fiscalía vincular la inhumación con un enfrentamiento fraguado del 5 de noviembre de 1976 en calle España al 6600 de Rosario, tras el cual se hicieron aparecer cuatro cadáveres calcinados al interior de un automóvil que se hallaba totalmente destruido por la acción del fuego. El comunicado oficial, replicado por los diarios de la época, informó que el incendio se había originado por un intercambio de disparos que produjo la detonación de explosivos transportados en el vehículo.

Sin embargo, en la causa “Feced III” se tuvo por acreditado que Werle falleció como consecuencias de las torturas recibidas en el Servicio de Informaciones y, en el mismo sentido, el dictamen pericial concluyó alteración térmica “postmortem”, lo que indica que el cadáver fue introducido en el auto junto a otras personas que ya se encontraban detenidas-desaparecidas o o también habían sido asesinadas para montar una escena de falso enfrentamiento armado que les procure la impunidad a sus autores, un modus operandi que se repitió en el accionar de las fuerzas represivas de esta jurisdicción y el resto del país.

En base a estas consideraciones, la Unidad Fiscal trazó una hipótesis de identidad en relación a estos restos, que incluía alternativamente a Werle y a otra persona que aún se encuentra desaparecida. Finalmente, el Laboratorio de Genética Forense del EAAF de Córdoba realizó la comparación genética del individuo exhumado con muestras de Luisa Alba Werle y de Walter Adrián Werle, hermanos de Santiago, que arrojó resultado positivo. Los resultados del estudio fueron comunicados el 15 de septiembre pasado por el fiscal Villatte a los familiares, quienes, luego de que se finalicen todas las medidas restantes, recibirán los restos.