05 de febrero de 2023
05 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
Menu
Se los juzgó por un doble homicidio, allanamientos ilegales y robo en 1976
San Martín: condenaron a perpetua a Riveros y a Sadi Pepa, y absolvieron a dos ex policías
El TOCF 1 aplicó el beneficio de la duda para el ex comisario de la seccional 2da de Martínez y su jefe de calle, para quienes la Fiscalía había pedido la pena de prisión perpetua. Santiago Omar Riveros, en su carácter de comandante de la zona, y Luis Sadi Pepa, ex jefe del área militar 420, fueron condenados en grado de coautores.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1 de San Martín condenó esta tarde a prisión perpetua al ex jefe del Comando de Institutos Militares, Santiago Omar Riveros, y al ex jefe del área militar 420, Luis Sadi Pepa, por el homicidio de Orlando Marino y Silvia Meloni, acribillados en una estación de servicio de Martínez en la noche del 2 de agosto de 1976, y dispuso la absolución, por el beneficio de la duda, del ex comisario de la seccional 2da de esa ciudad, Oscar Arnaldo Mateo, y de su entonces jefe de calle, Ángel Roberto Salguero.

El tribunal, compuesto por Marta Milloc (presidenta), Daniel Petrone y Diego Barroetaveña informó que el próximo viernes 8 a las 14.00 dará a conocer los fundamentos de la decisión. El fiscal general Marcelo García Berro, quien había solicitado la imposición de la pena de prisión perpetua para los cuatro acusados, afirmó que aguardará a conocer las conclusiones de los jueces para evaluar si recurrirá la decisión.

En el veredicto, los jueces declararon que los delitos por los que se condenó a los dos ex jefes militares en grado de coautores son de "lesa humanidad".

Marino y Meloni fueron asesinados cerca de las 21.00 del 2 de agosto de 1976 en una estación de servicio de la firma Esso, ubicada en la avenida Santa Fe al 2400 de Martínez, partido de San Isidro: "Fueron asesinados a balazos en el playón de la estación de servicio a la que habían llegado luego de haber dejado a la hermana de Orlando en la casa de una amiga, a pocas cuadras de ese lugar, y antes de dirigirse a una reunión de amigos en la ciudad de Buenos Aires", describió el fiscal en su alegato del 8 de agosto pasado. Los peritajes sobre el vehículo Fiat 128 en el que se movilizaban las víctimas contabilizaron 97 improntas de bala.

Para la Fiscalía, en el juicio se acreditó que los disparos fueron efectuados por policías vestidos de civil que pertenecían a la seccional 2da de Martínez y que operaron al mando de Salguero, su jefe de calle, quien respondía a órdenes del comisario Mateo. Este, en tanto, recibía órdenes desde la Guarnición Militar de Campo de Mayo, concretamente desde la jefatura del Área 420.

Además de los homicidios, en el juicio se juzgaron tres allanamientos ilegales a los domicilios laborales y reales de las víctimas, y el robo de bienes en uno de ellos. El fiscal había acusado por esos delitos a los dos ex jefes militares. Riveros fue condenado en todos los casos, mientras que Sadi Pepa fue encontrado responsable por su participación en uno de los procedimientos y fue absuelto de los restantes hechos.