El Juzgado Federal de Garantías de Río Grande condenó a 5 años de prisión a un chofer de camión por haber transportado e intentado contrabandear en octubre pasado más de 10 kilos de cocaína y 199 pastillas de éxtasis. La sentencia fue dictada tras la homologación de un acuerdo pleno impulsado por la Sede Fiscal Descentralizada Río Grande, a cargo del fiscal federal Marcelo Rapoport, y con la colaboración de la auxiliar fiscal María Eugenia Rasuk.
Al homologar el acuerdo, la jueza federal de Garantías Mariel Borruto consideró al transportista Luis Mompardo responsable del delito de contrabando de sustancias estupefacientes en grado de tentativa, en calidad de autor. La resolución del caso se produjo cuatro meses después del operativo que culminó con la detención de Mompardo.
A Mompardo también se le impuso la inhabilitación absoluta por el doble tiempo al de la condena para desempeñarse como funcionario o empleado público. La magistrada también ordenó el decomiso del teléfono celular secuestrado durante el procedimiento y la destrucción de las drogas.
De acuerdo a los peritajes realizados, la valuación de las drogas fue calculada en 164.575 dólares para la cocaína y 5.400 dólares para las pastillas de éxtasis.
El caso
La investigación se inició el 6 de octubre de 2025, cuando Mompardo fue detenido con 10,095 kilogramos de cocaína y 199 pastillas de éxtasis al intentar burlar un control aduanero en el Paso Fronterizo San Sebastián. El material estupefaciente se encontraba oculto en diferentes lugares del interior del camión que conducía el acusado.
Mompardo llegó al Área Aduanera Especial (AAE) a las 11 de la mañana, donde personal de Aduana y Gendarmería Nacional Argentina se encontraba realizando controles rutinarios a los vehículos. Al realizar la requisa de su camión, advirtieron dentro del habitáculo, del lado del conductor, la presencia tres paquetes rectangulares, cuyo contenido resultó ser cocaína.

Las drogas fueron halladas ocultas dentro del camión por personal de Aduanas y Gendarmería. Foto: Sede Fiscal Descentralizada Río Grande
Luego de establecer comunicación con la Sede Fiscal Descentralizada Río Grande, se solicitó autorización a la jueza de Garantías para proceder a la requisa más exhaustiva del vehículo y, en presencia de dos testigos, se encontraron diez envoltorios con cocaína y una caja con dos bolsas que contenían 199 pastillas de metadona.
La investigación fue formalizada en una audiencia realizada el 9 de octubre del año pasado, en la que además se estableció la prisión preventiva del acusado por 90 días.
Durante este período, se realizaron diversas medidas de prueba. Así, la fiscalía determinó que el itinerario del camión y requirió a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) un perfil económico del acusado. El reporte evidenció que entre el 1° de enero y el 9 de octubre de 2025, Mompardo presentó un desfasaje entre sus ingresos laborales declarados y los ingresos financieros verificados, con un incremento patrimonial de más de 11 millones de pesos.
Además, se detectaron conversaciones incriminatorias y compatibles con la actividad de narcotráfico, en el análisis de sus comunicaciones.
La acusación del MPF
Al momento de formular la acusación, Rapoport destacó que el delito imputado a Mompardo se configura por “por impedir y dificultar mediante el ocultamiento de la mercadería ilícita — sustancia estupefaciente— el adecuado ejercicio de las funciones que las leyes acuerdan al servicio aduanero para el control de las importaciones, cuyo ingreso al país se encuentra prohibido”.
El fiscal consideró que las sustancias halladas forman parte de una cadena de tráfico ilícito compuesta en la distribución y comercialización por la cantidad de material incautado que, según evaluó, “muestra a las claras el fin perseguido”.
Rapoport también resaltó que, de acuerdo a las circunstancias del hecho, el acusado actuó con dolo, ya que sabía de lo ilícito de su accionar —algo corroborado con las comunicaciones extraídas de su teléfono celular— y porque la cocaína y el éxtasis se encontraban ocultos en diferentes sitios del camión que conducía. “Su intención entonces, fue sin lugar a dudas eludir los controles pertinentes”, afirmó.