Seis personas fueron imputadas por la Procuraduría de Narcocriminalidada (PROCUNAR) Regional NEA por integrar una estructura narcocriminal presuntamente dedicada al tráfico y la comercialización de estupefacientes entre Santa Fe, La Rioja, Córdoba y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Según la hipótesis fiscal, la organización operaba principalmente con marihuana y drogas de diseño como éxtasis, ketamina y tusi y era coordinada por un hombre que había sido investigado por administrar un complejo nocturno de la ciudad de Arroyo Seco, en el que en Año Nuevo de 2017 se produjeron dos muertes por sobredosis de drogas sintéticas.
A pedido del Ministerio Público Fiscal, el juez federal de garantías de Rosario, Carlos Vera Barros, dispuso la prisión preventiva de los seis imputados por 60 días, una de ellos, bajo arresto domiciliario.
La audiencia de formalización de la investigación se realizó el viernes pasado en los Tribunales Federales de Rosario. Allí, los fiscales coadyuvantes Ezequiel Coscia y Santiago Cruz Alberdi, de la PROCUNAR NEA, cuyo titular es el fiscal federal Matías Scilabra, expusieron los detalles del caso y las pruebas reunidas durante la investigación.
Explicaron que la pesquisa se inició a partir del análisis de información surgida de legajos conexos y, especialmente, de elementos secuestrados en un allanamiento realizado en febrero de 2025 en un domicilio en la ciudad de Rosario. En ese procedimiento se habían incautado 40 kilos de marihuana.
la fiscalía identificó una presunta estructura coordinada por P.A.V., un hombre que había sido investigado en 2017 por su presunta participación en la organización de una fiesta electrónica realizada en el complejo Punta Stage, de Arroyo Seco, donde la madrugada del 1° de enero de ese año murieron la joven Giuliana Maldovan y el joven Lucas Liveratore por ingesta de pastillas de éxtasis.
Los roles y la distribución geográfica de los imputados
La fiscalía atribuyó a P.A.V., de 45 años; a su pareja, A.A.Z., de 31; y a E.L.O.S., de 27, los tres con domicilio en la localidad riojana de Chilecito; a K.D.O., de 21, y P.M.G., de 29, residentes en Rosario; y a C.H.O.D.P., de 62, conocido como “El Viejo” y residente en la CABA, haber intervenido de manera organizada en maniobras de tráfico de estupefacientes, al menos entre febrero de 2025 y octubre de 2026.
Al exponer la calificación legal, el fiscal Cruz Alberdi sostuvo que las conductas atribuidas a las seis personas encuadraban en el delito de tráfico de estupefacientes en distintas modalidades —tenencia con fines de comercialización, cultivo, comercio, transporte y distribución—, agravado por la intervención de tres o más personas, en calidad de coautores.
En cuanto a la distribución de tareas, según la investigación, P.A.V. —quien residía temporalmente en Chilecito, CABA y Rosario— estaba a cargo de obtener distintas sustancias estupefacientes, principalmente drogas de diseño y marihuana, y de coordinar su traslado y distribución.
Su pareja A.A.Z. habría intervenido en la recepción y canalización de pagos, los movimientos de dinero y la coordinación de contactos y desplazamientos vinculados con las operaciones investigadas.
Siempre según la imputación fiscal, E.L.O.S., con residencia permanente en Chilecito, mantenía una relación operativa con P.A.V., quien le proveería estupefacientes para su comercialización. La misma tarea, pero en Rosario y Villa Gobernador Gálvez, le asignaron los fiscales coadyuvantes a la joven K.D.O.
En ese esquema, P.M.G. habría actuado como dealer de estupefacientes, principalmente en Rosario, mediante la entrega de sustancias y el cobro de operaciones coordinadas por P.A.V. Además, se le atribuyó la tenencia ilegítima de una pistola calibre 9 milímetros, marca Taurus, secuestrada al momento de su detención.
Finalmente, a C.H.O.D.P., alias “El Viejo”, la fiscalía le atribuyó tareas de colaboración y provisión de estupefacientes. Según la hipótesis investigativa, el hombre contaría con experiencia en la elaboración de drogas de diseño.
Los allanamientos y los secuestros
La investigación derivó en 13 allanamientos simultáneos, realizados el 21 de octubre pasado, en localidades de las provincias de Santa Fe, La Rioja y Córdoba, del conurbano bonaerense, y en CABA . En uno de los procedimientos, P.A.V. y E.L.O.S. fueron detenidos en una vivienda del barrio Los Altos, en Chilecito, La Rioja.
En ese domicilio se secuestraron 1.541,73 gramos de marihuana en cogollos, 1.596,91 gramos de la misma sustancia en picadura y 66,46 gramos de cocaína. También se hallaron 2.231 semillas de cannabis, elementos destinados al cultivo —entre ellos, dos luces LED para un invernadero tipo indoor—, 31 plantines de marihuana de cuyo deshoje resultaron otros 429,55 gramos de material vegetal, y teléfonos celulares.

Más plantas de marihuana y bolsas repletas de cogollos, secuestrado por Gendarmería en la localidad riojana de Chilecito. Foto: PROCUNAR NEA
El mismo día fue detenido C.H.O.D.P., alias “El Viejo”, en una vivienda del barrio porteño de Chacarita, en CABA. Allí se incautaron 2.520 gramos de marihuana, un gazebo y diversos elementos de iluminación.
En una habitación acondicionada para el cultivo controlado de cannabis, con sistemas de iluminación y ventilación, control de temperatura y humedad, macetas y plantines, se secuestraron además 6,3175 kilogramos de marihuana, doce paneles LED para cultivo, un transformador, tres ventiladores y un equipo de aire acondicionado portátil.
En otra dependencia de la vivienda se secuestraron frascos transparentes con aproximadamente 1,046 kilogramos de marihuana, teléfonos celulares, dinero, computadoras, una CPU y siete discos rígidos.
Audios, fotos y videos
Durante la audiencia, los fiscales de la PROCUNAR expusieron distintas evidencias que, según la hipótesis de la investigación, permitieron reconstruir la logística y las actividades de la presunta organización.
Entre ellas, exhibieron fotografías y videos enviados a distintos interlocutores desde una línea telefónica registrada a nombre de P.A.V. Las imágenes mostraban variedades de pastillas de éxtasis, ketamina, tusi, LSD y otras drogas de diseño.

Fotografías de drogas sintéticas extraídas de celulares secuestrados a la organización. Foto: PROCUNAR NEA
También se analizaron audios en los que el principal imputado habría manifestado que contaba con “600 kilos en Buenos Aires” y que podía enviar 100 unidades para su distribución progresiva. En otras comunicaciones, habría referido haber dejado “600 allá en Córdoba” y propuesto dejar “100, 200” en Rosario.
Las tareas de seguimiento permitieron establecer que P.A.V. residía con su pareja en un departamento ubicado en el barrio de Monserrat, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y que viajaba con frecuencia a Chilecito, donde permanecía temporalmente y, de acuerdo con la investigación, abastecía de estupefacientes a E.L.O.S.
El proveedor
El análisis de los registros telefónicos permitió reconstruir desplazamientos entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Rosario y distintas localidades de Córdoba. A su vez, las tareas de vigilancia documentaron episodios que la fiscalía consideró compatibles con la hipótesis de provisión y distribución de estupefacientes.
A partir de esas medidas, los investigadores identificaron a otro presunto proveedor o colaborador de P.A.V., C.H.O.D.P, alias “El Viejo”, con domicilio en la zona de Olivos, quien, según la hipótesis fiscal, estaría vinculado con la provisión de drogas sintéticas y el prensado de pastillas.
Esa línea de investigación se complementó con el análisis de comunicaciones en las que se mencionaba el abastecimiento de sustancias sintéticas a través de una persona identificada con el mismo apodo, “El Viejo”. Entre las sustancias referidas figuraban pastillas denominadas “QDance” y “Rolls Royce”, además de tusi.
La fiscalía también individualizó a “El Viejo” mediante el análisis de movimientos financieros atribuidos a P.A.V., que registraban transferencias reiteradas entre ambos. Según la hipótesis investigativa, esas operaciones serían compatibles con su presunta intervención como proveedor de estupefacientes.
Al término de la audiencia, el juez Vera Barros tuvo por formalizada la investigación penal en los términos planteados por la fiscalía y dispuso la prisión preventiva de las seis personas por 60 días. En el caso de K.D.O., la medida se cumplirá bajo arresto domiciliario.