14 de abril de 2024
14 de abril de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Dedicado a la trata de personas con fines de explotación laboral
Nueva edición del suplemento “Acceso a la Justicia” del diario Crónica
¿Qué se entiende por explotación?, ¿cuál es la diferencia entre el trabajo informal o no registrado y la trata de personas?, ¿cuáles son las características más habituales de esta problemática? y ¿cómo evitar ser víctima de las redes? son algunas de las preguntas que abordó este nuevo número.

El domingo, la segunda edición del suplemento “Acceso a la Justicia” acompañó al diario Crónica. Esta vez, estuvo dedicado a la trata de personas con fines de explotación laboral, un delito frecuente en talleres textiles y campos agrarios. ¿Cómo diferenciar entre una relación laboral ilegal y la trata de personas? fue una de las preguntas que atravesaron transversalmente el trabajo realizado por el Ministerio Público Fiscal.

Además, presentó una entrevista al titular de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) del Ministerio Público, Marcelo Colombo. "La distinción es una cuestión de grado. Hay un determinado piso de dignidad laboral que, desde la sanción de la ley de trata de personas, ya no puede ser perforado por el empleador", explicó el fiscal. Colombo concluyó que "el desafío es construir una definición moderna y actualizada del fenómeno de la esclavitud".

"Acceso a la Justicia" contó la historia de Andrea, una mujer de 27 años víctima de trata de personas. "En Bolivia, hay una radio llamada Kollasuyo, donde escuchamos un anuncio que decía: ‘Se necesita jóvenes y señoritas ayudantes para taller de costura, con un sueldo de 300 a 350 dólares, para la ciudad de Buenos Aires”, relató. Cuando llegó a la Argentina junto a su hermana y una amiga, fueron recogidas por la esposa y el sobrino del hombre que las convenció de realizar el viaje. Las llevaron en una camioneta hasta un taller clandestino donde había solamente dos baños y debían compartir las camas. "Después nos dijo que los sábados y domingos teníamos que quedarnos a cuidar la puerta para que nadie se fuera del lugar, había que salir con permiso y dejar el teléfono y dirección de donde ibas a estar. Si no cuidábamos la puerta, nos descontaban 100 pesos del sueldo”, recordó.

El suplemento, detalló los lugares dónde realizar las denuncias y cuáles son los derechos que el Estado debe garantizar a las víctimas, se enmarca en el camino de fortalecer los vínculos con la comunidad y trabajar por un mejor servicio de justicia.