28 de mayo de 2022
28 de mayo de 2022 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Requerimiento de la Fiscalía Federal N°2 de Morón
Morón: La Fiscalía solicitó enjuiciar a seis integrantes de “La banda del Vento blanco” por secuestros extorsivos
Los acusados habrían intervenido alternadamente en ocho hechos perpetrados entre noviembre de 2015 y febrero de 2016. Además cometieron distintos delitos contra la propiedad.

El fiscal a cargo de la Fiscalía Federal N°2 de Morón, Carlos Hernán García, le solicitó al responsable del Juzgado Federal N°1 de esa jurisdicción, Martín Alejandro Ramos, la elevación a juicio de la investigación seguida contra Sergio Adrián Di Lello, Cristián Eduardo “Kito” Díaz, José Luis Bazzi Coyra, Julián Alberto Di Nardo y los hermanos Juan Daniel y Fidel Francisco Castillo Coronel, por su intervención en, al menos, ocho secuestros extorsivos perpetrados entre noviembre de 2015 y febrero de 2016, en la zona oeste del conurbano bonaerense.

Los secuestros

En su requerimiento, el fiscal federal García tuvo por probado que los seis imputados habían intervenido, alternadamente en al menos ocho secuestros extorsivos y otros hechos delictivos.

El primero de los sucesos tuvo lugar en la mañana del 6 de noviembre de 2015 e involucró a Díaz y Bazzi Coyra. Aquel día, los imputados –junto a otras personas aún no identificadas- tomaron cautivo a un hombre que se encontraba en un stud, en la intersección de las calles Álvarez Thomas y Combate de los Pozo, en la localidad bonaerense de Hurlingham, cuando un hombre que vestía una gorra con la inscripción “Policía”, le apuntó con una pistola, le dijo que se tirase al piso y le sustrajo su billetera.

Una vez reducida, la víctima fue obligada a subir a la parte trasera de un Volkswagen Vento blanco, al tiempo que los captores retuvieron también a un vecino y un empleado del lugar, y los introdujeron en el baúl del vehículo. Tras ello, emprendieron la marcha hacia el domicilio de la víctima, en Ituzaingó, donde se encontraba su mujer junto a su hijo de 6 años.

Dos de los secuestradores ingresaron a la vivienda y le exigieron a la mujer de la víctima que se comunicase con su padre y le exigiera dinero para la liberación de su marido. Tras ello -previo sustraer dinero y cigarrillos del lugar, donde también funcionaba un comercio- liberaron al hombre y se llevaron cautiva a su mujer y su hijo.

Luego de varios llamados se acordó el pago, que fue entregado por el marido de la mujer. Finalmente, los secuestradores liberaron a los dos hombres -que aún estaban retenidos en el baúl- en la localidad de Ingeniero Budge, y dejaron a la mujer y su hijo en las inmediaciones de un supermercado en Ciudadela.

El segundo hecho –en el que estuvieron involucrados Di Lello, Díaz, Bazzi Coyra, Di Nardo y Juan Castillo Coronel- ocurrió alrededor de las 7.45 hs. del 25 de noviembre de 2015 cuando, a bordo de un Toyota Corolla, abordaron a su víctima cuando circulaba en su Chevrolet Agile por la localidad de Hurlingham.

Del Toyota descendió un hombre armado que vestía ropas oscuras y chaleco antibalas con la leyenda “Policía”, y lo obligó a pasarse al asiento trasero de su rodado, al que también subieron otros dos secuestradores. Así, emprendieron la marcha hacia el domicilio de la víctima, mientras se comunicaron con su mujer, a quien le exigieron dinero a cambio de su liberación.

Una vez que el auto de la víctima arribó a su domicilio, la mujer salió a la puerta y le entregó a los secuestradores $100.000 y su teléfono celular. Con el botín en su poder, los delincuentes reanudaron la marcha hasta Ituzaingó, donde liberaron a la víctima y huyeron con el rescate y el Chevrolet Agile.

Otro hecho involucra a Di Lello, Díaz, Bazzi Coyra y a los hermanos Castillo Coronel, y tuvo lugar el 28 de noviembre de 2015, alrededor de las 13.15 hs, oportunidad en la que interceptaron con el Volkswagen Vento el vehículo Mercedes Benz que conducía su víctima, en Ituzaingó. Tras amenazarlo con armas de fuego, obligaron al hombre a ubicarse en el asiento trasero, al tiempo que también capturaron a otro hombre que trabajaba de “trapito” para un comercio de la zona.

Los captores reanudaron la marcha, para luego traspasar al dueño del auto al VW Vento y obligarlo a que se comunique con un amigo a quien le exigieron un rescate, el cual abonó en la intersección de la colectora de la Autopista del Oeste y la calle Otero. Los delincuentes liberaron a la víctima a 200 metros del puente Gorriti, en la localidad de Francisco Álvarez y huyeron con el dinero, el Mercedes Benz de la víctima, su celular y billetera, al tiempo que también le sustrajeron un reloj, dinero y el celular a su amigo.

En su requerimiento, el fiscal García le imputó a Di Lello –y a otras personas no identificadas aún- el secuestro de una mujer, ocurrido el 3 de diciembre de 2015, alrededor de las 11 hs, a quien también despojaron de su vehículo, joyas y su teléfono celular.

La mujer fue abordada en la localidad de Castelar, por tres hombres armados, que también la obligaron a pasar al asiento trasero de su Citroën C4 y comunicarse con su marido para pedirle dinero por su liberación. Cuando los captores se dirigían a buscar el botín, la mujer aprovechó un congestionamiento de tránsito en la bajada de la calle Debenedetti –en San Martín- y el descuido de sus captores, y escapó del vehículo.

Di Lello, Díaz, Di Nardo y los hermanos Castillo Coronel también intervinieron en el secuestro de un hombre ocurrido el 10 de diciembre de 2015, alrededor de las 15.30 hs, que circulaba en su VW Scirocco, por la localidad de Moreno. La víctima fue interceptada por una camioneta Ford Ecosport, de la que bajaron tres sujetos armados y lo traspasaron al asiento trasero de su auto.

Luego detuvieron la marcha y pasaron al hombre al VW Vento de los secuestradores y lo obligaron a comunicarse con su padre, con quien coordinaron la entrega de $80.000, en las inmediaciones de un local comercial emplazado en la colectora de la Autopista del Acceso Oeste. Allí, cuando ya eran las 17.30 hs., los captores obligaron al padre del cautivo a subir al Vento junto con el dinero y le dijeron que también lo secuestrarían, pero ante diversas excusas del hombre, los liberaron junto a su hijo, y escaparon con los celulares de los dos hombres, el VW Scirocco y las llaves de un Suzuki Fun, entre otros objetos de valor.

Otro de los hechos involucró a Di Lello y Díaz, y se perpetró el 29 de diciembre de 2015, alrededor de las 17.20 hs cuando –junto a otras personas- abordaron a un hombre que llegaba a su casa en una camioneta y le exigieron que se ubicase en el asiento trasero para emprender la marcha, durante la cual se comunicaron con su esposa y le pidieron que juntara dinero para el rescate.

Luego, traspasaron al hombre al VW Vento, abandonaron la camioneta, y siguieron camino en busca del rescate. Finalmente, con el dinero en su poder, llevaron al hombre al lugar donde habían dejado su vehículo, y lo liberaron, previo despojarlo del dinero que tenía y un reloj.

También, alrededor de las 15.30 del 25 de enero de 2016, los hermanos Castillo Coronel, Díaz y Di Lello, secuestraron a una mujer y su madre –de 80 años de edad-, quienes circulaban en una camioneta VW Tiguan, en la localidad de Ituzaingó. Cuatro hombres armados, vestidos con gorras y lentes, bajaron de una VW Amarok –que había sido previamente robada- y exigieron a las mujeres pasarse a la parte trasera del vehículo que conducían, para luego reanudar la marcha.

Durante el cautiverio, la mujer más joven recibió un llamado de su ex pareja, oportunidad que los captores aprovecharon para exigirle al hombre el pago del rescate. Luego, cambiaron a las víctimas de vehículo, las despojaron de sus objetos personales y teléfonos, y se dirigieron hacia la planta de la automotriz Hyundai –en Moreno-, en busca del dinero. Una vez allí, uno de los secuestradores caminó hacia el auto del hombre, lo golpeó con un arma y le quitó los $57.000 y U$S1.000 del rescate, su teléfono celular y las llaves de su camioneta Ford Ranger. Tras ello, liberaron a las mujeres en la intersección de la colectora de la Autopista del Acceso Oeste y la calle Victorino de la Plaza, en Moreno.

El pago del rescate por las mujeres fue monitoreado por personal policial de las Coordinadoras Departamentales de Investigaciones en Función Judicial de Hurlingham y Morón. Ello fue advertido por los secuestradores que estaban dentro de una camioneta VW Amarok, quienes comenzaron a disparar contra los efectivos, lo que generó un enfrentamiento armado, del que los delincuentes pudieron escapar.

Ese mismo día, horas después, Di Lello, Díaz y los hermanos Castillo Coronel interceptaron a un hombre que conducía una camioneta Ford Ranger, junto a su mujer y sus dos hijos. Los secuestradores obligaron a descender a la mujer y a los niños y se llevaron al hombre, a quien le taparon la cara con su remera. Finalmente lo liberaron en Ituzaingó, sin cobrar rescate, y se llevaron la camioneta.

El 16 de febrero de 2016, alrededor de las 22 hs., Díaz, Bazzi Coyra y Fidel Castillo Coronel –junta a otras dos personas- circulaban en un VW Golf, con el que interceptaron a un hombre, su pareja y la hija de ésta, quienes iban en un Audi TT, en la localidad de Merlo. Las mujeres quedaron cautivas en el Audi, bajo el cuidado de dos secuestradores, mientras que el hombre fue llevado en el VW Golf hasta su domicilio, donde buscó dinero para pagar el rescate, el cual se produjo en la madrugada del 17 de febrero, en la localidad de Gervasio Pavón, en el partido bonaerense de Morón.

Allanamientos, hallazgo y detenciones

Un llamado anónimo puso a los investigadores tras el rastro certero de los secuestradores. Así, luego de la realización de diversas escuchas telefónicas, se pudo identificar a Sergio Di Lello, Cristián Díaz, José Luis Bazzi Coyra, Julián Di Nardo y los hermanos Juan y Fidel Castillo Coronel, y los domicilios que éstos frecuentaban.

En la Fiscalía se realizaron ruedas de reconocimiento en las que algunas de las víctimas identificaron a los imputados.

En dicho contexto, a pedido del fiscal García, el juez interviniente ordenó el allanamiento de distintos domicilios, en los que se pudo aprehender a los imputados e incautar diversos vehículos, chalecos antibalas, armamento y teléfonos celulares, algunos de los cuales era propiedad de las víctimas.

Así, el 5 de febrero de 2016, oficiales de la Delegación Distrital de Investigaciones de Hurlingham allanaron la vivienda de Di Lello, en Ituzaingó. El acusado intentó escapar por los techos, pero pudo ser apresado. En su poder se secuestró una carabina calibre 22 -para la cual no tenía autorización legal-, teléfonos celulares y elementos de interés para la investigación.

El 13 de febrero se allanó una vivienda en Rafael Calzada, donde se secuestró un Toyota Corolla en cuyo interior se encontró un chaleco antibalas. El rodado tenía pedido de secuestro desde diciembre de 2015 y tenía colocada una patente que correspondía a un vehículo utilitario Renault Kangoo. Según explicó el dueño del predio –quien alquilaba parte de su propiedad como estacionamiento- el Corolla había sido dejado allí por “Fidel”.

El 17 de febrero, en el marco de tareas de vigilancia, personal policial apostado en un domicilio que los hermanos Castillo Coronel usaban para guardar vehículos, en la localidad de La Reja, se observó cuando un hombre llegaba en un Citroën C4 y egresaba del mismo a bordo de un Volkswagen Vento blanco. Minutos después, en la intersección de las calles Estados Unidos y Florencio Varela, en La Reja, se encontró dicho vehículo incendiado. Sin embargo, del mismo se pudieron obtener huellas dactiloscópicas pertenecientes a Díaz.

En la madrugada del 2 de marzo de 2016 se realizó un procedimiento en el domicilio de Di Nardo, en la localidad bonaerense de Gervasio Pavón. Allí se detuvo al imputado y se secuestraron distintas armas de fuego, municiones y celulares. También, ese día, se allanó una vivienda en Villa Luzuriaga y se apresó a José Luis Bazzi, en cuyo poder se incautaron diversos equipos de telefonía celular.

El 24 de marzo de 2016 se detuvo a Díaz, en Rafael Catillo, cuando intentaba poner en marcha un Peugeot 207 para huir. El hombre trató de evitar su aprehensión, pero fue reducido por el personal policial.

El 21 de abril se realizó un procedimiento en la localidad de Libertad –Merlo-, donde se incautó la camioneta Ford Ecosport. Según explicó la dueña de la vivienda, el vehículo pertenecía a Daniel Castillo Coronel.

El 9 de julio de 2016, se detuvo a Daniel Castillo Coronel, cuando ingresó a la guardia del hospital “Héroes de Malvinas”, para ser atendido por una herida con arma de fuego. Su hermano Fidel fue apresado,el 3 de diciembre pasado, en Rafael Castillo.

En sede de la fiscalía se realizaron una serie de ruedas de reconocimiento, en la que algunas de las víctimas identificaron a los imputados como las personas que intervinieron en los hechos que los perjudicaron. También, dos de las víctimas reconocieron sus teléfonos celulares entre los incautados en los domicilios vinculados a los imputados.

A juicio

En base a las pruebas y testimonios colectados durante la pesquisa, el fiscal federal García requirió que Di Lello, Díaz, Bazzi Coyra, Di Nardo y los hermanos Castillo Coronel, sean sometidos a juicio oral.

En su requerimiento, el fiscal tuvo por probado que “en sus inicios y hasta que mantuvieron un enfrentamiento armado con personal policial, la banda utilizó un vehículo marca ‘Volkswagen Vento’ de color blanco; sus integrantes, para perpetrar los hechos, contaban con varias armas de fuego con amplio poder intimidatorio (ametralladora y armas largas) que guardaban en un bolso que llevaban consigo; en la mayoría de los casos, vestían de policía, con anteojos de sol puestos, gorras, con chalecos antibalas, contaban con dispositivos para captar la frecuencia policial y utilizaban para comunicarse ‘handys’ y/ o radios tipo Nextel”.

También, el representante del Ministerio Público Fiscal destacó que “la interceptación y sustracción ocurrían en horarios matinales y/o diurnos, siendo posteriormente trasladadas privadas de su libertad en el rodado de su propiedad al que se subían tres o más captores siendo que el rodado que utilizaban para interceptar iba de ‘apoyo’ y utilizaban diversos recorridos con las víctimas privadas de su libertado, siendo los caminos predilectos las autopistas ‘Acceso del Oeste’ y ‘Camino del Buen Ayre’”, y agregó que “en varias oportunidades utilizaron la localidad de Moreno como lugar de pago, liberación y/o sitio donde dejaban los automotores sustraídos a las víctimas”, al tiempo que destacó que “en la mayoría de los casos, los bandidos se apoderaron de los teléfonos celulares de las víctimas”.

Sobreseimientos, archivo de actuaciones y declaración parcial de incompetencia

En su requisitoria, el fiscal García también postuló el sobreseimiento parcial de Juan Daniel Castillo Coronel y Juan Alberto Di Nardo, ello en virtud de que algunas de las víctimas no pudieron reconocerlos como los perpetradores de los hechos que los perjudicaran, y tampoco existían otros elementos de convicción para vincularlos a dichos sucesos.

Asimismo, el fiscal hizo referencia al hallazgo de cinco chalecos antibalas, dos motores Yamaha con su numeración suprimida y dos block de motor y un handy policial Motorola –sobre los que pesaban distintos pedidos de secuestro- y un pistolón con numeración de serie visible y dos cartuchos calibre 32. Respecto a los motores y el arma, consideró que no podía comprobarse que los implicados hubieran suprimido las numeraciones “razón por la cual resulta imposible poner en cabeza de ellos la comisión de la acción típica en análisis”, por lo que postuló el archivo de las actuaciones, al tiempo que, en relación al hallazgo de los restantes elementos, requirió al juez interviniente que “declare parcialmente su incompetencia, en razón de la materia y territorio para intervenir en la investigación de tales conductas”.