13 de junio de 2024
13 de junio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Intervino el fiscal Nicolás Czizik
Condenaron a un hombre a 22 años de prisión por trata de personas y abuso sexual reiterado
De acuerdo a la acusación fiscal, que dio por probada el Tribunal, el sujeto captó a la víctima ofreciéndole estupefacientes, y junto a otras tres personas, la secuestraron y drogaron. Al menos tres de ellos abusaron sexualmente de la mujer en un departamento donde permanecieron casi 24 horas, antes de intentar llevarla hasta Uruguay donde pretendían prostituirla. La joven logró huir y realizar la denuncia. El fiscal sostuvo en su alegato que se trató de “un caso paradigmático de violencia de género”.

Un hombre fue condenado hoy a 22 años de prisión por el delito de trata de personas del que resultó víctima una joven, captada primero por la venta de estupefacientes y luego sobrevino el secuestro violento, con la expectativa de trasladarla a Uruguay para su explotación sexual. De los hechos participaron más de tres personas, y se dio en concurso real con el delito de abuso sexual con acceso carnal reiterado y calificado –al menos tres hechos que concurren materialmente entre sí-, todo ello agravado por haberse empleado estupefacientes para su perpetración.

Los hechos, que fueron descriptos por el fiscal Nicolás Czizik durante su alegato, el Tribunal Oral Federal N°3 -integrado por Fernando Marcelo Machado Pelloni, Andrés Fabián Basso y Javier Feliciano Ríos- los tuvo probados: la captación, el intento de transporte y las violaciones reiteradas.

La víctima declaró en el debate a través del sistema de videoconferencia desde su vivienda, con asistencia del Programa Nacional de Rescate, y contó también con el acompañamiento de la DOVIC en el inicio del juicio.

En su alegato Czizik explicó cómo el imputado se aprovechó primero del conocimiento previo que tenía con la víctima y que era quien le proveía material estupefaciente, para luego captarla con el objeto de trasladarla a otro país con el fin de prostituirla. Además, consumó, con la intervención de otros hombres, ataques contra su integridad sexual en reiteradas oportunidades, utilizando estupefacientes para facilitar la comisión de los delitos. Se trató, para el fiscal, de “un caso paradigmático de violencia de género”, y sostuvo: “Los ataques sexuales constituyen por su propia naturaleza violencia contra las mujeres basada en el género, bajo una concepción patriarcal según la cual el cuerpo de las mujeres es un objeto susceptible de apreciación y en casos como el presente, también de apropiación”

Los hechos

El caso se inició a fines del año 2016. El 28 de diciembre en horas de la tarde la joven acudió a encontrarse con el imputado al salir de su trabajo, en la C.A.B.A con el fin de que le proveyera estupefacientes. Con el pretexto de que no tenía el material consigo, le pidió que lo acompañe a su casa: en la vivienda, y tras forzadamente suministrarle estupefacientes para doblegar su voluntad, fue violada salvajemente por al menos dos hombres, entre ellos el acusado. Al día siguiente, en un automóvil la llevaron hasta la terminal de Buquebus en Puerto Madero, desde donde la llevarían a Uruguay con el objeto de prostituirla allí.

Durante el secuestro la víctima oyó las llamadas de sus captores con otros hombres anunciando sus criminales planes y además fue amenazada la integridad de su familia si no permanecía en el lugar. Sin embargo, aprovechó un descuido y logró huir. Sobre la Costanera Sur paró un taxi y le pidió al chofer que la lleve hasta su casa. El conductor notó que no se encontraba bien y lo puso en conocimiento de las autoridades de Prefectura, quienes brindaron a partir de allí contención a la joven, procuraron su atención médica, y dieron inicio a las actuaciones que llegaron a juicio.

Las pruebas
El fiscal puso en valor “el valiente testimonio de la víctima” que –sostuvo- debía ser examinado, “sin imágenes estereotipadas que simplifican vivencias”. Numerosas pruebas, además, respaldaron sus dichos: desde las cámaras de la zona del departamento donde permaneció secuestrada y el análisis de las llamadas realizadas desde el celular de la víctima, hasta las lesiones constatadas en la joven.

Por otro lado, el fiscal brindó un detalle pormenorizado de las pruebas que permitieron la individualización del imputado y las tareas que llevaron a su detención y de un análisis de cotejo de ADN positivo a partir del cual “La intervención del acusado y al menos otras dos personas, resultó incontrastable”, aseveró Czizik.

El juicio se había iniciado en febrero, pero debió suspenderse por las medidas sanitarias preventivas adoptadas por el Poder Ejecutivo Nacional, acompañadas por la CSJN y el MPF. Se reanudó la semana pasada con la declaración de la víctima y el alegato de la Fiscalía y concluyó hoy con el alegato de la defensa, las últimas palabras del acusado y el veredicto. En estas últimas dos audiencias, la Fiscalía representada por el fiscal Czizik participó del debate en forma remota por videoconferencia. Finalmente, la decisión del Tribunal fue coincidente con lo requerido por el Ministerio Pùblico Fiscal que en su alegato había solicitado una pena ejemplificadora para el acusado y simbólicamente reparadora para la víctima.