10 de diciembre de 2019
10 de diciembre de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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En el caso interviene la Fiscalía Federal de Primera Instancia de Rawson
Procesaron a cuatro personas por trata de personas en boliches de Trelew
Están acusadas de engañar, trasladar y explotar sexualmente a mujeres en situación de vulnerabilidad en dos locales de esa ciudad, donde se encontraban encerradas bajo un estricto control y sometidas través de un sistema de “deudas” e intimidación y violencia.

El Juzgado Federal de Rawson N°2 de Rawson, a cargo de Gustavo Lleral, procesó a cuatro personas en orden del delito de trata de personas bajo la forma de explotación sexual agravado. Los hechos habrían ocurrido en los boliches “San Cristóbal” y “Le Club”, ubicados en la ciudad de Trelew. Además, a todos los imputados se les ordenó trabar un embargo de 200 mil pesos cada uno. En la investigación interviene la Fiscalía Federal de Primera Instancia de Rawson, a cargo de Fernando Gélvez.

Los acusados fueron procesados como coautores  y están acusados de captar a mujeres en situación de vulnerabilidad a través de falsas ofertas laborales y encargarse de su traslado para luego explotarlas sexualmente en los dos boliches. Los hechos habrían ocurrido al menos desde julio de 2013 hasta octubre de 2016.

Se trata de Luz María Vázquez Rodríguez, Armando Durazno, Mauricio Barboza y Victoria Aráoz, pareja de éste último. Las dos mujeres habrían ejercido los roles de “madamas” o encargadas, mientras que a  Durazno se le imputa haber cumplido las funciones de custodia  y, a su vez, el traslado de las víctimas en los dos boliches donde eran explotadas. Por otro lado, se estima que el dueño de los locales era el fallecido empresario Cristóbal Barboza, pareja de Vázquez Rodríguez.

Las víctimas -argentinas, dominicanas y paraguayas-  vivían allí mismo, se encontraban encerradas y bajo un régimen de estricto control y vigilancia. Desde el comienzo, debían “cumplir la plaza”, término utilizado para referirse a un tiempo mínimo y obligatorio de “trabajo”. Además, les descontaban el precio del pasaje hasta el lugar, de manera que estaban endeudadas desde el comienzo. Por ese motivo, el “servicio sexual” debían prestarlo apenas llegaban para comenzar a saldarlo.

Las víctimas vivían encerradas y bajo un régimen de estricto control y vigilancia.  Debían prestar un “servicio sexual” por el que se encontraban endeudadas desde el comienzo.

Por otro lado, las mujeres debían abonarles el 50% de los denominados “pases” y “copas”, sobre los cuales también había un estricto control sobre la recaudación.

Cosificación y sometimiento

A través de los testimonios de las víctimas pudo saberse que una de ellas arribó a Trelew por encontrarse en una muy desfavorable situación económica, con el peso de tener que mantener a  sus tres hijos menores de edad. En ese contexto habría sido que Cristóbal Barboza la intimó a trabajar de inmediato para devolverle el costo del pasaje, atendiendo a los eventuales “clientes” a cualquier hora a cambio del 50% de lo obtenido por cada “pase”. De esta forma, una vez arribada y anoticiada de lasituación, notó que no era el ofrecimiento que habían pactado telefónicamente.

Los diálogos obtenidos en intervenciones telefónicas dan cuenta de la “cosificación” de las mujeres por parte de los imputados.

La víctima, además, detalló que nunca recibió atención médica y que tanto ella como el resto de las mujeres no tenían libertad ambulatoria. Solo podían salir una hora a la semana para hacer las compras y debían estar acompañadas. Asimismo, destacó que vivían bajo amenazas y que la seguridad existente en los locales, en realidad, tenían por finalidad evitar que se escaparan.

Por otra parte, aseguró que la mayoría de las víctimas eran obligadas a consumir alcohol y droga que les vendía la pareja del dueño, es decir, una de las encargadas quien, a su vez, siempre tenía un arma.

Para el juez, los diálogos a los que se accedió a través de las intervenciones telefónicas dan cuenta de la “cosificación” de las mujeres por parte de los imputados, así como del "sometimiento a través de la intimidación y/o violencia”.