21 de febrero de 2024
21 de febrero de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Tras una visita conjunta con el presidente de la Comisión Provincial por la Memoria Adolfo Pérez Esquivel
La Procuvin denunció condiciones inhumanas de detención en la cárcel de Olmos
Aseguró que los pabellones denominados “Separación de Área de Convivencia”-conocido como ‘Buzones’- y de Admisión no cumplen con las exigencias mínimas para el alojamiento de personas, configurando situaciones de tortura “que desafían las básicas pautas y límites de lo que entendemos por humanidad”. Además de solicitar que se investigue la responsabilidad de las autoridades penitenciarias, la procuraduría especializada interpuso una acción de habeas corpus para obtener una respuesta urgente frente a los graves hechos denunciados.

La Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) y la Comisión Provincial por la Memoria presentaron una denuncia penal contra las autoridades del Complejo I Olmos de la Provincia de Buenos Aires, luego de una inspección conjunta donde se constataron condiciones inhumanas de detención en los pabellones denominados “Separación de Área de Convivencia” -conocido en la jerga carcelaria como ‘Buzones’- y de Admisión. Además de solicitar que se investigue la responsabilidad de los distintos agentes penitenciarios, la procuraduría especializada interpuso una acción de habeas corpus de tal forma de obtener una respuesta urgente frente a las graves irregularidades detectadas.

La inspección -que contó con la participación del titular de la Comisión Provincial por la Memoria y premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel- tuvo lugar en la jornada de ayer. Durante el recorrido y las correspondientes entrevistas confidenciales quedó en evidencia no sólo las pésimas condiciones de infraestructura sino también el destrato y cuasi abandono de los detenidos.

“Someter a una persona a esas condiciones de manera permanente y continuada no sólo es constitutivo en sí mismo de tortura, sino que desafía las básicas pautas y límites de lo que entendemos por humanidad. Si a ello le agregamos que se despliegan frente a la burocracia de la seguridad del Estado y de los médicos (y demás personal del SPB), la situación llega al paroxismo de la crueldad”, señala la presentación, que lleva las firmas del titular de la Procuvin, Miguel Palazzani, del fiscal ad-hoc José Nebbia, la coordinadora del área de Violencia en Instituciones de Encierro, y de Roberto Cipriano, éste último por parte de la Comisión Provincial por la Memoria.

 Buzones – La ropa como papel higiénico

Apenas ingresados en el pabellón denominado “Separación de Área de Convivencia (SAC)”, los funcionarios debieron pedir atención médica para un interno que se había cortado las muñecas y aún sangraba. El relato coincidente de las personas allí alojadas señalaba que permanecían aislados, sin recibir atención médica o psicológica, ni tomar contacto con sus abogados defensores, y que los encierros se extendían durante todo el día. En otro caso, se constató la presencia de un interno que contaba con una prescripción médica que determinaba que no podía alojarse en ese recinto.

También, se corroboró la escasez y el pésimo estado de los alimentos, y que los presos no contaban con ningún tipo de elemento de higiene.

Uno de los detenidos “aclaró que no había comido desde hacía varios días, que no tenía papel higiénico y que para ello estaba utilizando su misma ropa”. Restos de basura, suciedad en los pisos y paredes, letrinas que no funcionaban y un olor nauseabundo conformaban el cuadro de situación descripto en la denuncia.

Admisión – Comida incomible

En este sector se encuentran personas bajo un régimen de “aislamiento solitario permanente que implica 24 horas de encierro” en celdas individuales. Los períodos bajo los cuales se encuentran las personas detenidas en estas condiciones “van de una semana a tres meses”, lapso durante el cual no realizan ningún tipo de actividad.

Uno de los entrevistados manifestó constantes pensamientos suicidas y, a pesar de su estado de “extrema angustia”, el informe resaltó que “no recibía tratamiento psicológico, ni psiquiátrico alguno”.

En cuanto a la infraestructura, la ausencia de vidrios en ventanales vacíos hace que las personas privadas de su libertad se encuentren “expuestas a las condiciones climáticas imperantes.”

El informe resaltó que “todo el sector está en pésimas condiciones de limpieza e higiene, con restos de basura, presencia de suciedad de larga data en pisos, paredes y ventanas.”

De la constatación registrada se desprenden también problemas de salud de las personas detenidas por la humedad y la falta del aire dentro del establecimiento. Por otro lado, las personas alojadas en el sector calificaron como “incomible” la escasa ración de alimento que reciben, ya que muchas veces la misma “presenta mal olor”.

Incumplimientos a estándares internacionales

La denuncia resalta que las condiciones vigentes en el Complejo de Olmos implican la violación de los principios fundamentales de las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos, denominadas comúnmente como las “Reglas Mandela.”

Estas incluyen el respeto de la dignidad de las personas detenidas al establecer que “ningún recluso será sometido a tortura ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes”. En ese marco, la reglamentación revindica la protección del derecho de las personas privadas de su libertad de habitar espacios penitenciarios con una normativa de higiene adecuada, en el cual se contemple la ventilación, la iluminación, la calefacción y la cantidad de espacio necesaria para las personas detenidas.

En concreto, la fiscalía especializada destacó que en cuanto a las reglas Mandela relativas al alojamiento se violaron las normativas 13,14 y 15; en relación a la higiene personal se encontró quebrantado el punto 18; en cuanto a los servicios médicos se vulneraron las reglas 24 y 25; la regla 21 relativa a ropas y cama, y la regla 22 vinculada a la alimentación.