27 de mayo de 2024
27 de mayo de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El hecho tuvo lugar en septiembre del 2011 en el Complejo Penitenciario de Ezeiza
La Procuvin y la Fiscalía Federal n° 1 de Lomas de Zamora solicitaron la elevación a juicio de 7 agentes penitenciarios por torturas
Los efectivos se encuentran acusados de golpear y amenazar brutalmente a un grupo de detenidos en una práctica conocida como “La Bienvenida”, que tiene como objeto, a través de agresiones físicas, someter a quienes ingresan a una unidad carcelaria con el fin de "demostrar quien manda.”

El fiscal federal a cargo de la Fiscalía Federal N° 1 de Lomas de Zamora, Leonel Gómez Barbella, y el fiscal ad-hoc de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), Claudio Pandolfi, solicitaron al Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 1 de Lomas de Zamora que se  eleve a juicio oral a siete agentes penitenciarios por torturas contra un grupo de detenidos en el Complejo Penitenciario Federal 1 de Ezeiza.

Previamente, en base a la apelación interpuesta por los representantes del Ministerio Público Fiscal, el 14 de febrero del 2017 la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata había revocado la falta de merito dictada por el Juzgado de origen y, en consecuencia, dictó el procesamiento con prisión preventiva de los imputados. Los efectivos se encuentran procesados por torturar, mediante puñetazos, patadas y cachetazos, a un grupo de personas privadas de su libertad que fueron ingresados el día de los hechos al Complejo Penitenciario.

Además, según detalla el requerimiento de elevación a juicio, los uniformados utilizaron diversos elementos, tales como palos o varillas, para amedrentar y golpear a las víctimas. El hecho tuvo lugar el 8 de septiembre de 2011 en la Unidad Residencial de Ingresos, tras una revisación médica de rigor.

El grupo de efectivos del Servicio Penitenciario Federal “conformado por al menos el Jefe de Turno Adjuntor Darío Herrero; el Inspector de Servicio Ayudante Principal Gustavo Vivas; el auxiliar Ayudante Principal Osvaldo Páez; el escribiente Ayudante de 5ta. Javier Geneyro Suarez, los Auxiliares de Requisa Ayudante de 1ra. Germán Aguirre; Ayudante de 3ra. Sergio Godoy; y el Subayudante Pablo Pascuali”  realizó un trasladó de forma individual de distintos detenidos a una oficina donde se obligó a los mismos a desnudarse y someterse a las torturas antes descriptas. Mientras sucedían las golpizas, los otros detenidos eran forzados a escuchar la situación en una antesala fuera de la oficina.

Según la presentación del Ministerio Público Fiscal, el delito descripto es conocido en “la jerga penitenciaria como ´La Bienvenida´, practica que tiene como objeto, a través de agresiones físicas, someter a los detenidos que ingresan a una unidad carcelaria con el fin de 'demostrar quien manda', procedimiento que constituye, conforme los criterios de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, un ejercicio ilegal de violencia institucional que el Estado Federal, a través de todos los poderes que lo componen, está obligado a investigar y sancionar”.

Además, el requerimiento de elevación a juicio sostiene que “en virtud de la prueba recolectada, este Ministerio Público Fiscal encuentra por acreditado con la probabilidad que esta instancia requiere, que Darío Daniel Herrero, Gustavo Miguel Vivas, Osvaldo Fermín Paez, Mario Javier Geneyro Suarez, Sergio Godoy, German Eduardo Aguirre y Pablo Cesar Pascuali resultan ser autores de las conductas descriptas”.

El testimonio de una de la victimas citadas describió que los detenidos “fueron golpeados por siete u ocho personas”, al mismo tiempo que agregó “que recibió golpes en todo su cuerpo, y le dijeron que se cambiara de ropa, en ese momento recibió golpes con los bastones o palos que utiliza el personal de requisa, y un personal de requisa le refirió que si iba a volver a hacer la denuncia le iba ir muy mal”.

Respecto a la calificación de los delitos, el  Ministerio Público Fiscal lo enmarcó como tortura y citó la definición de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura de la Organización de Estados Americanos, donde se define que “se entenderá por tortura todo acto realizado intencionalmente por el cual se inflijan a una persona penas o sufrimientos físicos o mentales, con fines de investigación criminal, como medio intimidatorio, como castigo personal, como medida preventiva, como pena o con cualquier otro fin. Se entenderá también como tortura la aplicación sobre una persona de métodos tendientes a anular la personalidad de la víctima o a disminuir su capacidad física o mental, aunque no causen dolor físico o angustia psíquica”.