Intervienen el fiscal federal Ricardo Toranzos y el auxiliar fiscal Ignacio Irigoyen

Salta: prisión preventiva para seis acusados de integrar una banda narcocriminal que enviaba drogas en camiones de fruta y usaba un comedor como pantalla

La organización despachó más de 150 kilos cocaína y marihuana escondidos entre bolsas de limones. La fiscalía logró interceptar el cargamento en Tucumán y fueron detenidas las seis personas imputadas. El presunto líder permanece prófugo y pesa sobre él una orden de captura nacional e internacional.

Seis personas fueron formalmente imputadas por el delito de transporte de estupefacientes agravado y quedaron detenidas con prisión preventiva, acusadas de integrar una organización narcocriminal que el mes pasado envió desde la provincia de Salta a la de Tucumán, 50 kilos de cocaína y 100 de marihuana ocultos en un camión cargado de limones y cuyo presunto líder —aún prófugo—, usaba como fachada un comedor comunitario.

El fiscal federal Ricardo Toranzos, del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta, formuló la imputación en una audiencia de formalización de la investigación penal realizada el 1° de abril pasado, ante la jueza federal de Garantías N°2, Mariela Giménez.

La imputación es por el delito de transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes, en calidad de coautores, y recayó sobre cuatro hombres identificados por sus iniciales como H.A.Z., F.A.M.F., K.E.C. y F.A.P.G., y dos mujeres, M.C.R. y P.A.R. Además, la magistrada dispuso la prisión preventiva de todos/as los/as imputados/as: tres de cumplimiento efectivo y las restantes tres bajo arresto domiciliario.

Asimismo, la jueza fijó un plazo de 90 días hábiles tanto para la medida de coerción como para el avance de la investigación, autorizó peritajes sobre los teléfonos celulares secuestrados y ordenó la captura nacional e internacional de Z.O.T., un séptimo imputado señalado como jefe de la organización.

El inicio de la investigación

Durante la audiencia, el fiscal Toranzos explicó que las detenciones concretadas entre el 29 y el 31 de marzo últimos fueron el resultado de una investigación preliminar iniciada en los primeros meses de 2025.

Según detalló, a partir de otra pesquisa desarrollada en 2024 —que derivó en la condena de tres personas— surgieron referencias sobre tres sospechosos vinculados a maniobras de tráfico de drogas desde Jujuy hacia Tucumán y, en algunos casos, Mendoza. Entre ellos, aparecía mencionado el aún prófugo Z.O.T.

Con esos antecedentes, la fiscalía impulsó intervenciones telefónicas de las que surgieron conversaciones compatibles con actividades de narcotráfico. En una de ellas, el ahora prófugo hablaba de la necesidad de trasladar droga a un paraje de Tucumán y de conseguir transportistas para la maniobra.

Escuchas y logística de la maniobra

De las comunicaciones también surgieron referencias a cantidades de droga (“tenemos 20 kilos en la bolsa”), precios y a la inminencia de una “operación”. El 30 de mayo del año pasado se detectó un contacto entre el presunto líder y H.A.Z., en el que coordinaban un viaje con estupefacientes desde Jujuy hacia Tucumán.

El camión con las drogas fue interceptado sobre la ruta nacional 9, a la altura de la localidad tucumana de Trancas. Foto: Gendarmería Nacional

En los meses siguientes, ambos continuaron en contacto y las conversaciones giraron en torno al traslado de un cargamento de gran volumen, para lo cual necesitaban un camión y una carga lícita que funcionara como cobertura.

La participación de H.A.Z. también quedó reflejada en un diálogo mantenido con su pareja el 14 de febrero pasado, cuando le manifestó “en este viaje vamos limpios”, en alusión a que transportaba bolsas de azúcar y que esa carga impedía ocultar droga.

Ya en marzo, las comunicaciones se intensificaron e involucraron a otros integrantes de la organización que luego fueron detenidos. De acuerdo con la pesquisa, uno de ellos se encargó de introducir la droga dentro de bolsas de limones, mientras que otros tres cumplieron el rol de “coche puntero”.

El 28 de marzo, cuando la maniobra estaba lista para ejecutarse, se detectó la orden de avanzar con el transporte. Frente a ello, la fiscalía, con la intervención del auxiliar fiscal Ignacio Irigoyen y el investigador Pablo Carraro, preparó el operativo de vigilancia e interceptación con personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Intercepción en Tucumán

El procedimiento se concretó el 29 de marzo, luego de localizar un camión que circulaba con una carga de limones procedente de la ciudad salteña de Colonia Santa Rosa. Los investigadores advirtieron que el vehículo realizaba detenciones coordinadas con otro rodado que oficiaba de apoyo.

Definido el punto de control, se requirió la colaboración de Gendarmería Nacional para la requisa. El camión fue detenido sobre la Ruta Nacional 9, a la altura del kilómetro 1.358, en la localidad tucumana de Trancas.

Como resultado del procedimiento, fueron hallados 144 paquetes de droga ocultos dentro de las bolsas de limones. Cincuenta de ellos contenían cocaína, con un peso total de 52 kilos con 215 gramos, mientras que los restantes correspondían a marihuana, con un peso de 100 kilos con 662 gramos.

Uno de los paquetes de droga incautados durante el pesaje. Foto: Gendarmería Nacional

Tras el hallazgo fueron detenidos el conductor del camión y su acompañante, F.A.M.F. Dos días después, y luego de obtener información sobre los domicilios del resto de los involucrados, se realizaron numerosos allanamientos.

Dos de esos procedimientos tuvieron lugar en viviendas del transportista y su acompañante, en San Salvador de Jujuy. También se allanó un inmueble ubicado en el asentamiento Sagrado Corazón, donde se buscaba capturar al presunto jefe de la organización, aunque allí solo fueron encontrados tres familiares, señalados como partícipes en las tareas de apoyo vehicular, como guías o “coche puntero”.

Un comedor comunitario como fachada

De acuerdo con lo expuesto por la fiscalía, uno de los aspectos llamativos de la investigación fue que el principal sospechoso desarrollaba sus actividades desde un domicilio donde funcionaba un comedor comunitario, utilizado presuntamente como pantalla.

En otro de los allanamientos fue detenido el hombre sindicado como responsable de acondicionar la carga de droga. Además, se secuestraron teléfonos celulares, documentación y otros elementos de interés para la causa.

La fiscalía solicitó avanzar con peritajes sobre ese material, ya que no se descarta la participación de otras personas ni la vinculación del prófugo con otras organizaciones dedicadas al narcotráfico en la región.

Prisión preventiva

Al requerir la prisión preventiva, el representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo la gravedad del hecho, la cantidad de droga secuestrada, el impacto sobre la salud pública y la elevada escala penal prevista para el delito, cuya pena mínima es de 6 años de prisión.

También señaló riesgos procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación, especialmente por la condición de prófugo atribuida al presunto cabecilla de la banda, quien podría ser favorecido, en caso de que los imputados quedaran en libertad.

La jueza hizo lugar al planteo fiscal y confirmó las medidas de coerción solicitadas, aunque tres en modalidad efectiva y los otros tres con arresto domiciliario.