A cargo del fiscal federal Javier Arzubi Calvo, con funciones de coordinador de Distrito

Comunicado de la Unidad Fiscal Rosario sobre la desaparición de material radioactivo de una clínica

El martes 16 de junio se denunció el faltante de una cápsula de Cesio-137, que se utiliza para calibrar equipos de medicina nuclear. Se activó un protocolo nacional para evitar su manipulación. Según los informes técnicos recibidos, el material tiene un “bajo riesgo” para la salud.

Tras la desaparición de una cápsula de Cesio-137 (isótopo radiactivo artificial que tiene usos industriales y de calibración de equipos de medicina nuclear), se informa que la Unidad Fiscal Rosario abrió una investigación penal a cargo del fiscal federal Javier Arzubi Calvo, con funciones de coordinador de Distrito, y la participación de la fiscal Soledad García, titular del Area de Atención Inicial.

El Cesio-137 es un elemento radiactivo artificial que se genera como subproducto de la fisión nuclear en reactores y armas nucleares. Emite radiación gamma, altamente penetrante y tiene usos industriales y médicos, fundamentalmente para diagnósticos y tratamientos oncológicos.

En el caso, los representantes del MPF ordenaron la toma de declaraciones testimoniales al personal del instituto cardiológico donde estaba la cápsula y dispusieron el relevamiento de cámaras de videovigilancia. Además, ayer se realizó una inspección ocular en la clínica.

La fiscalía recibió también el informe técnico de la División Riesgo Radiológico y Nuclear de la Superintendencia de Bomberos de Policía Federal Argentina (PFA) respecto al grado real de peligrosidad y sobre los antecedentes de uso en atentados al material radiactivo sustraído. 

En ese informe se concluyó que la sustancia posee una “baja actividad”, lo que se traduce en principio en un bajo valor de dosis de radiación. No obstante, la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) activó un protocolo de advertencia a toda la población para tomar medidas precautorias ante su hallazgo y los riesgos de una incorrecta manipulación. Ademas, indicaron que en caso de encontrarla, deben avisarlo a los siguientes números telefónicos: guardia Sistema de Intervención en Emergencias Radiológicas (SIER): (011)-154-4718686; (011)-154-4703839; (011)-154-4214581. 

El informe

En primer lugar, el organismo describe los componentes del elemento, que fue adquirido en 2007:

  • Radionucleido: Cesio-137. 
  • Actividad: 103 µCi al año 2007. 
  • Forma física: Gel.  
  • Envase: Plástico.  
  • Blindaje: Plomo.

Luego, explica que esa fuente radioactiva es utilizada habitualmente para la calibración de equipos de laboratorio en servicios de medicina nuclear. Se trata de una fuente del tipo “abierta”, por lo que presenta un riesgo de irradiación, contaminación e incorporación.

Un blindaje de plomo similar al del material extraviado.

De acuerdo al informe técnico, esta fuente posee “una baja actividad”, lo que se traduce en principio, en un bajo valor de Dosis de radiación que puede entregar al cuerpo. Para arribar a esa conclusión, la División Riesgo Radiológico y Nuclear de la PFA realizó diversos cálculos e hipótesis.

Al consultar la tabla de radionucleidos recomendada por el Organismo Internacional de Energía Atómica, se estableció que el radionucleido Cesio-137 es un emisor Beta, y que la radiación gamma proviene de su “hija” de decaimiento, el Bario-137 metaestable, que posee un período de semidesintegración de 30 años y ocho meses. Con esta información, se calculó que han transcurrido 19 años desde la referencia de la actividad.

La fuente de calibración compuesta por Cesio-137, se trata de un elemento en forma de gel, contenida en un envase plástico transparente que, a su vez, se resguardaba dentro de una capsula blindada de plomo de 12 centímetros de alto y unos 10 centímetros de ancho.