08 de febrero de 2023
08 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Se desempeñaba como suboficial en la División Suministros
La Procelac denunció por lavado a un ex jefe del SPF condenado por narcotráfico
Armando Vallejos integraba una banda que transportaba droga en vehículos de esa institución, delito por el que en mayo pasado fue condenado a doce años de prisión. En base a las incongruencias patrimoniales suyas y de su entorno familiar, la Procuraduría especializada denunció la “posible canalización de fondos de procedencia ilícita en el circuito de la economía formal”.

El fiscal general a cargo de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), Carlos Gonella, denunció penalmente por lavado de activos a un ex agente del Servicio Penitenciario Federal (SPF) –Armando Hipólito Vallejos -, condenado en mayo pasado a la pena de doce años por delitos vinculados al tráfico de estupefacientes. En base a las incongruencias entre el incremento patrimonial evidenciado tanto por Vallejos como por su entorno familiar (plazos fijos, bienes inmuebles, compra de moneda extranjera, vehículos de alta gama) y el nulo perfil comercial, la Procuraduría especializada señaló que se podría estar frente a la “posible canalización de fondos de procedencia ilícita en el circuito de la economía formal”. La denuncia alcanza a su cónyuge, Elizabeth Galeano, y a su cuñado, Javier Galeano.

“Narcopenitenciarios”

El 24 de mayo de 2011, durante un control de rutina desplegado en la ruta nacional 12 (a la altura del kilómetro 1466, en Misiones), Gendarmería detuvo un camión del SPF que transportaba 2.370 kilogramos de marihuana. En ese entonces, Vallejos se desempeñaba como suboficial en la División Suministros del SPF. La pesquisa pudo establecer que era quien autorizaba u ordenaba la salida de los vehículos sin hojas de ruta, siendo que en algunos supuestos los viajes ni siquiera eran asentados en las planillas correspondientes. De hecho, a Vallejos se dirigió telefónicamente quien conducía el vehículo al momento del control, bajo la súplica “no me deje sólo”, según el testimonio de los gendarmes.

En mayo pasado, el Tribunal Oral Federal de Posadas lo condenó a doce años de prisión al encontrarlo partícipe necesario del delito de transporte de estupefacientes, agravado por la pluralidad de intervinientes. Junto a otro agente del SPF y un comerciante -apuntados todos ellos por la Fiscalía como los líderes de la organización- fueron quienes recibieron las penas más altas, en el marco de la causa conocida como los “narco-penitanciarios”.

Vallejos tenía 19 años de antigüedad en la fuerza y vivía en una lujosa mansión ubicada en la localidad de Esteban Echeverría, Provincia de Buenos Aires, lugar en el que fue detenido en junio de 2011.

Operaciones sospechosas

La investigación de la Procelac se originó a partir de una serie de reportes originados en el sistema de prevención anti-lavado que daban cuenta de movimientos bancarios (acreditaciones de cheques, transferencias, depósitos en dólares) por montos significativos y sin la correspondiente documentación que respaldase el origen del dinero. Los distintos pedidos de informes a reparticiones públicas dieron cuenta, por ejemplo, que desde 2007 Armando Vallejos compró y vendió moneda extranjera por más de $161.000 y más de $88.000, respectivamente; realizó inversiones en plazos fijos por $400.000 (con frecuencia cancelados con anticipación); y que mantenía la titularidad de al menos tres rodados a su nombre y uno a nombre de su esposa, Elizabeth Galeano. Como contrapartida, entre los ejercicios fiscales de 2006 y 2014, no presentó declaración jurada alguna sobre impuestos a las Ganancias y Bienes Personales. Su cónyuge, por ejemplo, percibió entre 2006 y 2008 remuneraciones por un máximo cercano a los $1.600, pese a lo cual compró dólares por un total de casi U$S 32.000 entre enero y mayo de 2011.

De acuerdo a lo señalado por la Procelac, este notable incremento patrimonial por parte del imputado y su entorno familiar -sumado a la modalidad empleada para hacer circularizar y acreditar dinero, a saber, depósitos en efectivo que imposibilitaron identificar la identidad de los depositantes y el origen de los fondos- “no pueden desvincularse de la existencia de una causa por el tráfico de más de dos toneladas de estupefacientes por la que Armando Vallejos fue condenado, y merecen un tratamiento y análisis conjunto, único y global”. En consecuencia, la Procuraduría especializada solicitó una batería de medidas probatorias tendientes a establecer, entre otros objetivos, la existencia de bienes a nombre de otros familiares.