03 de agosto de 2020
03 de agosto de 2020 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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El hecho tuvo lugar en febrero de 2012, a bordo de una embarcación de bandera china
Comenzó el juicio a un ciudadano filipino por un doble homicidio en altamar
Reich Alvarado Longno se encuentra acusado de haber propinado treinta heridas de arma blanca a dos compañeros de tripulación, mientras navegaban en aguas internacionales rumbo al puerto de la Ciudad de Buenos Aires. El juicio se encuentra a cargo del TOF N°1 y en representación del Ministerio Público Fiscal interviene el fiscal general Miguel Ángel Osorio.

Una funda de cuchillo, una botella de vodka vacía, un cuadro, el mobiliario y el piso con manchas de sangre fue el panorama que personal de Prefectura se encontró al realizar una inspección visual en la Sala de Marineros del buque de bandera china Maersk Luz, en el marco de una causa iniciada para investigar un doble homicidio ocurrido en febrero de 2012 en altamar.

El hecho comenzó a ser juzgado ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de la Capital Federal  hoy por la mañana, y tiene como único imputado al ciudadano de nacionalidad filipina Reich Alvarado Longno por el doble crimen en la embarcación en la que víctimas y presunto victimario prestaban funciones. Por parte del Ministerio Público Fiscal intervienen el titular de la Fiscalía General N°7, Miguel Ángel Osorio, y la auxiliar fiscal Sabrina Cabrera.

En la audiencia, celebrada en los tribunales de Comodoro Py 2002, se leyó el requerimiento de elevación a juicio. Como intérprete para Longno ofició el vicecónsul de la República de Filipinas en el país, Miguel Carlo Hornilla.

El hecho que conforma el objeto procesal del debate oral y público, de acuerdo a la acusación, tuvo lugar el 17 de febrero de 2012 a bordo del buque Maersk Luz de bandera de la Región Administrativa Especial Hong Kong de la República Popular China, mientras se encontraba navegando aguas internacionales, a unas treinta millas náuticas de la costa de Brasil. Había zarpado del puerto de Santos, en Brasil, y navegaba con destino a la Ciudad de Buenos Aires. En la madrugada de esa jornada, aproximadamente a las 2.30 horas, un marinero que se encontraba realizando un recorrido de vigilancia observó gotas de sangre en la cubierta, por lo que se le dio aviso al capitán, quien al ingresar a la Sala de Recreación vio a Longno con el torso desnudo y manchas de sangre, con un cuchillo en una mano y otros cuatro en su cintura, tras lo cual ordenó que se de la señal de alarma. Posteriormente el acusado -visiblemente nervioso y agresivo- huyó y apareció en la Sala de Navegación portando un cuchillo y dos sierras, entabló un diálogo con el capitán en el cual refirió que quería hablar con su novia y luego arrojarse al mar.  Además, le dijo que él era un buen capitán, pero que las víctimas eran “muy lentas”, y que debido a eso “ahora estaban en el cielo”. Tras aproximadamente una hora de tensión logró ser reducido por varios integrantes de la tripulación.

Los cuerpos sin vida de las dos víctimas- Leodegario Jr. Luna Lbores y Marlon Guirjem Tingson, ambos de nacionalidad filipina- fueron encontrados en la Sala de Recreación donde fue visto por primera vez el acusado. De acuerdo a las pericias practicadas, cada uno de ellos presentaba más de treinta lesiones producidas por arma blanca en el tórax y abdomen. El imputado habría utilizado al menos cinco cuchillos, una sierra y un serrucho.

La causa tuvo un extenso recorrido judicial, principalmente en virtud de una serie de planteos vinculados a la competencia territorial para juzgar el hecho.

Al formular el requerimiento de elevación a juicio, en noviembre de 2017, el fiscal Federico Delgado repasó los diversos elementos probatorios recolectados en la instrucción, en especial los testimonios coincidentes de los tripulantes que presenciaron la secuencia desde el hallazgo del acusado -ensangrentado y con armas blancas en la mano- hasta su detención. En este sentido, uno de los testigos sostuvo que  los involucrados habían mantenido una pelea la Navidad anterior a los hechos, y que cuando tomó contacto con el imputado, con posterioridad a su detención, éste le refirió que los había matado porque habían agraviado a su familia. Asimismo, se tomaron muestras de todos los elementos secuestrados de los que se valió Longno para cometer los crímenes. En todos ellos se detectó la presencia de sangre humana, y los perfiles genéticos obtenidos de ellos fueron atribuibles a uno, dos, o tres individuos de sexo masculino, mezclados según el arma de que se trate.

Los exámenes químicos y toxicológicos sobre los cuerpos arrojaron que las víctimas Marlon Guirjem Tingson y Leodegario Jr. Luna Labores tenían 3,24 y 2,31 gramos por litro de alcohol etílico en sangre, respectivamente. Además, todavía a bordo, el Capitán de la embarcación había ordenado un análisis de alcoholemia sobre el acusado que arrojó resultados positivos en un porcentaje mínimo, aunque consideró que podía deberse a las cuatro horas que transcurrieron desde los hechos hasta el momento de realización de la prueba.

El Tribunal, integrado por José Antonio Michilini, Ricardo Basílico y Adrian Grunberg, dispuso un cuarto intermedio hasta el jueves 21 de noviembre a las 9:30 de la mañana.