03 de febrero de 2023
03 de febrero de 2023 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Interviene la Fiscalía General N° 10 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional
Comenzó el juicio contra un hombre acusado de abusar sexualmente de su hija durante diez años
Durante las primeras audiencias declararon la víctima, sus familiares y su novio de ese momento. El imputado estuvo prófugo un año hasta que fue localizado en Paraguay. En la acusación se describió la amenaza telefónica que hizo a la víctima mientras eludía su captura.

Ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº10 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires comenzó la semana pasada el juicio seguido a Hugo Javier Gentili, acusado de abusar sexualmente de su hija durante diez años, tanto en la casa donde vivían como en distintos albergues transitorios de la Ciudad de Buenos Aires. En el debate, interviene la Fiscalía General N° 10 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional, interinamente a cargo de Oscar Ciruzzi y con la colaboración de la auxiliar fiscal Mariana Ríos.

“Soy inocente”, expresó el acusado ante los jueces Alejandro Noceti Achaval, Gabriel Vega y la magistrada Marcela Rodríguez y luego sostuvo que no iba a declarar nada más ni iba a contestar preguntas. El hombre de 46 años está detenido desde agosto de 2018, luego de que lo extraditaran desde Paraguay.

En el requerimiento de elevación a juicio, realizado por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 62, se enumeraron los diversos episodios por los que se acusa a Gentili, perpetrados a lo largo de los años: abusos sexuales simples (agravados por haber sido cometidos por el padre de la víctima) y abusos sexuales con acceso carnal o gravemente ultrajantes.

La acusación incluyó también el hecho de que algunos de los abusos fueron perpetrados en presencia del hermano de la víctima, por lo que la fiscalía consideró que Gentili debía ser juzgado por los delitos de “exhibiciones obscenas y corrupción de menores”. Además, en el requerimiento se describió una situación donde el imputado amenazó telefónicamente a la víctima unos meses después de que presentara la denuncia contra él.

La joven declaró en el juicio la semana pasada y de forma detallada explicó cuándo habían comenzado los abusos sexuales y cómo, a medida que iba acercándose a los 18 años, las situaciones violentaban aún más su intimidad. El testimonio de la joven hizo hincapié en lo que le decía su padre, además de relatar las situaciones y lugares donde fueron cometidos los abusos y la resistencia que ella presentaba.

En las audiencias ya declararon la madre de la víctima; compañeras de colegio de la chica y el que fue novio de la joven durante un período de tiempo que coincidió con los abusos denunciados, además de otros familiares. En la próxima audiencia, prevista para el jueves 17 de junio, se presentará el hermano de la denunciante y el médico que intervino durante la instrucción en la realización de la Cámara Gesell.

La víctima explicó de forma detallada cuándo habían comenzado los abusos sexuales y cómo, a medida que iba acercándose a los 18 años, las situaciones violentaban aún más su intimidad.

La investigación del caso

La denuncia fue presentada el 25 de julio de 2017 y de forma simultánea la defensa del acusado solicitó la exención de prisión con el objetivo de que no se ordenara su detención durante el proceso judicial. En aquel momento, la fiscalía consideró que el entorpecimiento de la causa era un riesgo inminente, ya que Gentili estaba imputado de haber amenzado por años a su hija afirmándole que las mataría a ella y a su madre si lo denunciaban. En la presentación judicial, la denunciante solicitó medidas de protección para ella y su familia porque tenía miedo de lo que podría llegar a hacer su padre.

Para ese momento, el hombre se había ausentado del domicilio y, como no se lo había ubicado en ningún otro lugar, se había dictado su orden de captura a nivel nacional. En la resolución que firmó el juez Luis Schegel el 31 de julio de 2017, donde se le rechazó la exención de prisión, se mencionaba “una clara reticencia a someterse al presente proceso penal”. Un mes después, el 30 de agosto de 2017, se decretó su captura internacional, luego del trabajo que llevaron adelante las fuerzas de seguridad a pedido de la fiscalía, a través del cual se determinó que Gentili se encontraba en Paraguay.

En noviembre de 2017, cuando aún se encontraba prófugo, Gentili llamó a su hija una madrugada. Ese llamado fue incorporado al expediente y allí se escuchó al hombre pedirle perdón a su hija para luego volver a amenazarla y recriminarle: “Bancatela ahora, todos los días, noche y día, voy a ver dónde carajo están, uno a uno van a pagar”.

El llamado del acusado a la víctima mientras estaba prófugo quedó grabado: “Bancatela ahora, todos los días, noche y día, voy a ver dónde carajo están, uno a uno van a pagar”.

En ese mismo diálogo telefónico, Gentili le marcó que “se haga cargo de su responsabilidad”, ya que supuestamente era la chica quién lo “buscaba” y que él “no le ponía un arma en la cabeza” al momento de los abusos. Durante la conversación, la denunciante le recordó las veces que lloró y que se resistió de múltiples maneras. “No te hagas la santita”, le gritó el acusado.

Ese llamado fue señalado en el requerimiento de elevación a juicio como un elemento clave para demostrar que Gentili tenía pleno conocimiento de los hechos imputados, además de la forma en la que responsabilizaba a la víctima por los abusos.

Tras una serie de medidas que involucraron este tipo de escuchas directas y otras herramientas de investigación, la Fiscalía 62 (con la colaboración de los funcionarios Martín Duhalde y Ezequiel Ferrer) pudo detectar a las personas que colaboraron para que Gentili evadiera el accionar judicial. Específicamente, pudieron identificar quién le enviaba dinero a través de una compañía financiera a Paraguay. El 29 de junio de 2018, el hombre fue detenido en Asunción. El 25 de julio de ese año quedó confirmada la extradición y Gentili llegó al país en agosto de 2018 para ser indagado. En ese momento también se negó a declarar.

En el requerimiento de elevación a juicio, en septiembre de 2018, el fiscal Ariel Yapur remarcó que una de las amenazas que Gentili le dirigía a su hija consistía en marcarle que tenía fotos y videos suyos íntimos y que podía divulgarlos. “El amedrentamiento permanente con la publicación de dicho material fue uno de los mecanismos que el acusado utilizó para doblegar la voluntad de la víctima y obligarla a mantener relaciones sexuales cuando ya era mayor de edad, a lo que se suma, que ésta última venía sufriendo abusos sexuales de todo tipo desde temprana edad”, se explicó. Para la fiscalía de instrucción, quedó evidenciado el modo en que la chica fue “doblegada psíquica y físicamente” por su padre desde que tenía 8 o 9 años.