28 de febrero de 2024
28 de febrero de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Intervino el fiscal Guillermo Morosi
Condenaron a once años de prisión a un comerciante por abusar sexualmente de una joven venezolana
Irineo Humberto Garzón Martínez fue considerado responsable del delito de “abuso sexual con acceso carnal”. Los fundamentos se conocerán el próximo 9 de febrero. Los hechos ocurrieron hace dos años dentro de un local comercial en el barrio porteño de Balvanera, donde la víctima había concurrido para conocer los detalles de una oferta laboral publicada en Facebook.

El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº18 condenó ayer a once años de prisión a un comerciante por abusar sexualmente de una joven venezolana a la que había empleado para trabajar en su local, en el barrio porteño de Balvanera, en 2021. En el debate intervino el fiscal Guillermo Morosi, que había solicitado 13 años de prisión. Los fundamentos se conocerán el próximo 9 de febrero.

Irineo Humberto Garzón Martínez fue considerado responsable del delito de “abuso sexual con acceso carnal”. Los jueces Domingo Altieri, Luis Márquez y Darío Medina ordenaron también que se disponga la obtención y extracción del perfil genético del condenado para que sea remitido al Banco de Datos Genéticos, de acuerdo a la Ley N°26.879, que creó el Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual.

De acuerdo a la acusación, el hombre había publicado una oferta laboral en el grupo “Venezolanos en Argentina”, en la red social Facebook. La víctima, quien entonces tenía 18 años, respondió al aviso el 20 de enero de 2021 y tres días más tarde, luego de un intercambio de mensajes, fue hasta el local a la hora acordada, donde encontró la persiana baja. Enterada su madre de lo que ocurría, llamó al hombre para decirle que la joven estaba frente al comercio, por lo que el acusado la hizo pasar y le explicó los detalles del trabajo. Al mismo tiempo, el sujeto le hizo preguntas sobre cuestiones de índole personal y ajenas al trabajo que ofrecía.

El local abrió poco después, a las diez de la mañana, y la víctima se quedó en el salón de ventas. De acuerdo con la prueba, en un momento Garzón Martínez se le acercó desde la parte de atrás del lugar y le quiso dar un beso, mientras le preguntaba si le gustaba el vodka y le decía que “necesitaba una pareja para que se quedara con el negocio y así poder abrir otra sucursal”.

Pasado el mediodía, el hombre bajó las persianas del local, le ofreció a la joven algo para tomar pero ella respondió que sólo bebería agua. Cerca de las 14.00, la madre de la joven -que estuvo en contacto vía Whatstapp con ella desde que llegó al lugar- le preguntó si estaba todo bien y la joven le respondió que se quería ir, que estaba asustada y que el hombre había cerrado el local.

La joven víctima también le escribió a su hermana un mensaje donde dio cuenta que se sentía mal y que sospechaba que el dueño del local la había drogado. La hermana de la chica alertó a su madre, quien se comunicó al sistema de emergencias 911 y concurrió al lugar.

Finalmente, cuando la madre de la joven llegó al comercio se encontró con la policía -que había llegado alertada por el llamado al 911-, a quien advirtió lo que ocurría. Los oficiales comenzaron a golpear la persiana del lugar, pese a lo cual el hombre no les dio acceso.

Frente a ello y luego de hacerse de la llave que había quedado colocada desde adentro de la puerta de la persiana, la policía logró ingresar al lugar, en cuyos fondos encontró a la víctima desvanecida y en estado de shock, por lo que debió ser trasladada al Hospital Ramos Mejía.

De acuerdo a lo expuesto por el Ministerio Público Fiscal, el imputado aprovechó que la víctima estaba confundida e indefensa -tras haber ingerido una bebida que él le dio- para desvestirla y abusar sexualmente de ella, causándole lesiones en distintas partes del cuerpo.

En la investigación de la causa intervino la titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°41, Silvana Russi.