15 de septiembre de 2019
15 de septiembre de 2019 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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La Fiscalía General Nº1 y la DOVIC representan al Ministerio Público Fiscal
Empezó el juicio al policía acusado por la tentativa de homicidio de Lucas Cabello
En la primera audiencia declararon la madre, la hermana y la ex pareja de la víctima, además de una persona que trabajaba a la vuelta de donde ocurrió el hecho, en La Boca. El joven, actualmente de 24 años, recibió en 2015 tres disparos que le ocasionaron graves lesiones a su salud.

El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 1 comenzó hoy con el debate oral y público al que el efectivo policial Ricardo Gabriel Ayala llegó acusado de disparar tres veces contra Lucas Cabello, en noviembre de 2015. En la causa interviene la fiscal general Irma Adriana García Netto -a cargo de la Fiscalía General Nº1- y colabora la Dirección General de Orientación, Acompañamiento y Protección a las Víctimas (DOVIC).

De acuerdo al requerimiento de elevación a juicio realizado por la fiscal Susana Calleja, a cargo de la Fiscalía de Distrito del barrio de La Boca, junto al por entonces titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin) Miguel Palazzani, Ayala fue acusado por el delito de “homicidio agravado por el abuso de la función de miembro integrante de una fuerza policial, en grado de tentativa”. En el debate hay dos querellas: una que representa a Lucas y otra por la Liga por los Derechos del Hombre. Los abogados de la víctima acusan al policía por el delito de “homicidio agravado por la condición de miembro de una fuerza de seguridad y por haber sido cometido por ensañamiento y alevosía”, también en grado de tentativa.

Según la acusación, Ayala intentó matar a Cabello el 9 de noviembre de 2015 cerca de las 15:45 en la puerta de su casa, ubicada en Martín Rodríguez al 500. En el requerimiento se hizo hincapié en que los tres disparos “pusieron en riesgo su vida y le han provocado severísimas lesiones”, con secuelas neurológicas posiblemente irreversibles.

Según la acusación, Ayala intentó matar a Cabello el 9 de noviembre de 2015 en la puerta de su casa.

La audiencia
Al comienzo, se le notificó a Ayala que podría declarar cuando quisiera hacerlo. El imputado se negó a hacerlo por el momento, de manera que se leyó la indagatoria que dio durante la etapa de instrucción de la causa. Allí sostuvo que habían tenido un altercado la noche y que el día en cuestión se habían cruzado, que Lucas lo amenazó primero y luego lo apuntó con un arma, por lo que él, ante esa agresión, le disparó.

Después, los jueces Adrián Pérez Lance, Luis Salas y Fernando Ramírez comenzaron con las declaraciones de los testigos. La primera fue la madre de Cabello, quien no estaba en la vivienda cuando sucedieron los disparos sino que una vecina la fue a buscar a su trabajo para decirle que su hijo había sido baleado. Explicó que fue hasta la casa y de ahí al hospital, donde luego de varias horas pudo saber cómo estaba la víctima. Recordó que se enteró de los detalles de lo sucedido porque se lo contó la por entonces pareja de Lucas, quién le refirió que los disparos los había hecho un policía que estaba de custodia en la puerta de al lado de la casa. “La vida que llevamos ahora no se parece en nada a la de antes: mi hijo está vivo pero le arrebataron su vida igual, no puede criar a su hija, ni jugar a la pelota ni estudiar ni seguir trabajando”, se lamentó.

"Mi hijo está vivo pero le arrebataron su vida igual", se lamentó en la audiencia la mamá de la víctima.

Luego declaró la hermana de la víctima. Indicó que escuchó los tiros cuando estaba en su cuarto y que salió al patio cuando oyó a su cuñada a los gritos. En ese momento, sobre el pasillo de ingreso, cerca de la puerta, vio a su hermano ensangrentado en el piso. Ante esta situación, salió a pedir ayuda, por lo que entró a la casa de al lado donde sabía que había un policía siempre de custodia. Agregó que le pidió ayuda a Ayala, que estaba ya dentro de una habitación, pero que éste no le respondió. Aclaró que, en ese momento, ella no sabía que el policía le había disparado a Lucas. Cuando bajó, de acuerdo a su relato, vio como se llevaban a su hermano en un auto hasta el hospital.

Después fue el turno de declarar de la ex pareja de Lucas, madre de su hija. Marcó que ese día se despertaron cerca del mediodía y que pasadas las dos de la tarde ella se fue a lavar la ropa al patio de atrás. Cuando volvió para colgarla, vio a su por entonces novio en la puerta de la casa que hablaba con alguien. Ella se asomó, le dijo que entrara pero no hubo respuesta. De acuerdo a lo que relató, en ese momento, y cuando Lucas estaba ya con la puerta abierta pero de espaldas a ella, el policía le disparó a la altura de la cara. Ella fue a auxiliarlo y cuando se arrodilló junto a él e insultó a Ayala, éste volvió a disparar dos veces más. Contó, además, que comenzó a pedir ayuda a los gritos, que vio pasar a la hermana de Lucas y que luego unos vecinos los llevaron en auto hasta el hospital Argerich.

La última persona en brindar testimonio fue una mujer que trabajaba ocasionalmente a la vuelta de Martín Rodríguez al 500. Explicó que esa tarde se había tomado el colectivo y que había bajado sobre la Avenida Almirante Brown y que cuando estaba caminando por Villafañe, cruzando Martín Rodriguez, escuchó un disparo. Al llegar a la vereda, vio a un policía que tiraba hacia una puerta, oyó “dos o tres disparos más” y que el hombre se metía en una casa. Al acercarse, observó a un chico con sangre en sus pantalones tirado sobre un pasillo dentro de una casa y a una chica pidiendo ayuda.