Nueva audiencia

En el juicio a "Pity" Álvarez por homicidio, la hija de la víctima declaró que no existía un conflicto entre el músico y su padre

El testimonio de la joven fue incorporado al debate a pedido del fiscal Sandro Abraldes. Además, se presentaron ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 dos integrantes del Cuerpo Médico Forense y una médica legista de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. El juicio continuará el próximo miércoles 16 de septiembre.

Tras el rechazo que firmó la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional al pedido que realizó la defensa de Cristian “Pity” Álvarez (54) para recusar a los tres integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29, el debate por el homicidio de un hombre en el barrio Samoré de Villa Lugano, en julio de 2018, continuó con las declaraciones de cuatro testigos, entre los que se encontró la hija mayor de la víctima.

El testimonio fue solicitado en la misma audiencia por fiscal general Sandro Abraldes, a cargo de la Fiscalía General ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional N°27, que explicó que su testimonio no había sido incorporado anteriormente porque la joven era menor de edad tanto al momento de los hechos como en la citación a juicio de los testigos. Si bien la defensa del imputado se opuso y luego pidió que se anulará la declaración, el tribunal —integrado por los jueces Gustavo Goerner, Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro— rechazó ambas solicitudes.

Ante las preguntas de la fiscalía, la joven de 24 años sostuvo que no existía un conflicto entre Cristian Díaz y el músico, a diferencia de lo que había expresado Álvarez durante las indagatorias que brindó en la instrucción de la causa. Recordó que vio a su padre por última vez el 11 de julio de 2018 (horas antes del fallecimiento) y que no notó nada extraño.  Al finalizar su exposición pidió que "se haga justicia" y que se decida "con las pruebas que tienen" y "sin ningún tipo de beneficio”.

Las médicas

Antes de la declaración de la hija de Díaz se presentó la médica forense que realizó la autopsia y que ya había comenzado a exponer en una audiencia anterior, que había quedado suspendida por el estado de salud del imputado y el pedido para apartar a los jueces y al fiscal que había hecho la defensa. En su exposición, sostuvo que los disparos fueron cuatro y realizados a corta distancia. A ello le agregó que las lesiones se produjeron cuando la víctima aún estaba con vida.

Luego, se presentó médica legista de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires que examino a Álvarez después de que se entregara en la comisaría del barrio de Villa Lugano. Según sostuvo y dejó asentado en su informe, lo encontró “vigil" pero "con tendencia al sueño". De todas formas, dejó en claro que respondía a los estímulos verbales “en forma coherente” ya que contestó y cumplió con todo lo que se le requirió en ese momento. Por último, estuvo en el juicio una de las integrantes del Cuerpo Médico Forense que examinó al músico en octubre de 2018, tres meses después del homicidio de Díaz. Al repasar su informe, recordó que el imputado estaba "lúcido y orientado" y que respondió a las preguntas que se le realizaban.

El debate continuará el próximo miércoles 16 de septiembre a partir de las 12 con una nueva convocatoria de testigos.

El caso

Álvarez está acusado del homicidio agravado por el uso de arma de fuego, que prevé una pena de hasta 25 años de prisión. Según la acusación, el hecho ocurrió durante la madrugada del 12 de julio de 2018. En esa oportunidad, ambos hombres comenzaron a discutir y luego a pelear, por lo que el músico habría sacado una pistola que llevaba en el bolsillo derecho de su campera y le habría disparado en la cabeza. La víctima cayó al piso y el imputado realizó tres disparos más hacia la misma zona.  Tras esto, huyó del lugar y fue detenido horas después. Según el peritaje, la víctima falleció por “lesiones por proyectiles de arma de fuego en región cefálica y hemorragia interna”.

El arma homicida fue recuperada de una alcantarilla donde había sido descartada. Foto de archivo: Policía de la Ciudad

En una parte de su indagatoria, Álvarez había dicho que conocía a la víctima y que le había robado dinero de una mochila cuando fue con él a comprar droga al Barrio Padre Rodolfo Ricciardelli (antes conocido como villa 1-11-14). Según sostuvo, se lo cruzó aquella noche cuando salía hacia un recital de Ulises Bueno. “Me empecé a sentir ansioso. Sentí que estábamos muertos. Se volvió todo confusión, locura y miedo”, relató en relación al momento en que habría disparado contra Díaz.