21 de julio de 2024
21 de julio de 2024 | Las Noticias del Ministerio Público Fiscal
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Los fundamentos se conocerán el próximo 30 de noviembre
Homicidio del ciclista en Palermo: condenaron a prisión perpetua al acusado
Fue por decisión del Tribunal Oral en lo Criminal Nº11, en línea con lo solicitado por el fiscal Carlos Giménez Bauer.

Los jueces Floreal Ricardo Daniel De Laurentis, Enrique Pose y Jorge Horacio Romeo condenaron hoy a prisión perpetua a Facundo Salas por asesinar al ciclista Pablo Tonello, en junio de 2014, en línea con lo solicitado por el fiscal Carlos Giménez Bauer. Los fundamentos del fallo se conocerán el próximo 30 de noviembre.

El Tribunal Oral en lo Criminal Nº11 condenó a Salas por los delitos de “homicidio calificado por haber sido cometido criminis causa; y robo con arma de fuego cuya aptitud no pudo tenerse por acreditada en forma reiterada”. Rechazaron el pedido de la defensa de declarar la inconstitucionalidad de la prisión perpetua y ordenaron que se extraigan testimonios por una posible infracción a la ley por el consumo de marihuana dentro del penal, según estableció un informe médico que se le realizó al joven en el juicio. La instrucción de la causa estuvo a cargo de la fiscal Estela Andrades, titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción n°1.

La causa

El 30 de julio de 2014, pasadas las nueve de la mañana, Facundo Salas interceptó a Pablo Tonello, de 27 años, cuando éste circulaba por la Avenida Del Libertador a la altura de la calle Teodoro García, camino hacia su trabajo en Barracas. El acusado quiso robarle su bicicleta pero la víctima se resistió. Forcejearon y Salas sacó su revolver calibre 22mm. Le disparó tres veces: en el tórax, en el abdomen y en la pierna, lo que le provocó la muerte minutos después.

Luego de enfrentarse con un motociclista, el joven de 20 años huyó. A unos cien metros del lugar, Salas le apuntó a otro hombre para robarle la bicicleta. Una vez que la tuvo, cruzó el puente peatonal que hay en la zona y la abandonó frente al club de golf allí ubicado. Minutos después, interceptó a otro joven, sobre la avenida Valentín Alsina. Se abalanzó sobre él y lo tiró de la bicicleta. Cuando éste intentó resistir el robo, Salas sacó el arma y martilló el gatillo, por lo que el joven desistió y el acusado se alejó.

Al comienzo de la investigación, se realizó una rueda de reconocimiento entre los testigos que presenciaron el homicidio de Tonello y la posterior huida del joven, que tuvo resultado negativo. Salas fue detenido un mes después de los hechos, en Entre Ríos. La División Homicidios de la Policía Federal lo encontró en Concordia, donde se había refugiado en la casa de un familiar. En la segunda rueda de reconocimiento fue identificado por cuatro personas. Todas declararon en el juicio e incluso dos de ellos lo reconocieron en la sala de audiencias.

Durante el juicio se realizó un estudio para determinar si el acusado era compatible con alguno de los supuestos del artículo 34 inciso 1 del Código Penal, que enumera los posibles casos de inimputabilidad. Las resultados del informe, presentados y expuestos por un profesional del Cuerpo Médico Forense concluyeron: “El acusado sabe lo que hace y hace lo que quiere y al momento de los hechos pudo comprender la criminalidad del acto y dirigir sus acciones”.

En su alegato, el fiscal había considerado que la “resistencia de la víctima” fue el detonante, “la razón” por la cual mató a Tonello. “Disparó cuando estaba en el medio del forcejeo, lo hizo para asegurar su robo” explicó. Afirmó que el acusado “quiso ese resultado” y por eso disparó a zonas vitales.“Nadie sale con un arma, salvo que seas policía: salió a robar bicicletas, sabía que podía lastimar o matar”, argumentó.

“Mostró un desprecio total por la vida: el último chico salvó su vida por reflejo, esa fue la diferencia para que hoy no haya dos muertos”, recalcó el fiscal. Manifestó que, si bien ninguna sanción penal puede medir el valor absoluto de la vida ni tampoco el dolor de los familiares, correspondía que Salas fuera condenado a prisión perpetua. “La víctima trabajaba, estudiaba y no pudo elegir su futuro: el acusado eligió su futuro y el de los demás”, concluyó.