Audiencia ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17

Juicio al médico Lotocki: peritos explicaron cómo la muerte del paciente “empezó a ocurrir mucho tiempo antes” y mencionaron “deterioros no atendidos”

Un grupo de ocho profesionales que intervino en distintos informes y en las cuatro juntas médicas realizadas en la causa brindaron precisiones al respecto de lo sucedido con Christian Zárate tras la primera operación en el centro médico y las consecuencias que le generó en su cuerpo la segunda intervención. "Habitualmente estos pacientes van a terapia intensiva", indicaron. Esta semana declararán cuatro inspectores del Ministerio de Salud de la Nación que intervinieron en la clausura de la clínica.

En el marco de la quinta audiencia del debate en el que se juzga al médico Aníbal Lotocki por el homicidio simple —con dolo eventual— de un paciente tras una operación estética realizada en abril de 2021, ocho peritos se presentaron la semana pasada a explicar los detalles de las distintas intervenciones que tuvieron en el caso, que alcanzan desde informes especializados a cuatro juntas médicas realizadas.

En este tramo del debate, se juzga lo sucedido la mañana del 15 de abril, cuando Christian Zárate (50) fue hasta el Centro Médico Conde (CEMECO) ubicado en la calle Colpayo 20 del barrio porteño de Caballito, para una intervención programada, que consistía en la remoción de tejidos en distintas partes del cuerpo, tales como “cuello, hombros, pectorales, brazos, axilas, cara anterior del abdomen, pelvis y región lumbar y sacra”. En concreto, se le realizó una dermolipectomía con la técnica “tulua” y una liposucción.

Tras la intervención (y luego de que Lotocki saliera del quirófano por 40 minutos), Zárate fue llevado a una habitación, donde lo asistió una enfermera que notó algo inusual en su drenaje. Eso fue comunicado a Lotocki, quien dispuso que el paciente volviera a ingresar al quirófano. En la mañana del viernes 16 de abril, tras pasar la noche dolorido y sin poder dormir, el paciente se descompensó y fue intubado, al tiempo que personal de la clínica se comunicó con una empresa de emergencias, desde la que enviaron una ambulancia. Los médicos que arribaron en el vehículo advirtieron la complejidad del cuadro y convocaron a una segunda ambulancia. En ese momento, el paciente sufrió un paro cardíaco y falleció luego de que intentaran reanimarlo.

Los peritos respondieron preguntas de la fiscal María Luz Castany, a cargo de la Fiscalía General N°30 ante los Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal, y de las defensas de todos los implicados. Además de Lotocki, están en juicio el médico especialista en cirugía plástica Daniel Enrique Zambrano García, el médico anestesiólogo Santiago Luis Olguín y el médico y cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos. Todos ellos junto a la contadora y directora del Centro Médico Conde, Andrea Isabel Torelli, están señalados también como responsables del homicidio de Zárate.

Por otra parte, la instrumentadora quirúrgica Florencia Marina Krzeczek está acusada haber ocultado el teléfono de Lotocki para que no lo hallaran los investigadores, lo que se catalogó bajo la calificación de encubrimiento agravado, por ser el hecho precedente un delito especialmente grave.

El miércoles 16 de septiembre declararán cuatro inspectores del Ministerio de Salud de la Nación que intervinieron en la clausura de CEMECO.

Complicaciones, procesos y deterioro

Ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°17, la fiscal les preguntó primero si era una señal de alerta que el paciente hubiera drenado alrededor de 400 centímetros cúbicos de sangre durante la hora y media posterior a la primera intervención. Ante ello, respondieron que se debía establecer si esa circunstancia iba acompañada de signos clínicos de descompensación y que incluso correspondería pedir un análisis de laboratorio o una ecografía para determinar el problema. “Lo primero que se hace es inspeccionar a una paciente, fijarse el estado hemodinámico previo a realizar una apertura de la herida”, indicaron.

Luego, una de las médicas mencionó que, ante una dermolipectomía con una liposucción de dos litros y medio de grasa, se suele establecer que el paciente debe quedarse internado por lo menos un día.

En otro momento de la exposición, los peritos explicaron el contexto en el cual se dio la intervención a Zárate. “Para abril de 2021 era conocido que se habían suspendido cirugías programadas por un nuevo brote de COVID y que tanto instituciones públicas como privadas tenían una ocupación de camas al 90%, señalaron.

“Con riesgo de covid y siendo una cirugía mayor, debía tenerse un criterio y prever que este tipo de pacientes podía requerir un nivel de internación mayor”, agregaron. Por otro lado, ante las preguntas de la fiscal sobre los riesgos que conlleva una intervención de este tipo, mencionaron que no estaban detallados en el documento de consentimiento informado.

Tras explicar su intervención en una de las juntas médicas, los peritos marcaron que la muerte de Zárate fue un proceso y no algo que se desencadenó de forma súbita. “Los controles tendrían que haber sido más estrictos”, sostuvieron y agregaron que habitualmente ese tipo de pacientes van a terapia intensiva y que realizar el monitoreo es obligatorio.

“El deterioro se dio con el transcurso del tiempo y no se estuvo a la altura. El óbito empieza mucho antes, en una secuencia de deterioros que no fueron asistidos”, recalcaron e indicaron que los cuidados no fueron los que requería el paciente en esos momentos.

Concretamente, el anestesista Martín Meiriño sostuvo: “esto es una película y se tiene que entender como una película”, a lo que agregó: “el deterioro transcurrió con el transcurso del tiempo y no se estuvo, al menos por las actuaciones que a nosotros nos acercan, a la altura de seguir ese deterioro”.

“Ningún cirujano gratuitamente quiere reoperar a un paciente. Si se lo reopera, es por una causa: la reoperación genera mucho más morbo y mortalidad en un paciente”, puntualizó y consideró que fue en ese punto donde deberían “haber redoblado los esfuerzos de esa película”. Para concluir, indicó que no correspondería “quedarse en si la ambulancia tardó más o menos, porque el final era prominente”.